martes, marzo 10, 2009

Fin al parlamento

Foto: Parlamentario legislando acerca del baile del Koala

Antes de que tomara vacaciones, algunos de los comentarios a la columna "Del cálculo a las ideas": mail abierto a José Antonio Gómez, y parte de la pregunta fundamental de la columna El Rock&Roll del momento "¿Usar un formato para destruirlo?" referían a la posibilidad de repensar nuestra política. Y siendo más específico, nuestro parlamento.
Trataré de saldar esa deuda formulando lo mejor que pueda (dentro de lo que soporta este formato) a qué me refiero y qué propongo.
Mal que mal, una que otra propuesta después de tanta crítica es como bien visto. Y ya debería haber quedado claro que el espíritu de todo esto es ser "políticamente correcto" como mis máximos referentes: Carlos Peña y Pato Navia.

Si uno cree que la democracia es mejor sistema que la dictadura o monarquía, de alguna manera ha incorporado la idea de que el poder es mejor repartido que concentrado. Y no sólo eso, que es mucho mejor que "todos" nos podamos gobernar y darnos las leyes, a que sólo algunos pocos se las impongan al resto.
Sin embargo esta última frase ya nos puede oler mal. Y con justa razón podemos criticar que el sistema no es del todo democrático, sobre todo con enclaves como el sistema binominal, la alta tasa de potenciales votantes no inscritos, o el alto rechazo a la clase política y sus instituciones.

No es muy difícil de entender tampoco el descontento que hay frente al fiasco del "gobierno ciudadano". La promesa era seductora: que los ciudadanos organizados fueran capaces de dar forma a las propuestas que les interesaran y las necesidades que los apremiaran y que el gobierno se ejerciera desde ahí. Nada cambió mucho y las decisiones siguieron igual de concentradas con pocos oídos para la "ciudadanía". Y la raíz de ese fiasco -para mi gusto- no va tanto en la promesa sin cumplir, sino en lo mucho que entusiasmaba la idea y lo necesario que era que se cumpliera.

Nietzsche y luego Foucault, regalaron bastante pensamiento en torno a la tendencia infinita a crecer del poder, donde la concentración de éste es más que otra de sus caras.
No por nada se habla de lo "sano" de la alternancia en el poder, sin embargo en nuestro parlamento (al mismo que se accede por vía binominal) senadores y diputados (al igual que alcaldes) pueden ser reelegidos hasta que mueran en el cargo. Y ojo que hasta hace pocos años incluso teníamos senadores designados y un vitalicio.
Si a eso le sumamos los sueldos descarados que ganan (un gran estímulo para candidatearse a la reelección), los bonos de bencina que se aprueban, las ausencias a las sesiones, y la envidiable capacidad que tienen para sacar la vuelta, pues no cuesta entender mucho el despretigio del que "gozan" nuestros "honorables". El nivel de los debates en el parlamento es bajísimo (como algunos antiguos se quejan), y no es en ningún caso el espacio que representa la diversidad de la ciudadanía.
Revisemos los requisitos para ser diputado: ser ciudadano con derecho a voto, tener 21 años al momento de la elección, residencia en la región de su circunscripción hace al menos dos años, y haber cursado la enseñanza media o equivalente.
Para ser senador no hay restricción con la residencia, la edad mínima es de 35 años y lo demás es igual.

Si nos ponemos exigentes, podemos ver que no hay ninguna garantía de que nuestros parlamentarios manejen algún tema (recordar que se trabaja en comisiones). Ni siquiera las leyes mismas (siendo que están para votar leyes). Ahora, eso no es importante porque para eso el Estado les suministra asesores en temas y abogados expertos, además -claro está- de los que ellos mismos tengan.
Viendo el lado positivo del asunto, uno podría decir que estos bajos requisitos permiten que un amplio sector de la población pueda ser elegido parlamentario. Ahora, si esa es la idea (semejante a la que derogó el voto censitario que Jaime Guzmán quería restituir en la constitución del '80, o la que estableció sueldos para los legisladores) entonces ¿Porqué no podemos ser todos los ciudadanos parlamentarios? La respuesta del manual del buen demócrata liberal moderno indica: "No es práctico, para esto tenemos representantes".

Sin embargo hay un vicio inherente con el tema de tener representantes: por definición están acumulando el poder de todos aquellos que representan. Esto puede sonar algo abstracto y perfectamente se podría discutir si acaso uno realmente le "otorga" poder a un representante (como indica el discurso contractualista), o si en verdad uno jamás tiene ese poder. Lo que si es fácil de ver es que lo que se les da es el voto. Y para darles el voto, deben convencer a los votantes. En este punto muchos caen en el clientelismo. Ofertones y regalos, donde el candidato aumenta aún más la brecha con el ciudadano común y corriente que empieza a verlo como el gran patrón que le solucionará los problemas.

