miércoles, julio 23, 2008

El femicida del mes: Ed Kemper "El gigante asesino"


Mientras Laura Albornoz y sus abogados no encuentren esta sección y me cierren el blog, la seguiré escribiendo para difundir la "violencia de género", "reforzar estereotipos" y justificar a "femicidas".

El 15 de Septiembre de 1972 Edmund Emil Kemper III iba a su audiencia obligatoria con los psiquiatras que monitoreaban su libertad condicional. Salió sin problemas. Para ellos Ed no era un peligro ni para sí mismo ni para la sociedad.
El día anterior había estrangulado y violado (en ese orden) a Aiko Koo. La desmembró, fue a tomarse unos tragos con amigos, y al otro día, con la cabeza de la joven Aiko -quién le había pedido un aventón- en la maleta, contestó lúcidamente las preguntas de los psiquiatras.

Ed Kemper evidentemente no había empezado ahí. Si tenía una audiencia de libertad condicional es porque ya había sido condenado: cuando tenía 16 le disparó a su abuela con un rifle calibre 22. No contento con eso, la acuchilló varias veces, y le disparó a su abuelo en el jardín. No quería que él supiera que su nieto había matado a su esposa. Llamó a su madre para informarle, y cuando llegaron los policías les explicó que quería “saber como se sentía” matar a su severa y autoritaria abuela.

Nacido en California un 18 de diciembre de 1948 en una familia disfuncional –era que no- de padres que peleaban todo el tiempo hasta el divorcio, este gigante que llegó a medir 2, 05 metros y pesar 135 kilos, tenía un genial coeficiente intelectual de 145.

Ya a los 10 años poseía una talla descomunal para su edad, razón por la cual su descentrada madre creyó que abusaría de su hermana y lo encerró a vivir en el sótano. Aislado, acumulando una gran tranca culposa para relacionarse con las mujeres, comenzó a incubar un canceroso rencor hacia su siniestra madre. Su relación con los niños de su edad tampoco era feliz: el aislamiento se traducía en incapacidad para comunicarse y relacionarse. En esta infancia su resentimiento se vuelca dos veces contra los gatos de la familia. Al primero lo entierra vivo y le corta la cabeza, su nuevo trofeo en la pieza. Al segundo, lo mata a machetazos y le corta el cráneo para exponer su cerebro.

Dos años más tarde su madre lo manda a vivir a la granja de sus abuelos, -tras haber sido rechazado por su padre que había formado una nueva familia, y por su propia madre que se había casado nuevamente- quienes al año siguiente se transformarían en sus primeras víctimas humanas.

Frente a su explicación del hecho, es internado en un hospital psiquiátrico de alta seguridad en Atascadero. Cuando cumplió 21, pese a la contraindicación de los psiquiatras que le diagnostican una esquizofrenia paranoide, es liberado.

Una vez libre y tras probar con algunos empleos, trata de entrar a la policía de caminos. Su estatura lo inhabilita. Tal como me decía Ideasingracia (no sé si fue Herman o José. Discúlpenme pero no me pusieron el nombre) en los comentarios de hace un tiempo, al igual que muchos asesinos en serie, Kemper tiene anhelos con los "unif-armados" (policías o militares). Pese a ser rechazado, siempre compartió con los policías, quienes le llamaban “Big Ed”, llegando a enterarse de los pormenores de las investigaciones de los asesinatos que él había cometido en conversaciones coloquiales.

En 1972, y tras haber dado aventones a varias mujeres, recoge a Mary Anne Pesce y Anita Luchese. Ambas chicas de 18 años le habían hecho dedo. Era el 7 de mayo.

Ed las llevó a un sitio apartado y las mató a puñaladas. Llevó los cuerpos a la casa de su madre, las fotografió con una Polaroid, descuartizó, y les cortó la cabeza.

Enterró los cuerpos en las montañas y lanzó las cabezas a un barranco.

En septiembre fue el turno de la mencionada Koo.

Enero de 1973: a punta de pistola obliga a Cindy Schall, de 18 años a meterse a la maleta. La asesina, viola su cadáver, y al más puro estilo Hans Pozo, la desmebra y días después comienzan a aparecer brazos en una colina, torso y piernas en la playa, traídos por la marea. Cindy estaba haciendo dedo para irse a su escuela.

Al mes siguiente, el día 5, Rosalind Thorpe y Allison Liu –sí, haciendo dedo- reciben balazos en sus cabezas, son puestas en el maletero de Ed, quien tras comer con completa normalidad en casa de su madre, las decapita y desmebra.

Pero faltaba su gran clausura.

Finalmente una noche mata a su madre a martillazos mientras dormía. La decapita y viola su cadáver. Pone su cabeza sobre la chimenea y le lanza dardos.

