lunes, abril 06, 2009

Transplantar la decisión


La muerte siempre acarrea una seriedad y delicadeza para tratarla que a muchos lleva incluso a esquivarla. Ni siquiera nombrarla, como si fuera a ser invocada inmediatamente.
A estas alturas no es secreto para nadie la conflictiva relación que tenemos con la muerte, propia de (aspirantes a) occidentales.
Tenemos incorporada una "temporalidad" de la muerte, que desde que se es "adulto mayor" (y con una prolongación que tiende a infinito) pasa a ser aceptable. En caso contrario, la muerte aparece como "inaceptable", o al menos, fuera de lugar.
En otras palabras, es fácil explicarse la muerte de un abuelo porque "ya estaba viejito", mientras aparece como impactante cuando alguien joven -sobre todo niño- muere.

En "John Q" del 2002, dirigida por Nick Cassavetes y protagonizada por Denzel Washington, la tensión la sufre un padre -John Q (Washington)- que en un partido de beísbol ve como su hijo de 10 años se desploma en una corrida. Lo lleva al hospital y le dicen que el cambio en su plan del seguro médico (por uno más barato ya que le habían recortado la jornada en su trabajo) impedía que cubriera la operación -transplante de corazón- que costaba 250.000 dólares. Además, al no ser indigente, tampoco podía acceder a la medicina pública.
Y como si fuera poco, el sólo hecho de poner a su hijo en la lista de espera le costaría 70.000 dólares. La desesperación va en aumento y presionado por su mujer que le dice que "haga algo", John Q. se toma la sala de emergencias del hospital (armado, obviamente), y a todos quienes están dentro como rehenes....lo dejo hasta acá por si no la han visto y desean hacerlo. No es una mala película y puede valer la pena.
En todo caso, hay una escena en la película donde se grafica esa tensión y temporalidad de la muerte de la que hablábamos más arriba: John Q. grita: ¡No voy a enterrar a mi hijo, mi hijo me va a enterrar a mí!
A estas alturas estaba dispuesto a suicidarse para ser el donante de corazón.

Todo esto, como es de costumbre, para llevarnos al (uno de los) tema de la semana: Y es que los medios de comunicación nos han envuelto en las últimas semanas en una verdadera "histeria del transplante".
Al más puro estilo "Jorge Matute Johns" o el caso de las 9 alumnas muertas del colegio Cumbres, cuyo bus de viajes de estudios volcó en Putre, el caso de Felipe Cruzat tuvo una amplia cobertura en la prensa. Mucho más que otros que esperaban donantes. Sería un auto-engaño desconocer que la vida de unos vale más que la de otros, y que hay una correlación bastante odiosa -mucho más que una supuesta interpretación clasista- entre el nivel socioeconómico y la cobertura mediática de quienes son víctimas de tragedias.
Esa sensación de vulnerabilidad que aparece como consecuencia de saber que no hay trato igualitario para todos se patentó, suavizada entre reacciones de apoyo, en los comentarios de gente que observó el trato prioritario que tuvo la hija (Ema) del ministro-del-momento Velasco cuando cayó a la piscina. Helicóptero de carabineros incluido.
Pero tampoco quiero desviarme mucho del tema.

La cosa es que esta amplia cobertura mediática se caracterizó por generar un despliegue de presiones donde la conflictiva manera de lidiar con la muerte estaba en juego:

1º) Cada vez que se "rogaba" por un donante, lo que se hacía era ocultar el aspecto fundamental: un donante para Felipe significaba que alguien muriera. Esto no se dice. La figura del donante es la de la oportunidad solidaria que puede salvar una vida, no la espera de que muera alguien compatible para salvar a este niño que NO SE PUEDE morir.