Pero no nos precipitemos. Probablemente habrán candidatos que no recurran al "farkismo" para ganar votos. Probablemente habrán candidatos que harán sus campañas basadas en transmitir sus ideas de país.
Pero en cualquier caso esas campañas hay que financiarlas. Y son caras.
Y para eso hay que ir donde los que tienen la plata. Y el mentor del monetarismo neoliberal, Milton Friedman, lo decía: "no existe el almuerzo gratis"...
Esos favores se cobran, y muchas veces con el voto de los mismos parlamentarios en torno a proyectos que pudieran afectar los intereses de sus financistas de campaña.
El parlamento, vemos, aparece como un lugar de concentración del poder por excelencia. Y lo peor de todo es que el voto es un mero trámite: la verdad es que el binominalismo implica que los partidos deciden quienes serán los parlamentarios que casi con seguridad serán electos.

Repito la pregunta: ¿Porqué no podemos ser todos los ciudadanos parlamentarios?
Propongo acabar con el parlamento y traspasar todo ese poder directamente a los ciudadanos. Tal cual, democracia directa. Esa misma que por alguna extraña razón genera algo de "miedo".
Esto no tiene por qué significar el fin de los partidos políticos, pero si de una reformulación radical de ellos. Claro, los que existían únicamente como maquinarias electorales se reducirán bastante, lo que me parece bien. En rigor, quedarían como lo que deben ser: lugares donde se agrupan quienes comparten las mismas ideas en torno al devenir de un país. Y como tal se centrarían en hacer ver a la ciudadanía las razones para votar por uno u otro proyecto de ley. Es decir, para algunos servirán como orientación.
En otras palabras, si nuestra constitución dice que cualquiera con cuarto medio puede ser elegido parlamentario, pues cualquiera con cuarto medio puede votar una ley.
"¿Pero como entregar tamaña responsabilidad a la ciudadanía desinformada?" dirán las voces desconfiadas...
Pues este mismo soporte donde pueden leerse estas palabras, soporte presente en todas las comunas de Chile, es un albergue gigantesco de información. En internet encuentras prácticamente de todo. Y así como discutimos en blogs y foros de cuanta cosa se nos ocurre, las leyes que nos damos perfectamente podrían ser tema en ellos.
Además, no nos engañemos: no es como si nuestros parlamentarios estén al tanto de cada cosa que votan y se lean cada proyecto de ley.

¿Cómo hacerlo?

El colega pop plantea en esta columna justamente las ventajas de todavía votar a mano y que eventualmente cualquiera pueda acceder al proceso de conteo de los votos. Estoy de acuerdo con eso, pero también creo que si uno puede hacer de forma segura una transacción bancaria o una compra por internet, perfectamente se podría votar las leyes por internet.
Estoy lejos de ser un entusiasta tecnológico, pero si soy un entusiasta anti-concentración-del-poder, y creo que si tenemos a la mano una herramienta tan poderosa como ésta, está bueno empezar a usarla para profundizar la democracia y no sólo para armar grupitos en facebook a los que nadie les da bola.
El tema está en dedicarle un tiempo a la semana para ser ciudadano y votar por las leyes que nos regirán.
En principio, creo que (tal como en el Congreso) el voto debería ser voluntario. Algo así debe tomarse en serio, cosa que se dificulta cuando se hace de forma obligada.

Ahora, evidentemente pese a que no es una idea nueva, está en pañales. Y el sentido de publicarla acá es que las estimadas lectoras y estimados lectores contribuyan con sus críticas y perfeccionamiento.
Desde ya aventuro algunos temas que deben resolverse:
  • Obligatoriedad o voluntariedad.
  • Establecimiento de los quórums y urgencias (esto último podría seguir haciéndose desde el ejecutivo).
  • Brecha digital: educar a quienes aún no saben usar un computador e internet, quienes afortunadamente serán cada vez menos.
  • Disponibilidad técnica: asegurar la posibilidad de que cada ciudadano pueda votar.
  • Establecimiento del tiempo en que el proceso de información y votación tendrá lugar.
  • Garantizar una forma de comprobar las votaciones y evitar los "fraudes".
  • Financiamiento, aunque me atrevo a decir que el término del congreso (y sueldos de parlamentarios) liberará una buena cantidad de recursos.
  • Y lo más importante: ¿Cómo implementar esto? ¿Parlamentarios aprobando su desaparición?
Por Favor, reAcciones

P.S.: Quiero anunciar con mucha alegría el regreso al bloguismo de quien considero un referente y probablemente el mayor responsable que me haya lanzado hace ya casi 3 años a escribir aquí: Jurídico. Afortunadamente ha superado el período oscuro que lo aquejó implicando el cierre de su blog, y ha logrado re-subir la mayoría de sus excelentes columnas. Si con justa razón no conoce a este personaje y quiere una recomendación, leáse esta columna. Un clásico.
Eso sí, le advierto que es un liberal "a la Stuart Mill" y misógino. Todo un anacrónico.

