miércoles, diciembre 17, 2008

"Zapatazo a Bush": Sobre el contexto


Ayer tuve el privilegio de asistir a dos conferencias y un taller de análisis crítico del discurso con el profesor Teun A.Van Dijk, en mi querida Universidad de Chile.

En total fueron casi 7 horas con el lingüista holandés, uno de los principales referentes del análisis del discurso, ideología y racismo.
Quizás una de las cosas que me parecen más atractivas de su trabajo es considerar el Análisis Crítico del Discurso más que un método, un movimiento de científicos con compromiso social que utilizan distintos métodos. Es por eso que el primer paso es denunciar la discriminación en los discursos, e influir tanto en las "Elites simbólicas" como "en la resistencia que viene de abajo" para erradicar esas prácticas discursivas y, sobre todo, las estructuras que reproducen estas discriminaciones.

Resumiendo, el discurso en tanto práctica social permite discriminar con él, pero además es el medio por el cuál adquirimos ideas -y por cierto, ideologías-, entre las cuales están las que discriminan.

En otras palabras, podemos ser racistas (o clasistas, u homofóbicos, etc.) con el discurso deliberadamente o sin darnos cuenta. Y la prensa es de los principales contribuyentes a reproducir las formas de dominación y abuso de poder que se expresan en la discriminación (las otras dos "p" son los profesores y los políticos).

Es en esta lógica que sus análisis apuntan a examinar en la prensa la forma en como son tratados los inmigrantes y grupos minoritarios, poniendo acento en lo que se dice y cómo se dice, pero sobre todo, en lo que no se dice. El mecanismo básico para trabajar la ideología en los discursos públicos consiste en identificar la polarización (quienes son los "nosotros" y quienes son los "ellos"), y luego dar cuenta de cómo se enfatiza lo bueno de "nosotros" y lo malo de "ellos", mientras se silencia lo malo de "nosotros" y lo bueno de "ellos".

Es así como las noticias de los peruanos en Chile tienden a estar asociadas a ilegalidad, criminalidad y problemas, mientras se silencia el aporte que pueden hacer a nuestra cultura (para partir, con la comida), o a nuestra economía (trabajan, y muchos haciendo pegas que nadie está dispuesto a hacer). A la vez que se los culpa del desempleo de compatriotas, cómo si los peruanos fueran los que manejaran la situación económica o los que dieran empleo.
En fin, es un problema para el cual prometo una columna especialmente dedicada, sobre todo por la idea del nuevo alcalde de Santiago.

En un punto de su intervención, Van Dijk llamó la atención acerca del CONTEXTO, y de cómo cada vez que se habla se construye un "modelo mental" de la situación en la que se habla. En este sentido, en tanto presuposición, el contexto nos filtra la manera en como se hablará de algo, pero también la manera en como vamos a ENTENDER algo.

Y es aquí donde llegamos a la foto de esta columna.

El ejemplo "fetiche" de su primera conferencia fue el "zapatazo (frustrado)" a Bush. Para comprender lo que sucedió -dice Van Dijk- debemos echar mano a toda una serie de conocimiento que tenemos almacenado en torno a qué es un zapato, qué es lanzar un objeto, quién es Bush, qué es Irak, qué hace ahí, qué es una guerra, y por qué un iraquí podría estar enojado con él.
Con esto sería relativamente suficiente para entender -en occidente- el suceso sin necesidad de hacernos preguntas básicas del tipo "¿Por qué no le lanzó una flor?".

Ahora, hasta Camiroaga fue capaz de decir en el matinal lo que a estas alturas todos podemos comentar en una conversación coloquial (nuevamente el poder para instalar temas e ideas de los medios de comunicación): "decirle "perro" y el gesto de lanzar un zapato es un gran insulto por allá".
Pues ayer, el profesor Van Dijk agregó algo que permite completar el contexto: los zapatos (sobre todo las suelas) son un símbolo de impureza. De hecho las suelas nunca se muestran, y en muchos lugares de "oriente" (permítaseme la reducción) hay que quitarse los zapatos para comer o entrar a las casas.

Ahora, ¿de qué sirve este dato, más allá de tener algo nuevo que decir cuando aparezca el tema en un carrete?