2º) Tal como aves rapiñas, los "sensibles" periodistas exprimían a sus fuentes en hospitales para ir a enchufar una cámara y un micrófono a los familiares de cualquier donante potencial para el niño Cruzat. Esa información debiera -por definición- ser un secreto médico, y las razones para ello saltan a la vista: cuando se filtró que en Talca, una mujer atropellada podía ser donante, se llenó de periodistas preguntanto a la familia si iban a donar los órganos a Felipe Cruzat. Para sorpresa de todos, la respuesta fue NO. El padre de Felipe respetó la decisión y llamó a que el donante emergiera del "amor" y no de las "presiones". Envidiable lucidez.
¿Las razones para no donar?
En rigor, no hay RAZONes. Motivos, sí. Y eran religiosos. Resulta que al parecer dicha mujer había sido muy clara con su familia de que no quería ser donante. Algo que -hay que reconocer- deriva de un sólido convencimiento (o miedo tal vez) al enfrentarse a un bombardeo mediático que presionaba a donar los órganos si te tocaba. Aquí, creo yo, no tiene mucho sentido discutir el sentido práctico de una decisión así. No hay forma de que alguien con convencimientos metafísicos en torno a la no-donación, pueda ser convencido con argumentos "racionales" del tipo "tus órganos no te servirán de nada una vez muerto", "puedes salvar a ese niño, no seas egoísta" o "sólo serán comida de gusanos".
Si hay gente que cree que existe algo después de la muerte, no hay nada que hacer ya que no hay como refutarlo ni confirmarlo. Esa gente cree que su dominio sobre su "cuerpo" trasciende la muerte biológica de éste, y sus familiares (con alta probabilidad de tener este tipo de creencias) también creen que después de muerto se deben "respetar los deseos", como si el muerto pudiera enojarse o "sentirse" frente a la negación de sus últimas decisiones.

"Todo poder -nos dice Foucault en el 1er tomo de La Historia de la sexualidad- engendra automáticamente una resistencia interna a ese poder." Esa resistencia depende del mismo poder.
El binomio transplante-donante es lo que la prensa ha empoderado en los últimos días y semanas, y la mujer de Talca fue un ejemplo a esa resistencia. Tal como en Antofagasta hubo incidentes entre carabineros y amigos del estudiante Rodrigo Chaparro, a quien no querían que desconectaran por que aún guardaban esperanzas de mejorías. Chaparro fue finalmente donante de hígado para el niño de 12 años Diego Poblete, hoy con riesgo por una infección. En este caso la presión fue aún más grosera, tanto así que su madre denunció un apuro indiscriminado, presiones del padre de Poblete, y rotuló todo el proceso como "Una cacería".

3º) Se ha centrado la supuesta solución -como es de esperar en Chile- en un proyecto de ley del donante universal que llevará el nombre de Felipe Cruzat. El tema, es que la escasez de donantes no es tanto el problema como la carencia de especialistas que puedan garantizar la posibilidad de éste, desde tener neurólogos en todas partes con la capacidad técnica para decretar una muerte cerebral, hasta la logística que implica tener un equipo de transplante listo. Hay que meter más plata antes de sacar más leyes, dicen en la Corporación del Transplante.

Creo que frente a todo esto uno puede tener distintas ideas, que perfectamente pueden ser consideradas absurdas. Sin embargo temo a lo que pueda desencadenar una persecución basada en el pragmatismo.

Por lo demás, creo que la pregunta que está quedando sin hacerse es la siguiente:

¿No es también una creencia metafísica el pensar que hay gente que no DEBIERA morirse? ¿Que a cierta edad no es "justo" que eso suceda? ¿O que alguien que nació con una deficiencia cardíaca debe ser salvado?
Puede ser muy políticamente incorrecto, pero ¿Qué pensaría un evolucionista frente al panorama de que esa enfermedad pueda seguir siendo traspasada genéticamente?

Finalmente, es ante todo es un tema de principios y motivos, no de razones. Y creo que transplantarle la decisión a una ley, nos acerca más a una uniformidad de enfoques y nos aleja del respeto a la diversidad.
Ahora, con todos sus motivos -disfrazados de razones- pueden hacerlo, pero por favor dejen de llamarlo "democracia" por el simple hecho que se zanja en un parlamento binominal.