Como si este desquiciamiento fuera poco, llama a una amiga de su madre, Sally Hallet, y la invita a comer. La golpea, estrangula, y decapita.
Luego, se arranca en el auto de ella y escucha la radio para que anuncien el hallazgo de ambos cuerpos. Impaciente porque esto no ocurría, decide entregarse y llama a la policía.

Sus amigos creen que es una broma pesada de “Big Ed”, sin embargo deben ir a chequear. Ahí se encuentran con los cadáveres, más algunos que estaban enterrados en el jardín, y objetos personales de las víctimas.

Cuando le preguntaron porqué decidió entregarse, Kemper dijo que con la muerte de su madre, su "objetivo principal había desaparecido".


Kemper entendía el asesinato como un triunfo personal sobre la muerte. El vivía mientras sus víctimas morían, y la sensación que eso le provocaba, ese poder, le era tremendamente adictivo.


Culpable de 8 asesinatos en primer grado, cuando era pequeño solía decapitar las muñecas de sus hermanas y jugar a que ellas lo electrocutaran en la silla eléctrica. Sólo pudo realizar el primero de estos juegos: a pesar de que Kemper pide para sí mismo la pena de muerte, es condenado justo en un período en que la pena de muerte había sido suspendida en California.

Preso ejemplar, amable, y colaborador, se ha rehusado a la libertad condicional, y cumple sus cadenas perpetuas


Esquizofrenia paranoide, rechazo de sus padres, madre dominadora, policía frustrado...


Por Favor, reAcciones


Bonus Track: en 1978, el psicólogo y criminólogo del FBI Robert Ressler, conocido por abrir el campo de estudio del asesino serial, comienza una serie de tres entrevistas al entusiasmado y colaborador Kemper. Cuando la tercera entrevista culmina, toca el timbre para que el guardia lo vaya a buscar.

- “mal momento” dice Kemper, “es la hora del cambio de turno y de la comida de los condenados a muerte. Tienes por lo menos otros 15 minutos más conmigo sin que nadie nos moleste. ¿Y si me bajara la locura ahora, y te arranco la cabeza? La pondría sobre la mesa, para darle un linda bienvenida al guardia cuando llegue”

- “eso no haría nada fácil tu estadía en la cárcel” contesta un nerviosísimo Ressler.

- “todo lo contrario, un acto así me haría ganar gran prestigio entre los reos” contesta con mucha razón el gigante.

- “tengo con qué defenderme” recurre en una movida desesperada Ressler

- “tú y yo sabemos que te quitan todas las armas antes de entrar aquí” contesta el criminal-genio

Al poco rato de una tensa conversación, el guardia llega y saca a Ressler. Antes de irse, Kemper le palmotea el hombro y con un guiño le dice:

- “supongo que sabías que todo era broma ¿no?”

Lamentablemente para siete mujeres y su abuelo, no lo fue.

8 comentarios:

Cimero dijo...

Saludos Emar,
Bien loquito salio Edmund. Una pregunta interesantisima surge a partir de esta historia. Si Edmund hubiera sido criado en una familia "funcional", habria cometido los crimenes que hizo? El viejo problema del "nature vs nurture",que en terminos modernos serian los genes contra el ambiente. No a dudar que ambos contribuyen de manera importante, el factor biologico siempre va a estar ahi, np podemos hacernos los lesos.
Ahi un punto que quiero llamar la atencion, y es el famoso coeficiente intelectual. Historicamente el coeficiente intelectual se ha utilizado principalmente para 1. Demostrar la superioridad de algunos grupos sociales, en realidad de un solo grupo, adivinen: hombres de raza blanca (bien blanca) 2. Demostrar la inferioridad de todos los demas grupos raciales y de genero. 3. Si ademas atribuimos que estas diferencias innatas e inmutables, tenemos la justificacion perfecta para recortar programas sociales y de educacion, total, dice el gobierno de turno, ser tonto y/o pobre es de nacimiento y nada lo va a arreglar. Volviendo al CI, actualmente hay 3 escuelas de pensamiento para la interpretacion psicometrica, y solo una suscribe al CI,la escuela clasicista, las otras son la revisionista (la inteligencia como el procesamiento de informacion) y los radicales (la teoria de las multiples inteligencias). Resumiendo, en estricto rigor, que Ed Kemper tuviera un alto CI, no significa que fuera genio, si no sencillamente que tuvo un puntaje sobre ee promedio en una prueba especifica para algunas habilidades. Recomiendo desconfiar profundamente del CI como medida de inteligencia. Con suerte la comunidad cientifica esta de acuerdo en que es la inteligencia, malamente podemos tener un sistema que la resuma en un solo valor numerico.
un abrazo

Juan Emar dijo...