18 comentarios:

socióblogo dijo...

bueno, me declaro rendido admirador de Jurídico. ¿cuál es el problema con Stuart Mill?

maldonado dijo...

Siempre he creído que los principales afectados por una situación particular, sin importar demasiado ni su edad ni condición, son quienes mejor pueden elaborar soluciones para superarla. Los intermediarios comúnmente juegan un rol retardatario y conservador. En consecuencia, todo mecanismo que garantice una mayor participación de aquellos debe ser bienvenido, perfeccionado e implementado. El problema, obviamente, es cómo avanzamos hacia allá, sobre todo, cuando existe una estructura que impide esa participación y un considerable grupo de personas que gusta de ser intermediario. Desde mi punto de vista, no vale la pena luchar frontal ni intencionalmente con ninguno de los dos. Esa bella imagen de V de Vendetta haciendo estallar el Parlamento británico es ideal, pero para nada práctica. Aunque es útil en todo caso como símbolo. A su vez, los aportes de supuestos referentes liberales son breves atajos sin salida que se conjugan y se sintetizan dentro del mismo cuerpo; en una palabra: una aspirina. Es por eso que pienso, mi apreciado John, que el trabajo que nos cabe a algunos, ahora, hacia el Otro indiferenciado, es el fragmentario, anónimo, sencillo y lúdico sin más (lo de la descompensación va por ahí, jaja)… Ya vendrá el tiempo de las propuestas.

Federico Samsa dijo...

Tengo en las anotaciones de la libreta de mi velador que la democracia dura...

Para la población:
lo que se demore en hacer una raya o garabatear un voto dirigido, sesgado, antojadizo y anti-democrático (10 segundos)

Para los políticos corrientes:
lo que se demore en darles las instrucciones de partido el jefe de bancada

Para el jefe de bancada:
lo que se demore en darle las instrucciones el presidente de su partido

Para los presidentes de partidos:
lo que se demore en imponerse el presidente mas fuerte de su "conglomerado"

...etc. etc. No sigo porque no me quiero meter en quien instruye al presidente del partido mas fuerte y todos los etcéteras siguientes.

Así no'ma po'

Saludos.

Anónimo dijo...

Sin duda concuerdo totalmente con la idea de hacer participe a la ciudadanía de las leyes presentadas y aprobadas para el bien de la misma, pero lo difícil está en la calidad educativa que estos "usuarios" (por más horrible que suene la significación) dudo que estén capacitados del todo para decidir con criterio formado que podría ir en el bien del país, más allá de nuestros interés, y eso es, porque los agentes encargados de seguir manteniendo "la concentración de poder" los han educado de tal formas, que logre evitar o no saber manejar estos cambios positivos que tu planteas.
Mi solución es seguir impulsando tus ideas, y buscar gente que tenga las buenas intenciones de construir un país mejor, para tener un mejor bienestar de vida, y para que de una vez por todas se hagan las cosas bien sin aspirar a ser como otras naciones, sino saber ocupar los recursos y estrategias de otras naciones a nuestra situación como país, eso sí, los peligros que tenemos de no perdurar son altísimos, pero no perdemos nada, y que estas mismas personas guíen a sus compatriotas a ser mejores seres y puedas razonar, que no duele tanto, ni se necesita de tanto dinero, eso lo tenemos más que claro.

Muchas Gracias por el espacio.

Adolfo dijo...

Muy buen artículo, primero decir que eres un muy buen apostador de Navia.

Sin ser un estudioso de estos temas, creo que tu defensa a la democracia está muy bien planteada, la historia nos ha demostrado que hasta ahora ha sido la más estable, a no ser que el mundo funcionara como Star Wars, donde todos los ciudadnos están felices con sus gobernantes y cada palabra exteriorizada de ellos, no se cuestiona. Pero para eso deberíamos ser todos virtuosos, y no lo somos.