Por Favor, reAcciones

P.D. 7/04/2009: Ya me ha pasado antes con ocasión de otros fallecidos. Esta columna está escrita con respeto y personalmente expreso mi pésame en caso de que algún familiar o amigo -por esas cosas de la vida- acceda a leerla.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

en la película "todo sobre mi madre" Cecilia Roth-excelente-hacía el rol de consejera, hablaba con los familiares para ver las posibilidades de donar órganos, su discursos era casi como de grabadora, al final en la trama, ella estaba desde el otro lado...más que pensar si algo le puede servir a alguien, no dejo de pensar en los que se quedan, de la SECRETA ESPERANZA QUE LA MATERIA TRASPASE EL ESPÍRITU...

MEFISTO

Depende dijo...

Así funciona occidente, las cosas están bien y son "normales" porque la mayoría así lo piensa, sin necesidad de razones o fundamentos.

A fin de cuentas son los mismos planteamientos de los "naturalistas", que catalogan ciertas cosas de buenas o malas según su regularidad o "periodicidad" en todo cuanto los rodea. Desde ahí concluyen que la homosexualidad es un error, que el padre es cabeza/líder de familia, que la mujer debe criar hijos, etc

Con esto ¿cómo sería posible que un sujeto X (occidental) no sienta que una persona bajo determinada edad no puede morir? Habría que romper sus los esquemas en que fue formado el sujeto; ampliar sus horizontes de pensamiento y hacerlo entender que su forma de ver las cosas no es necesariamente universal.

Con casos como este no creo que pueda ser muy complejo cambiar el esquema y abrir los horizontes de pensamiento; pero si lo debe ser al pensar en cuestinar el modo de actuar de acuerdo a la lógica racional humana: ¿siempre proviene el efecto desde alguna causa?



Tiempo que no pasaba por acá, extrañaba hacerme un tiempo para leer y escribir!
Acabo de leer lo de JM-estadio junto a los comentarios; bastante fuerte la intransigencia.

Nos leemos,

Juan

PS: Apropósito, una vergüenza ver como priorizan recursos de acuerdo a la situación socio-política-económica de una persona, caso Velasco es emblema.

Emiliano dijo...

Si no hay causa,luego no hay efecto. Lógica elemental.

Saludos

maldonado dijo...

Nunca me ha interesado la muerte de los "ilustres"; esa cuyos parientes cercanos promocionan con columnas poéticas del tipo: "Lo quise tanto, etc". Y que sirve de sustento para otras tantas crónicas periodísticas de la misma índole. Esta forma de "vivir" la muerte del Otro, sólo le extrae una minúscula parte de lo que esa experiencia pudiera significar. Encuentro patéticas y morbosas esas interminables filas para ver el rostro seco y frío de un "ilustre" fallecido, por ejemplo. A mi juicio, la muerte es, en primer lugar, un asunto "privado", que te debe llevar a una reflexión descarnada, propia, ensimismada, que muy bien puede dar paso a una exaltación posterior, a una fiesta incluso; pero jamás a una manifestación en la que aquel que vive el dolor se mimetice con la momentánea fama de quien falleció. Algunos dirán que es inevitable que un "ilustre" se vaya de este mundo sin su correspondiente "parafernalia", porque es un "ilustre", un "bien público"; está bien. Pero ello sólo confirma mi punto de vista.

Cimero dijo...