Pues que este elemento de contexto, permite entender toda una nueva realidad que nos quedaba oculta. El gesto de agresión -que con mucha soltura autorreferente tiene a varios diciendo "esto es un gesto de agresión aquí y en cualquier lado"- se transforma realmente en algo un poco más complejo.

No es ya tanto un gesto de desprecio, sino simbolizar que la presencia de Bush corresponde a una herejía, una impureza.
Es la agresión y ocupación que trajo Bush, la que constituye una dimensión de violencia simbólica.

En otras palabras, el zapatazo no es sólo un gesto de rabia o desprecio, es un gesto donde se le está diciendo "impuro".
Y esa dimensión sagrada, de la que poco nos dicen los diarios -o Camiroaga- , esa dimensión que tanto nos cuesta comprender sobre "oriente", es fundamental para comprender el significado real del gesto.

Pero nos es más fácil completarnos el cuadro solamente aludiendo a lo que le ha sucedido a este periodista en su vida. Con ese contexto, siempre entenderemos esto como un gesto de violencia y venganza, sin captar -muy a lo lejos, claro está- la dimensión espiritual de lo que significa para un Irakí, la invasión de Bush y su ejército.

Por Favor, reAcciones

P.S.1: Para ver la breve entrevista a Van Dijk que publicó El Mercurio, haga click aquí.
P.S.2: Para bajar artículos de Van Dijk, meterse a su página aquí.
P.S.3: Para ver un excelente blog chileno que se dedica a examinar nuestra tendenciosa prensa, haga click aquí.
P.S.4: Para jugar a lanzarle un impuro zapato a Bush, haga click aquí.

14 comentarios:

José Nova dijo...

Muy interesante tanto los datos sobre Oriente y los zapatos impuros como el simple ejercicio de empatía mostrado por ti y don Van Dijk.

En resumideras cuentas, lanzar un zapato a alguien en oriente es lo mismo que decirle "nigger" en la cara a un "afroamericano".

Saludos.

María Angélica De Luigi dijo...

Claro, para entender el sentido del zapatazo, hay que ponerse en los zapatos del que lanzó los idem. Periodista y,por lo tanto, alguien que vivió en primera fila el horror de la guerra, la aniquilación de inocentes, la demolición de su hogar-patria, el saqueo de su cultura y sus creencias, la impotencia frente a un demonio veinte veces más poderoso. Así, su reacción es más que la rabia y el desprecio que uno puede sentir al ver castigar a un niño o a un animal a alguien que se siente estúpidamente más fuerte. A mi juicio, lo de ese periodista es más hondo. Implica el sentir que ha sido degradado, junto a su familia, sus vecinos, sus compatriotas, por el necio Mr Bush. ese señor que, encima de todo lo que provocó "por error", vuelve al sitio del crïmen con su sonrisa bobalicona y sus guardaespaldas. Sería interesante analizar las sensaciones del mentecato al sentirtse como mono de feria esquivando zapatos. Pero, tiempo perdido, creo que en vez de cerebro tiene un agujero negro.

Ajusticiador N dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ajusticiador N dijo...

Me gustó la actitud de ese iraquí de no comerse la mierda de Bush, ese iraquí sabe lo que hace...
Sin embargo, citando a Zalaquett, no hay que tapar el sol con un dedo, lo que hace Bush en Iraq, lo vemos en menor escala en todas las esferas de la sociedad. El poderoso siempre caga al débil, y eso no va a cambiar por más zapatos que se tiren ni mas rojitos que hagan marchas. Cada día me cuestiono mas si los humanos somos animales aptos para vivir en sociedad.
Sin embargo ese iraquí tiene huevos... Ajusticiadores huevos

Depende dijo...

Un punto que todos pasan por alto, pero que igual posee alta trascendencia: El Juego es REbueno...
jajaja

Realmente un acto de liberación, un atentado contra el imperialista que más que daño físico implica un desprecio moral digno de los repudiables actos de Mr Bush.

Siendo este el caso hubiera sido más adecuado arrojar un zapato con caca al indigno mandatario.

Lamentablemente todo tiene un lado malo; y en este hecho tal lado se refleja en la mala puntería del shoeshooter...

Adiós, nos vemos!

Juan

Anónimo dijo...