Creo que la democracia se mejora simplemente con mayor oportunidad de educación, y no sólo para las personas de escasos recursos, sino para toda la población (Digo esto ya que a propósito del Plabiscito en Vitacura, observé en las noticias a un par de jóivenes descontentos y llamando a la rebeldía porque un día, sólo un día DIOS, le había cerrado la botillería a las 12 am, por el tema de la Ley Seca. Si tenemos ciudadanos que piensen así, cualquier sistema político fracasará.

Necesitamos de Sociedades Civiles más activas, lo que requeriría abandonar el individualismo extremo propio de los espacios culturales protestantes y anglosajones.
Necesitamos de Técnicos capacitados (como Keynes y von Hayeck) pero persuadidos que los regímenes tecnocráticos son sumamente peligrosos e inadecuados, sobre todo si la variable ética no forma parte de su universo.
Y finalmente, y esto - desgraciadamente - es lo más complicado, necesitamos de una clase política de alta calidad en condiciones de asumir cabalmente el altísimo honor y responsabilidad de ser depositarios de la confianza de la Sociedad Civil, en un régimen democrático representativo.
Dada la condición humana real, éstas tres categorías por así decir, Sociedad Civil, Técnicos y Políticos, se deben mutuamente respetar pero también vigilar; cada uno haciendo lo que le corresponde. Lo que es inevitable, y de allí las altas responsabilidades de todas las autoridades, tanto de los poderes ejecutivos como legislativos, es que, al final, las decisiones SIEMPRE SERÁN POLÍTICAS.

Cimero dijo...

Estimado Don Emi,
Iluminada y profetica su columna. Ese es el futuro de las democracias. Los hechos en Vitacura le dan la razon. Los ciudadanos de algunos paises europeos votan 5 veces al anio distintos temas puntuales y todos tan felices. Por supuesto que esto es un proceso, y de ahi a la extincion del parlamento como poder politico va a pasar harto tiempo. Para que no se de la lata, le pego mi respuesta a Juridico, que tiene bien puesto el nombre,en relacion a su argumentacion a esta misma columna. Un abrazo

Cimero dijo...

Estimado Juridico,
Creo que los ultimos hechos ocurridos en Vitacura (me refiero al plebiscito respecto a las modificaciones urbanas) pesan mas que todos los argumentos de libro de texto que acaba Ud. de dar. Si bien concuerdo con Ud. que seria poco practico que eliminar el congreso y que la ciudadania creara y votara en detalle todas o la mayoria de las leyes, queda rotundamente demostrado que la ciudania tiene preferencias claras que expresa gustosa cuando se le consulta.Informadas o no, razonables o no, esa es una apreciacion personal suya, el punto aqui es poder decidir que hacemos con nuestras vidas, y no que una elite, sea intelectual, social, etc, decida por nosotros. La mayoria de las personas tiene una idea bastante clara de lo que le conviene y lo que no. Los detalles si, la esencia, NO. Imagino que los argumentos que esgrimian quienes se oponian al rebajar los requisitos para votar, o al voto femenino, sonaban muy parecidos a los suyos.
Creo que de ahora en adelante, las consultas ciudadanas se haran mas frecuentes y democratizaran un poco mas este pais. En un pais con un parlamento con senadores designados, vitalicios o electos con terceras mayorias, me gustaria de verdad que se me preguntara si apoyo o no el aborto terapeutico, la pastilla del dia despues, etc. Y creo que a todos nos sorprenderian los resultados.

socióblogo dijo...

sonre el "individualismo extremo" de los "espacios culturales protestanets y anglosajones": los países con sociedades civiles más activas y organizadas son, precisamente, protestantes y anglosajones. al contrario, los países con mayores índices de desconfianza son latinoamericanos que, curiosamente, son mayoritariamente católicos.

Juan Emar dijo...

colega: me alegro que se una a los lectores de jurídico. Me imaginé que podía gustarle. Eso sí no me malinterprete: si bien no soy muy seguidor de Stuart Mill (aunque me gusta mucho su conceptualización de "la dictadura de la mayoría") el comentario no tenía un afán peyorativo, sino descriptivo.
Ahora, ud. con justa razón podrá preguntarse "entonces ¿Para qué poner "eso sí"?", y es nada más que un modo de advertir al (futuro) lector de jurídico con qué tipo de ideas se va a encontrar. Como usted podrá ver (y lo constatamos con el susodicho cada vez que conversamos) tenemos algunas diferencias radicales de pensamiento (aunque muchas veces llegamos a inesperados puntos en común), lo que hacía valer la prevención.
Saludos