Estimadisimo,
dejeme contarle una historia. Hace pocos dias fui a renovar mi licencia de conducir, aqui en un estado de que le llaman "unidos". Cuando se me pregunto si queria ser donante mi respuesta fue rapida y segura: "NO".
No profeso religion ni creencia en la vida pos-terrena, o como quiera llamarle, asi que me es dificil justificar de alguna manera, aunque sea metafisica, el porque de mi decision. He pensado porque no quiero ser donante aqui, y creo que es sencillamente por reciprocidad. Mi status de emigracion se denomina "resident alien", o sea, legalmente soy ajeno, extraño... un marciano; segundo, cada vez que ingreso al pais, los tramites y los oficiales de aduana se encargan de recordarme que soy bienvenido, pero que me vaya luego igual. Asi, bien pocas ganas me quedan de dejar aqui algo, que a estas alturas, es lo unico que no me pueden quitar.
Dos ideas mas, la "histeria del transplante", creo que es artifical y creada por los medios de comunicacion. Es mas, creo que es cuidadosamente pensada y planeada, ya que, emocionalmente, es la idea mas facil de difundir e imponer. Como usted dice, no resiste dos minutos de reflexion, pero emocionalmente es poderosisima, quizas nuestra mejor aceptacion de la muerte de un adulto que de un niño tenga raices biologicas? La apelacion a las emociones para imponer "ideas fuerza" no es nada nuevo en TV, remitase por ejemplo a la teleton.

Un solo alcance mas, su pregunta acerca de la conveniencia de tratar a la gente con enfermedades con deficiencias geneticas es un argumento viejo, y la base de las ideas eugenesicas practicadas por los nazis, y tambien por los estadounidenses en los 50-60, donde efectivamente esterilizaron a grupos de gente con Down (datos muy bien guardados, por lo demas).
Sin ser experto en evolucion, pero como profesional relacionado con la salud, creo que cualquier condicion que sea tratable (que existan los conocimientos y muy importante, los recursos) debe ser tratada.
un abrazo

Depende dijo...

Emiliano:
Claro, suena lógico que al no haber causa; no hay efecto.

Pero para nosotros suena lógico debido a que estamos inmersos en una realidad que funciona bajo tal premisa; empero ignoramos la existencia de distintas "leyes" o situaciones ajenas a nuestra realidad; por ello no podemos negar la existencia de otros tipos de comportamiento, aunque no nos parezcan lógicos.

Si eres el Emiliano que pienso que eres: recuerda el ejemplo numérico para determinar que la parte es mayor que el todo; de forma cualitativa, claro y en determinados casos. Ferrer sólo respondió frente a un análisis cuantitativo, no cualitativo.

Saludos,

Juan

Nico dijo...

Eestoy de acuerdo y encuentro muy acertado verlo desde el punto de vista de decidir que la muette de alguien es mas justa que la de otro por diversos "motivos". Ahora bien, concuerdo con que hay personas que tienen creencias en las cuales para ellos donar sus organos no está permitido (por voluntad propia o impuesto) respeto sus creencias pero lo que yo no comparto es uqe esass mismas personas en vida se declararon como "pro vida" y estan totalmente en desarcuerdo con medidas como el aborto por ejemplo, argumentando que se asesina a una vida y cosas asi...Sin embargo no son capaces de ser consecuentes y donar sus organos que salvarian de la muerte a alguien. Con esas personas no estoy deacuerdo pienso que son muy inconsecuentes, pero por eso son creencias.
Lo anterior la verdad es que se ve muy amenudo, eso de defender una idea.
Otro punto que me interesa es la posicion en la que se encuentra un padre como en la pelicula que comentaste al principio de la entrada, y esto me dejó pensando en que es lo que hacemos cuando nos vemos enfretados a la espada y la pared por alguna situación. Me hizo recordar la escena de la pelicula batman, The dark knight en la que se ve en que un hombre bueno puede por medio de las situaciones que lo rodean volverse malo (disculpar el analisis tan silmple), esto me lleva a pensar que por mucho que nos declaremos seres racionales y que respetamos nuestras leyes, etc llegara un punto en que eso no bastara y quizas que ocurra ahi.