Me pareció interesante el trabajo que desarrolla el lingüista Van Dijk y el uso que hace del análisis crítico del discurso. Me gustó también porque- si mi conclusión no es muy apresurada- complementa y completa lo que ya se podía ver con Bourdieu (sintéticamente para no aburrir: el hecho que las relaciones de conocimiento no puedan analizarse de manera separada o independiente de las relaciones de poder) o con Foucault (sintéticamente también: la formación discursiva, la manera en que el discurso define y elabora los objetos de nuestro conocimiento: cómo dirige el modo en que se habla y reflexiona de un determinado tópico y la forma en que las ideas son llevadas a la práctica, a la vez que excluye, condiciona o limita otros modos de actuar, referirse o construir conocimiento respecto al mismo. Bueno, y la relación de estas prácticas discursivas con el poder ya que generalmente actúan en contextos institucionales que tienen como propósito regular la conducta de los otros).

Sería buenísimo que autores como Van Dijk se enseñaran en la carrera de sociología (no sé cómo será en las otras universidades, pero por lo menos en la Chile se enseñaba muy poco sobre autores contemporáneos). Hace falta otorgar un mayor espacio a la lingüística moderna dentro de la carrera (espero que ahora se esté haciendo), sobre todo por el lugar que ocupa el discurso en la forma en que conocemos, comprendemos, interpretamos y clasificamos la realidad (es decir, en cómo le otorgamos un significado determinado) y atribuimos sentido a nuestras acciones o prácticas, y el rol que los sociólogos y sociólogas (entre otros) tienen- tenemos- que asumir al respecto. Claro, y un buen paso es la denuncia de la ideología- y sus prácticas discriminatorias- que están presente en las prácticas discursivas (como las de los medios de comunicación, la política, educación, ámbito científico- intelectual, entre otros) a través de la elaboración de un contexto y una interpretación lo más crítico, amplio y complejo posible, que tome en consideración todos los elementos que están presente, tanto los evidentes como aquellos ocultos.

Espero que este valiente periodista pueda librarse pronto de los “impuros”.

Gracias por la página de Van Dijk, los títulos de sus artículos atraen su lectura.

Saludos,

Valentina.

Juan Emar dijo...

Ilustre: los créditos son prácticamente totales del Profesor Van Dijk. Sobre Nigger, sepa usted que hay genealogistas que asocian la palabra (creo que la raíz es latina) inicialmente a "malo". Es decir, desde su etimología, los de piel oscura se asocian a valores negativos. Metáforas que reproducimos a menudo como "el futuro se ve negro" o "las oscuras intenciones de Piñera", terminan asociando los colores (o la cantidad de luz) a valores y miedos.
Saludos

María Angélica: efectivamente, ese ejercicio empático es necesario. A ese desprecio e impotencia lo que más nos cuesta es sumarle la dimensión espiritual que puede tener. Creo que siendo honestos, jamás se comprenda totalmente desde nuestra cosmovisión, pero la clave está en al menos saber que esa dimensión existe. Y que el zapato es más que un proyectil, es un mensaje de "herejía".
Y ojo con la metáfora de "Hoyo negro", mire que absorben todo, hasta el tiempo. Y tiendo pensar que el cerebro de Bush está lejos de absorber...
Saludos

AjusticiadorN: claro está que no cambia nada, sin embargo algo tiene el gesto que genera una suerte de admiración. De que tuvo huevos, los tuvo. De que le faltó puntería, le faltó poquito...
Saludos

Valentina: creo que tus conclusiones no son nada de apresuradas. A mi también me parece que se complementa muy bien con Bourdieu y más aún con Foucault -lo que el mismo Van Dijk ha reconocido-.
Yo también estudié Sociología en la Chile, y me habría gustado conocer a Van Dijk en ese entonces. De hecho los cursos cualitativos que tuve me dejaron bastante que desear.
Ahora, sí te puedo decir que Van Dijk se está leyendo y trabajando en la Chile. Lo digo de primera fuente, ya que este semestre fui parte del equipo docente junto a Manuel Canales y Marcelo Astorga del curso "Métodos Cualitativos II". Doy fe que lo pasamos y dimos lecturas, ojalá les hayan sacado provecho.
Gracias por tus siempre bienvenidos comentarios,

Saludos

María Angélica De Luigi dijo...