Maldonado: es difícil retomar después de su comentario. Efectivamente puede tener mucha razón, y he aquí una propuesta anacrónica o intempestiva. Puede ser. Ahora, si la clave para superar una situación está en los afectados y no en los intermediarios, como usted dice, le pregunto ¿Pueden los afectados por este sistema de intermediarios superar la situación?
Me parece que vale la pena al menos echar a andar la idea y tomarle el pulso, incluyendo -por supuesto- en este proceso lo que usted plantea...
A lo mejor no es necesario volar el parlamento... a lo mejor sí. Pero antes de eso -y vuelvo a citar la película- es importante que ese símbolo esté cargado por el significado otorgado por los "representados".
¿No le parece?
Saludos

Samsa: ¿qué más tiene anotado en la libreta de su velador? Otro punto más que agregar a la serie de "estoy de acuerdos" deprimentes.
Saludos

Anónimo: gracias a tí por tomarte el espacio. Creo que el miedo que planteas sobre la "calidad educativa de los usuarios" por muy feo que suene, es muy real. Creo que eso evidencia un camino a seguir: la educación cívica de verdad. No hay mayor cesión de poder que la ignorancia misma. "Conocimiento es poder". Ahora, como decía en la columna, no hay mayores requerimientos en la "calidad educativa" para acceder al parlamento. La misma constitución deja la vara "baja" y es ese mi punto de partida.
Por lo demás, creo como usted, que si en algo si están entrenados nuestros "honorables" es en mantener y aumentar sus cuotas de poder y regalías.
Saludos y gracias nuevamente

Adolfo: gracias, me alegro que le haya gustado. Eso sí no entiendo muy bien a lo que se refiere con "apostador". Espero que haya quedado claro que ni con Navia ni con Peña comulgo. Y a Navia lo considero especialmente chanta y penca. Pero en fin, yendo al punto de su comentario, me parece que me da aún más razones para cuestionar la representatividad. Todos los requerimientos que menciona son tan ideales (y con una peligrosa tendencia al "acabronamiento") que el camino está arduo. Concuerdo que se tiene que mejorar la educación. Plenamente. Y si bien me parece patético lo que usted plantea sobre los jovencitos para el plebisicito de Vitacura, por otro lado ese mismo plebiscito fue un asombroso ejemplo de participación y organización ciudadana. Y por ahí va la clave. Creo yo. Tal como lo dice, sociedades civiles más activas. Tan activas, que no sean necesarios sus representantes.
Saludos

Estimado Don Cimero: agradezco sus palabras. Sin duda es un proceso de largo aliento. Estamos hablando de cambiar una tradición que tiene más de 200 años de legitimación. Pero por algún lado hay que comenzar ¿no?
Al parecer la discusión se ha trasladado hacia el blog de jurídico que ha recogido la defensa crítica de la democracia representativa (y sí, claro que tiene bien puesto el nombre).
Mis saludos

colega: una consulta ¿la participación de la que habla es un índice de no-individualismo?
A primera vista me parece que sí, pero por otro lado, el no-individualismo ¿puede institucionalizarse o correlacionarse con la confianza en el sistema político? Que los políticos y las organizaciones sean más confiables no necesariamente significa que la gente sea menos individualista. ¿No le parece?
Saludos

reading is sexy dijo...

Me encanta la idea de las comunidades autogestinandose en democracia... Pero la premisa nace una contradicción enquistada que la hace le quita validez a la idea de autodeterminación. Y es que si vamos a llegar a este nivel atomizado de organización, eventualmente desaparecerán nociones como Nación, Soberanía, Unidad Nacional, y tantos otros que se hacen poco intersantes al transformar la vida cotidiana de los ciudadnos de forma tan radical. No es que a mí me importen esos conceptos, es más, en general me parece que solo provocan el "clubismo" más idiotizante entre las personas, como las hinchadas o los fanáticos. Lo que trato de decir es que si vamos queremos dar un paso tan inspirado como individuos insertos en un colectivo, ¿para que tanta legislación?. Este es un punto que Emar pasó de largo, en realidad. Y siendo Emar, me extraña en realidad tanta obsesión con la ley. Ya que el plan "Emarista" parece poco practicable y realista para los más pedestres, propongo entonces mejor replantear las funciones de un Congreso, que en vez de dedicar tanto tiempo a buscar infinitas fórmulas para controlarnos, se amplíe el marco y se planteen verdaderos instrumentos de participación en comisiones de trabajo abiertas a la opinión popular. Y ya sé que va salir algún latero legalista, argumentando con tono condescendiente que las cosas son más complicadas de lo que aquí se está planteando. Me adelanto replicando que la complicación siempre va de la mano con la falta de inteligencia. Les recomiendo "Lo pequeño es hermoso" de EF Schumacher. Saludos y buena onda a todos (menos al legalista).

Juan Emar dijo...