Como sociedad nos falta mucho camino por recorrer en el tema de la muerte, tal vez todavia nos influya de manera indirecta el peso religioso de nuestros padres y abuelos. Creo que un hecho de que se vea algun avance en esta tema, complicado de tratar pero de ninguna manera "no-discutible", es que discutamos sobre el tema, el hacerce la pregunta ¿Y si me pasa algo?. esto debido a que si se fijan pasa el tiempo y hacemos planes, sobre todo el proyecto de familia, y muy poco se planifica la parte de que pasatia si uno de los dos muere... No se trata de planificar todo sino estar conciente de la fragilidad del ser humano y de todo lo que crea, miedo que nos lleva a no pensar en el tema con la ciega esperanza de que esos pensamiento se escondan y no vuelvan a atemorizar nuestra vida, es mas facil la mentira si todos estamos metidos en ella. Interesante.

Emiliano dijo...

En principio no podemos negar la existencia de otras realidades distintas.Sin embargo la afirmación y la poserior pregunta que haces "(...)si lo debe ser al pensar en cuestinar el modo de actuar de acuerdo a la lógica racional humana: ¿siempre proviene el efecto desde alguna causa?." atiende precisamente a nuestra realidad, y por tanto,la respuesta es que todo conocimiento que tenemos lo obtnemos a partir del análisis que hacemos de ella, luego-atendiendo a la pregunta-todo efecto proviene de una causa necesariamente.

Respecto del caso Ferrer, me parece que parte del análisis que se hace atiende a las cualidades del ejemplo y no confirma ni presume la existencia de realidades distintas.

Un abrazo,

Emiliano

P.S.:soy ese Emiliano, jajjaa

Depende dijo...

Emiliano:
Buen planteamiento, pero aún así no me satisface, me parece muy antropocéntrico; podemos sólo conocer* el conocimiento desde una perspectiva humana? Quizá por ahora, mas luego nadie puede asegurar que nuestras persepciones de la realidad se amplíen al hallar más "material", incluso otras formas de vida, quizá superiores por cierto.

En fin, estamos desviando el tema principal.

*(Permítaseme la redundancia en la pregunta)

Saludos, éxito

PS: respecto a Ferrer, él sólo demostró una parte, por tanto aún queda incertidumbre respecto a la respuesta.
PS2: Emiliano, no haz comentado el tema...


Nos vemos

Juan

Revisionista Confeso dijo...

ehh ...me perdí ¿cuál era la pregunta?...ahhh si...el fidecomiso ciego..no?...ehhh

juan rulfo dijo...

la condición del mamifero humano es fragil y precaria. es natural que el organo de uno muerto pueda ayudar a otro a vivir, sobre todo cuando este es un niño al que le ha tocado poca cuota de vida todavía.

¿cual es el rollo?

¿que J Emar quiera ser un original poco original igual que el verdadero Juan Emar?........no tiene mayor imortancia.

Juan Emar dijo...

Tocayo: me temo que no entendió el fondo del asunto. El tema apunta a las "razones" con las que se trata el tema del transplante.
Razones que no son más que creencias, por lo que no tendría sentido tildar a algunas más absurdas que otras.
NO es natural donar órganos. Es algo solamente humano y que requiere gran destreza técnica, instrumentos y aparatos.

Sobre todo son creencias -aunque usted no las vea, y le parezcan naturales- una noción como "poca cuota de vida".
¿Qué significa eso? ¿Cuál es la cuota? ¿La vida no implica muerte también?

En fin, cosas sin IMORTANCIA (sic) que me doy el gusto de escribir y poner a disposición de comentaristas, a veces, tan poco originales como yo.

¿Cuál es SU rollo?

juan rulfo dijo...

tocayo,
el que la muerte sea parte de la vida no significa que no se pueda luchar contra ella para postergarla.
si alguien quiere suicidarse a los 15 por sus "creencias" o depresión clínica...no problem.
pero la sociedad democráticamente optó por la vida. de otra manera no se explican los avances de la medicina en materia de transplantes.
perdona que no me de cuenta de mis propias creencias. pero al menos el sistema de creencias pro vida se va imponiendo como un signo civilizatorio de la modernidad. por eso las estadísticas de "expectativa de vida al nacer" son un indicador de desarrollo de los países.
la gente quiere vivir más no menos....y los transplantes sirven para vivir.