Estimado Cimero:

Es una excelente punto.
La inteligencia jamás será un concepto unívoco, y así como el CI es el resultado de una prueba estandarizada, la inteligencia ha adquirido tantos apellidos como protopsicólogos hayan dispuestos a vender libros (emocional, relacional, intuitiva, etc...).

Reconocido esto, no puedo sino admitir que el CI no es condición suficiente para considerar a alguien genial.
Mea culpa, Don Cimero, pero en esta ocasión caí en la flojera de la costumbre y utilicé un criterio que aún se usa para delimitar la genialidad, sabiendo que el uso no garantiza ni lo óptimo, ni lo correcto, ni lo "bueno".
Me fui por el camino fácil.

Lamentablemente, además de esa cifra y de un diagnóstico de esquizofrenia paranoide, no tengo más datos para afirmarlo.
Y nombro esto porque se acostumbra a decir de los esquizofrénicos que son genios.

Pero eso nos abre otro debate ¿no?
El tema de la psicopatología y en qué momento alguien está "enfermo", y porqué ese "enfermo" es comparable a otros que tienen "la misma enfermedad".
Ni Foucault ni Deleuze/Guattari nos abrirían un camino fácil a esta pregunta.

Sobre las diferencias raciales y de género, no me extrañaría que quien haga un test considere positivas aquellas cosas para lo que es bueno y las pondere de esa forma.
De tal manera sucede justamente lo que usted dice: se podría discriminar a partir de la diferencia.

Y ahí, usted tiene toda la razón. Podemos encontrar razones históricas en la justificación de que sean ciertos grupos los que sancionen la "verdad", y por lo tanto, solapadamente, las "valoraciones".

Diferencias habrán siempre, y es obvio. Basta mirar las razas para cada prueba de las olimpiadas. ¿Por qué no va a suceder lo mismo con otra parte del cuerpo como el cerebro?

El tema es que esas diferencias están -creo yo- para potenciar la diversidad, y no para "castigar" al de la raza o género que no está "en el poder".

Un abrazo para usted.

Benito Camelo dijo...

¿La cabeza de la joven Aiko le había pedido un aventón?

Juan Emar dijo...

Ben: Gracias por el aviso. La errata ha sido enmendada.

Aunque en todo caso, para pedir un aventón sin duda que necesita su cabeza...
saludos

Benito Camelo dijo...

Quizá, irónicamente, la moraleja para las chicas sea que usen un poco la cabeza y no hagan dedo.

Cimero dijo...

El comentario de Benito me recuerda a mi abuelita, que cuando se enteraba que una chica habia sido violada, movia la cabeza con desaprobacion y decia:"algo habra hecho esta chiquilla".

Anónimo dijo...

ESTIMADOS HERMANOS:
Solicito la enmienda moral de la presunta vecina necrofílica de perros de mi vecindario del sector 5 de los claveles de residenciales San José del municipio de San José Pinula del departamento de Guatemala de mi país Guatemala de la América Central quien vive enfrente a 2 casas del lote 31 manzana "L" de tal sector con la moraleja de que la necrofilia es una psicosis sugestiva causada por la exasperacion de desquitarse contra cualquier víctima porque la tal está cansada de tanta indolencia criminal en la sociedad que la provoca a ser homicida en complicidad con los delincuentes agresores que la trastornan. Debe abstenerse psicológicamente del trauma mortal por matar a los culpables y tambien a los paganos de la culpa. Debe regenerar parafílicamente a los impostores sexuales con el masoquismo de los tales, afablemente, para convalecerlos castos de preservarlos fidedignos porque los tales son frustrados sexuales de las secuaces por la incompetencia sexual de los tales en cortejarlas insípidamente para ser rechazados unánimemente por las tales con la secuela respectiva de la exasperacion ultrajante de los tales. El pedofílico es un frustrado pediátrico de su remota infancia por la disension pediátrica de sus padres que lo transforman en pedofílico como un aliciente pediátrico de su frustrada infancia. Soy criminólogo anónimo, víctima de un pedofílico de mi infancia remota.

Atentamente:
Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
Documento de identificacion personal:
1999-01058-0101 Guatemala,
Cédula de Vecindad:
ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
Ciudadano de Guatemala de la América Central.

Anónimo dijo...

ESTIMADOS HERMANOS:
Para evitar el femicidio de las mujeres es necesario escasear los recursos de amparo a los violadores sexuales con la parafilia voyeurista para justificar a las mujeres de que no son pendencieras con los promiscuos sexuales sino que son jurisprudentes en exterminarlos cuando los tales son impunes para que los femicidas exoneren de las perpetraciones a las mujeres. Un violador sexual es un rebelde que ultraja por culpa de la disension sexual de las mujeres en rechazarlos unánimemente.

Atentamente:
Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
Documento de identificacion personal:
1999-01058-0101 Guatemala,
Cédula de Vecindad:
ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
Ciudadano de Guatemala de la América Central.