miércoles, octubre 18, 2006

El proyecto de país de Longueira

Hace muy poco saldé una de las muchas deudas que tengo con el cine. Me la compré y la vi.
"El Ciudadano Kane" fue dirigida, producida, y protagonizada por Orson Welles en 1941, y hasta hoy se le considera la mejor película de todos los tiempos. Personalmente, creo que este tipo de records siempre son engañosos y se prestan a discusión. No obstante, hay que reconocerle al "Ciudadano Kane" la misma virtud que "Sin Aliento" de Goddard: son películas pioneras en los códigos del cine.
Mientras "Sin Aliento" puso de relieve la labor del editor (o montajista) en el cine, "El Ciudadano Kane" se atrevió a jugar con los recursos temporales en el cine, más allá de los flashback y raccontos, para narrar el auge y caída de Charle Foster Kane. Esto bajo los ojos de un periodista que reconstruye su historia a través de quienes lo conocieron, para dar con el significado de la última palabra de Kane antes de morir: "Rosebud". Un hombre que de niño recibe una herencia de un tío lejano, y su madre decide darlo en adopción al banco. Así Kane deja la pequeña cabaña en las montañas para irse a la ciudad, donde una vez en su mayoría de edad decide invertir su dinero en comprarse un diario de capa caída.
El magnate de la prensa comienza a transformarse en un hombre tremendamente influyente: su primera esposa es hija del presidente, se entrevista con personalidades como Hitler, adquiere control en sindicatos, e incluso se candidatea a presidente.
Todo con control de la prensa, la que utiliza como efectivo medio de difusión de la realidad que el pretendía. Ni su vaticinio de que no habría guerra, ni su pretensión presidencial se cumplieron, y en cambio uno se topa con las imperfecciones y la humanidad de una figura mediática e influyente.

El otro día me topé a Longueira hablando en el canal de Ricardo Claro.
Hace rato ya que se viene candidateando, y frente a la pregunta de por qué candidatearse cuando todavía no va ni un año de mandato de este gobierno, este tipo contesta: "Es que el error de la derecha ha sido improvisar candidatos".
¡¿Improvisar candidatos?!
Creo que no han habido candidatos más predecibles y pre-fabricados que Lavín y Piñera. Candidatos que se veían a kilómetros.
Así que no venga con lo de los candidatos improvisados, lo que está haciendo el senador (así es, tenemos un candidato a presidente que tendrá que renunciar a su sillón en el senado) es posicionarse lo antes posible, para que no le refloten a Lavín o le saquen a la Van Rysselberghe.

Es interesante ver-oir el discurso de Longueira: Que tiene un proyecto de país, y que este gobierno es solamente un gobierno de administración, que la concertación lleva mucho tiempo en el poder, y que no ha hecho nada. Esto con camisa a cuadros y jeans, para verse lo más parecido posible a un patrón de fundo.
Yo no voy a defender a la concertación aquí, pero creo que el argumento "lleva mucho tiempo en el poder", o el ideal liberal de "la alternancia", es válido...pero mientras lo diga un tipo que participó en una dictadura, se hace imposible creerle cualquier otra cosa.
Ahora, creo que decir "la concertación no ha hecho nada", no solamente es una falta de respeto al paso de la historia en los últimos 16 años, sino que además me hace preguntarme ¿Y estos tipos qué quieren hacer entonces? Después del gobierno de Lagos (que fue record en achicar el Estado y ahorrar en vez de gastar plata), lo único distinto que se me ocurre que puede hacer la derecha es volver a estatizar todo, y al nivel de esquizofrenia que está nuestra política, no me extrañaría....
El problema es como revertirá el gran voto de rechazo que tiene, porque con esas ojeras y esas cejas que le dan esa mirada de maldad única, va a ser difícil plantearse como un tipo que no hará maldades.
En fin, ojalá que a pesar del apoyo de nuestra derechista prensa, tenga el mismo destino que Kane.
Por favor, reAcciones

P.S.: recuerden que dos artículos más abajo de este se encuentra abierto el concurso ¿Usted dónde la pondría? (la bomba), esto hasta el 5 de Noviembre, y hasta el momento debo felicitar las excelentes respuestas. Sigan proponiendo.

P.S.2: ¿Vieron? Les dije hace 4 artículos que Chile se iba a abstener para el voto en la ONU.

2 comentarios:

oyarzun dijo...

dos comentarios breves:

primero, es interesante pensar que el proyecto que el loco longueira propone se di-rige hacia lo contingente, hacia las preocupaciones de la vida diaria, absorta en lo común y en las cosas. Si lo vemos bien, de proyecto, no tiene nada, si entendemos pro-yecto como un estar volcado hacia un poder-ser (por-venir que siempre escapa de la contingencia, es decir, del presente) que da un sentido a la articulación de posibilidades que se abren en un mundo. es decir, longueria quiere repetir lo actual incansablemente, hasta el fin de los tiempos. un nihilismo desenfrenado que busca el placer en los valores medíaticos que están vigentes.

segundo comentario:

eso de que no ha "ocurrido" nada durante estos ultimos 16 años. no es dificil de comprender este comentario, proveniendo de una mente teológica que busca infructuosamente que acontesca "algo" en la historia, una cosa externa al acontecer mismo que regule moralmente los hechos específicos. en la historia acontece "nada" más que lo que acontece. buscar algo ya pasa al plano de la creencia, y deja de ser pensamiento o política seria.

saludos.

luis felipe oyarzún

Juan Emar dijo...

Tienes mucha razón Lipe. Inclusive la misma dualidad resulta interesante.
Decir no se ha hecho nada, y a la vez la propuesta de una repetición de lo mismo, de la contingencia, y por lo mismo afirmación nihilista. En esencia es un proyecto que no existe, ya que el unico fin es ocupar el espacio de poder. No hay que tener dos dedos de frente para darse cuenta que no hay realmente ninguna construcción de país que pueda ser DE Longueira bajo la optica de "los problemas reales de la gente".
Longueira sabe que el desempleo es estructural, y que el sistema funciona con 10%. También sabe que la delincuencia no tiene solución definitiva.
En fin, está claro, el asunto es mediático.