Reading is sexy: comparto que la obsesión con la ley es estéril. Y de hecho tenemos la mala inclinación a legislar por cada cosa que pasa. Pésimo.

Sin embargo, me parece obvio la necesidad de que existan algunas, así como me parece vergonzoso que por ley se veten libertades individuales: por ejemplo penalización del consumo de drogas o de la píldora del día después.
Entiendo su planteamiento y me parece un paso adelante, pero creo que el horizonte finalmente es el mismo: ampliar la democracia. Es en ese sentido que cuestiono la existencia del legislador y no así de las leyes. A lo que voy es a lo siguiente: ¿Porqué tengo un tipo que se supone que me representa aprobando una ley con la que no estoy de acuerdo, pero que actuará sobre mí? ¿Qué garantías tengo de que a la hora de votar el se preocupe de representar a sus votantes y no sus gustos personales y financistas de campaña?
Ahora, no creo que necesariamente entregar mayor poder de decisión a los ciudadanos implique una atomización. Las razones para agruparse en torno a determinadas ideas, defenderlas, y convencer a los indecisos seguirán existiendo. Solo que de una forma mucha más honesta y limitada en su sed de poder que los partidos políticos.
Saludos y buena onda para usted también

maldonado dijo...

"¿Pueden los afectados por este sistema de intermediarios superar la situación?"

Una pregunta como esa no merece una respuesta absoluta, porque tanto un Sí como un No, vendrían a ser aventuras incompletas y sesgadas… En todo caso, y venciendo mi marcada inclinación a no fijar en mármol mis ideas, debo admitir que tiendo a jugármela más por el Sí que por el No, y por los siguientes motivos.

A mi modo de ver, sabemos muy bien los resultados de una acción frontal e intencional, en contra de una situación particular, adoptada a escala social por un colectivo de afectados liderado por sus respectivos caudillos: el "no-cambio". Esta constatación, arbitraria por supuesto, no obsta para que quienes se sientan llamados a emprender esa acción, la hagan; ya que el "no cambio" al que me refiero, tiene más que ver con el fondo que con la forma. En este mismo sentido, sabemos muy poco acerca de los resultados de una acción no frontal ni intencional, adoptada a escala individual por un afectado u otro, ya que constituyen una especie de nebulosa a la que generalmente no se le presta importancia, desde el punto de vista político clásico. Pongamos por caso su propuesta. Usted es un afectado, y mediante su blog, ha emprendido una acción para superar una situación social. Sin embargo, al tener su acción un fin claro y preciso; es más, proviniendo de un espíritu, al parecer, honesto y desinteresado, tendrá, por lo tanto, un resultado preciso: la absoluta no consideración por parte de quienes usted espera que sea considerada, o por decir lo menos, una consideración parcial y oportunista. Por el contrario, no estoy seguro de que ocurra lo mismo con una acción poética, musical, mística, espontánea, infantil, lúdica, etc, etc, que proviniendo de un afectado, no tenga un objetivo específico e inmediatamente reconocible, incluso por ese mismo afectado. Notará que apunto a acciones de carácter más sensible o emocional, pero no sólo eso, sino que a acciones creativas y mucho más imaginativas, que las del mero discurso reivindicativo. Puede que usted me reproche la "falta de" consistencia, coherencia, y de un sin número de cosas más de un planteamiento de esta naturaleza. Lo acepto, y de muy buena gana, ya que no pretendo convencer a nadie.

Creo además que siguiendo la "lógica" múltiple de los llamados sistemas estocásticos, no lineales, redescubiertos últimamente por las matemáticas y por otras ciencias; los afectados tenemos mucho más probabilidades de "triunfo", que siguiendo esa unívoca lógica "humana" promocionada por la historia, la sociología o la sicología. Incluso la física está bastante más del lado del ser humano pedestre, con todo ese bello rosario de la teoría cuántica, que las llamadas ciencias políticas, y su cotidiana borrachera en torno al Poder.

Federico Samsa dijo...

Juan Emar,

hace unos años una señora Verónica me pidió prestada la libreta. Cuando se la fui a reclamar la tenia toda garabateada con unas frases absurdas... pufff... Se la regalé... Ahora intento anotar en un blog.

Saludos

Anónimo dijo...

Juan Emar,
resultan atrayentes sus propuestas, sin embargo, carecen de una fundamentación granítica.Suele caer en peticiones de principios.

Anónimo dijo...