Mi madre, la firme es que hay que fijarse bien en los "contextos discursivos" (o como sea que le llamen ustedes, los expertos). Por la pucha, si el cerebro de Bush fuera un agujero negro, como dije, nos traga a todos y Dios nos pille confesados. Me llegó a correr un escalofrío con la aclaración. Me retracto, me retracto!. Tiene un zapallo en vez de cabeza. Pero soy incapaz de intelectualizar tanto un zapatazo tan bien mandado. Y demasiado empática, como se me dice, para saber que el "contenido discursivo" de los miles que han reaccionado al zapatazo es de frustración. Porque,¿POR QUÉ, dentro de la ley de probabilidades, el famoso zapato pasó de largo y no le dejó EL OJO POCHO aL MISTER?

Anónimo dijo...

Juan Emar: Me parece excelente que se esté haciendo un trabajo serio y crítico en métodos cualitativos, lástima que no los pude tener- me los perdí- y, peor aún, tuve que aguantar- y padecer- todo un semestre a Di Silvestre!!! (antítesis de la crítica y la reflexión. Como decía Cottet: "el recetario" de las técnicas cualitativas)(supongo que tú también la tuviste).

Espero que algún día puedas escribir una columna sobre la bibliografía del curso jajaj (aunque sería bastante aburrido para los demás, supongo)

Saludos!

Valentina

Juan Emar dijo...

María Angélica: creo que tu empatía le apunta "medio a medio" (con gran puntería) al asunto en cuestión: la puntería.
Me parece que el gran denominador de los tonos frustrados y el gran silencio que llevó a incluso hacer el jueguito, es que ese zapatazo no llegó donde debería haber llegado.
Cosa interesante ponerse a especular si estaríamos hablando de su simbolismo si el zapato hubiera impactado, o si el acto consumado habría absorbido todo el "impacto"...
En fin, así con las metáforas pues.
Saludos

Valentina: También padecí a Di Silvestre. Y lo peor es que mi curso tampoco tuvo una buena experiencia con Cottet, lo que impidió "aprovecharlo".
Siempre sentí que lo cualitativo fue una gran deuda de mi formación, y trabajando me dí cuenta de lo importante que es, lo mucho que se demanda, la poca cantidad de gente que sabe hacerlo, y lo absurdo del prejuicio que tuve del tipo "lo cualitativo es Hippie, es la estadística lo que te da de comer".
Nada más lejos de la realidad. Un Economista con Stata te deja disminuido con el didáctico SPSS.
Mientras que los buenos analistas cualitativos son cada vez más requeridos y valorados...en fin.
Lástima que yo tampoco pude tener un curso así, pero preparándolo y haciéndolo aprendí muchísimo.

Sobre una columna con su bibliografía, creo que tu risa es elocuente. La verdad es que no sería muy entretenido, pero si lo deseas, te la puedo enviar.

Saludos

Anónimo dijo...

Juan Emar, sí sé que sería aburrido, pero quería manifestarte mi interés. Bueno, para no seguir aburriendo a los demás-lo que no es mi intención- si quieres me puedes enviar tu mail y así te escribo para pedirte la información. Gracias!

Saludos,

Valentina

Luis Cuello dijo...

Además de lo dicho, parece ser que el acto del periodista iraki nos despierta de un cierto letargo, de un acostumbramiento a la tragedia. Si hasta nos habíamos olvidado que hay una guerra de ocupación en curso.

Sumamente enriquecedor el análisis. Gracias por los links.

Juan Emar dijo...

Valentina: encantado te envío el mail. ¿Pero adonde?

Saludos

Luis: exactamente. Pareciera que la crisis y la elección de Obama se devoraron a la guerra.

Saludos

jose miguel dijo...

Hablando de simbolismo orientales, disculpa mi obseción por ligarlo todo con la China pero es casi lo único que sé(además del futból, charly Garcia y la Guerra de las Galaxias). Si Bush fuera chino un buen regalo sería un darle un reloj, pues en chino a expresión "dar un reloj" suena igual que "hacer arreglos para un funeral" (igual pronunciación y tono pero diferentes caracteres). ES decir a Bush le desearíamos la muerte. SI tienes un enemigo chino puedes pensar en darle a propósito uno.