PS. ¿imortancia?........¡que infantil!

Cimero dijo...

"el sistema de creencias pro vida se va imponiendo como un signo civilizatorio de la modernidad"
Gran frase, digna de un analisis detallado.

Cimero dijo...

En todo caso, si "la condición del mamifero humano es fragil y precaria",
porque tanto enjuage retorico con "los sistemas de creencias pro-vida impuestos como signo civilizatorio (existira esa palabra?) de la modernidad" ?

MEFISTO dijo...

¡Que vuelvan los espartanos!....
en todo caso esto se puso interesante, Juan y Juan sigan así!

Juan Emar dijo...

Tocayo:
por supuesto que se puede luchar para postergarla. A eso nos dedicamos.
Ahora, que la sociedad "democráticamente" haya optado por la vida es muy discutible.
¿Cuándo se dio esa elección?
¿Es la misma que empuja a los líderes a las guerras?
¿Es la misma elección democrática que tiene un régimen energético y productivo no sustentable (o sea, que destruye y mata)?
¿La misma elección democrática que prohibe el aborto terapeútico?...No me parece, pero si me parece los términos en los que ahora pone el debate.
A no ser, claro, que usted piense que la democracia es un proceso de la naturaleza y que no la sustenta ninguna creencia.

Ahora, creo que en el caso de la medicina occidental, no es tanto una opción por la vida, como un darle la espalda a la muerte. Creo, tal como comenzaba la columna, que lo que nos distingue en tanto occidentales es justamente el tener una postura conflictiva y no asumida ante la muerte...pero tampoco me voy a poner a repetir acá lo escrito.

No darse cuenta de las propias creencias no es objeto de perdón. Es algo propio de los distintos aparatos ideológicos. La gracia está justamente en pensar que el modo en que pensamos no es un "modo", sino que es lo "natural", lo "general" o lo "correcto. Televisión, prensa, partidos y religiones aportan a ese encubrimiento, que además ciertos sabios, expertos y científicos refuerzan.

Ahora, me parece que su última argumentación -como bien detecta Cimero- adolece de ser una tautología: usted parte de la base que optamos "democráticamente" por la vida, y que eso empuja los avances de la medicina. Luego trata el sistema de creencias "pro-vida" (rótulo que me parece inapropiado) como signo civilizatorio de la modernidad. Aquí creo que no sólo es discutible la noción de que sea un signo civilizatorio, sino que el concepto mismo de "civilización" puede ser puesto en entredicho. Sobretodo el hecho de considerarlo un bien en sí mismo. ¿Hacia adonde avanza la "civilización"? ¿Cuáles han sido, son y serán sus costos? ¿Acaso en el nombre de la civilización no se ha condenado a muerte a los "no civilizados" o "bárbaros"?
Ahora, si bien usted puede ser un defensor de la modernidad, las creencias pro-vida y la civilización (todas creencias que no pueden ser consideradas en sí mismas como correctas o incorrectas, sino sólo como perspectivas), si creo que amerita que se detenga en la tautología. además usted argumenta que la esperanza de vida al nacer se toma como un indicador de desarrollo.

Resumo entonces: "las creencias pro-vida son civilizatorias porque el efecto de ellas es considerado un indicador de desarrollo".
Causa y efecto al mismo tiempo.

¿Nota ahora, la "lógica" del asunto?

Pues parece que si había rollo...

P.S.: Pese a que no considero "infantil" un adjetivo del todo peyorativo, entiendo que se sintió por hacer ver un error que puede cometer cualquiera y que nada tiene que ver con el asunto. Como usted bien dice, soy muy poco original.
En todo caso, le pido disculpas.