Ayer escuché en la radio (la radio que piensa, radio Universidad de Chile) a un sociólogo-politólogo, Felipe Portales, hablando sobre el estado actual de la política chilena y decía que aquí lo que tenemos es una “dictadura perfecta”, ya que por fuera se ve y tiene todos los signos y ritos de una democracia, pero por dentro nada es realmente democrático: sistema binominal; leyes que se aprueban por pactos políticos más que por anuencia (o en representación) de los ciudadanos; por lo mismo, partidos políticos y políticos que ya no representan a quienes votan por ellos; ausencia de debate público; mercadeo electoral; libertad de expresión e información limitada; escasos canales de participación; casi 50% de no inscritos, y se podría seguir un buen rato más...

Además decía que un buen aliado de esta “dictadura perfecta” (entre muchos aliados más, por supuesto) era el carácter medio esquizofrénico (creo que dijo) de nosotros los chilenos, que ni siquiera a veces nos dábamos cuenta de lo autoritario que somos y que hemos sido a lo largo de nuestra historia (basta con leer “El peso de la noche o nuestra frágil fortaleza histórica”), a excepción quizás de alguna época entre 1958 y 1973, según él.

Por lo anterior pienso que algunas de las razones del miedo y rechazo que genera esa democracia directa que propone Juan Emar- que en el “manual del buen demócrata liberal moderno” supongo que vendría a ser anarquismo o barbarie- serían que además de ser poco práctico, sería problemático y caótico puesto que “las decisiones de temas importantes”, de “decisiones de país” se someterían al arbitrio y “poco criterio” de la masa ignorante, acrítica y “salvaje”: chilenos y chilenas comunes y corrientes.

Mi intención no es hacer una apología o idealización de la masa o de nosotros, los ciudadanos o habitantes de chile. Pero estoy harta (Juan Emar, perdón por utilizar tu frase pero no eres el único) de que las leyes sigan siendo aprobadas por un grupete de amigos que lo único que le interesa (a la mayoría, para dejar espacio a un par de excepciones) es seguir manteniéndose en el poder y en ningún caso representar a algún sector o representar ideas o ideales.
Así que apoyo la propuesta de Juan Emar. Y mi primera sugerencia sería que ésta debería ser sometida a votación, es decir, que la primera votación virtual sea algo así como ¿ud. quiere que las leyes sean votadas por todos y todas vía internet con tales reglas, tales procedimientos, etc., o ud. prefiere que éstas sigan aprobándose o no en el parlamento? Quién sabe, tal vez nos encontramos con la sorpresa (espero que no...) que gane la segunda opción, si mal que mal, el “peso de la noche” tiene gran influjo aún.

Saludos y ojalá "prenda" la idea.

Valentina

Nico dijo...

El otro dia escuche una pequeña entrevista que se le hacia a Marco Henriquez Ominami sobre su negacion a bajar su cadidatura presidencial, de las muchas cosas que dijo me quedo con una que me parecio valorable y que es, a mi modo de ver, una de las grandes aristas del problema y es que actualmente cuando se vota no se hace por los mejores candidatos, ni por las ideas que estos propongan, ni menos por sus programas( ya que ninguno los presenta o los pone a disposicion, salvo marco henriquez cuyo programa de gobierno esta en internet) sino que es afin de cuentas y en palabras de el "el votar por el mal menor" para que nosalga una persona de derecha mejor elijo a uno de la concertacion y viceversa durante todas elecciones post.dictadura.

La verdad creo que eso en parte se deriva del sistema binominal que, y que ya es algo muy sabido y probado, es un sistema que lo unico que hace es aumentar las cuotas de poder de los candidatos electos y a su vez mantener asegurada la eleccion de los mismos...agregando que ya esta obsoleto y deberia cambiarse.
Pero este hecho que reflejo es para mi un problema de la forma de ser de la sociedad, es decir, es un problema de como "somos", por que en realidad nosotros les exigimos poco a nuestros representantes (...bueno se autodenominan de esta forma), asi como tambien tenemos el síndrome de la mala memoria acompañada con un cuadro de flojera excesiva, estos se refleja en que:

1.- Cuando se va a votar, los votantes no se acuerdan de si el candidato lo hizo bien o mal o que el lo que hizo o dejo de hacer (para bien o mal). No, sólo se vota de acuerdo al partidoy, como dije antes, ahi se ve reflejado el tema del "mal menor".

2.- Se desliga un poco de lo anterior y es que nosotros (y aqui me incluyo) no tenemos la costumbre ni la intencion de dedicarle tiempo a interiorizarnos sobre lo que hacen nuestros representantes, para comprobar si en realidad nos representan como dicen ellos o solo estan en sus puestos calentando el asientos como los hay por montones hoy por hoy.

Personalmente creo que el caminos para hechar las bases de un nuevo sistema es partir por informarse, es cierto que al principio cuesta, pero si no sabemos "todos" el estado de las cosas no podremos tomar decisiones en forma correcta.
(hago la referencia a "todos" por que se que hay personas que se informan y saben mucho pero se deberia extender al resto de nosostros ese buen hábito)

Un comentario final, el otro dia escuchaba a un periodista internacional y se asombraba por que le llamaba fuertemente la atención el hecho de que "habiendo en nuestro pais motivos por los cuales la gente saliera a protestar (refiriendoce, por nombrar algunos, a la educacion, sistema binominal, el sistema de pensione, etc) la gente no salia, se queda en su lugar y acepta su amargo destino" y terminaba diciendo "en otros paises por menos la gente sale a la calle y se hace oir"

(Le encuentro razón en los que dice, aunque reconozco que me falta un poco de conocimiento del estado actual de la situación internacional)

PD: lo que dijo el periodista me hizo recordar la frase del Opus Dei "persevera en tu lugar", me hizo recordar el documental que vimos en clases sobre ese tema.

Saludos

Juan Emar dijo...

Maldonado: me alegra que finalmente se haya decidido a intentar una respuesta. Concuerdo eso sí que la pregunta no necesariamente pueda tener una respuesta dicotómica...
Ahora, sobre el contenido o "fondo" de su respuesta me queda poco por decir. Créame que la supuesta falta de consistencia o coherencia no son en lo absoluto reprochables para mí. De hecho, concuerdo plenamente con lo que se escucha de fondo en sus palabras: lo que está en crisis es justamente el orden lógico-racional y su monolitismo. Lo binario (binominal, ¿por qué no?
) y el principio de identidad...Es fácil -mea culpa- "pisar el palito" y no cuestionar la lógica misma, reproduciéndola fatalmente. Y claro está, aparece entonces la aporía...
Una acción estética, infantil, o lúdica, apelan -como bien dice- a la sensibilidad. Con, como bien dice, esa necesaria dosis de creatividad. Estoy de acuerdo.
Creo, en todo caso, que este reclamo (por mucho que esté plasmado en un blog y apeste a discurso reivindicativo, mea culpa) también emana mucho más de la sensibilidad que de otra parte.
Sin embargo puede que ese discurso de la "lógica unívoca", destruya todo lo que toca....
Nuevamente (aunque parezca un contrasentido tras todo lo dicho) me ha dejado sin palabras. Bienvenidas sean entonces las "estrategias múltiples".
Mis agradecidos saludos

Samsa: mal por Verónica, bien por nosotros que podemos leer su "libreta virtual".
Saludos

Anónimo: creo que podría acompañar su opinión de una "fundamentación granítica" ¿Qué cree que ha quedado sin fundamentos de lo expuesto aquí?
Encantado le aclaro (nótese que ya he enumerado aquellos aspectos que requieren de revisión y debate por su carácter problemático).
Saludos

Valentina: gracias por compartir esas ideas que escuchaste (y también las tuyas, por cierto), me da una extraña alegría saber que en este diagnóstico estoy lejos de ser una excepción (En todo caso, si es que se pudiera dar créditos a alguien por "sustantivizar" el Estoy Harto es a Álvaro Yáñez Bianchi, el Juan Emar original). Y tal vez lo más fuerte es "luchar" contra la misma falta de fe en "nosotros mismos", en la masa...
Tu propuesta me es muy atractiva, sólo me deja lugar a una inquietud ¿Cómo validar un proceso que se está poniendo en cuestión en la misma forma del proceso?...¿Se entiende el "loop" o recurrencia aporética?
Pero supongo que ha sido una de las preguntas tras todo esto "¿Se puede utilizar un medio para destruir al mismo?" que en este caso sería "¿Se puede usar un medio para afirmar al mismo?"
Saludos

Nico: Gracias por compartir tu comentario. Estoy de acuerdo que hay que partir por informarse, la gran paradoja es ¿Cómo informar que hay que informarse?...una persona a la vez, parece ser la cuestión...
Lo otro, concuerdo con la desidia chilena y la facilidad para dejarnos pasar goles (ya que todos andan haciendo analogías futboleras), sin embargo algo de esperanza me da lo que ha sucedido con las múltiples respuestas de "la ciudadanía" contra las farmacias. Desde propuestas de no comprar en ellas el próximo martes, hasta ataques incendiarios, pasando por las protestas y las acciones legales...
Parece que nos estamos des "opusdeizando" un poco...
Saludos

jose miguel dijo...

aguante guatón juridico..disculpa..que no ponga comentarios más informados..pero me estoy transformando en chino y pienso poco además luego de leer columnas como estas me siento feliz de estar lejos..en la "democracia china"