miércoles, junio 03, 2009

Explicar sin comprender


"The Siege" (1998) -dirigida por Edward Zwick y traducida como "Contra el enemigo"- muestra, con una impresionante clarividencia, una ciudad de Nueva York víctima de ataques por células de terroristas islámicos que exigen la liberación del Sheik Ahmed Bin Talal. Mientras las agencias de inteligencia intentan dar con los culpables y evitar nuevos atentados, se declara Estado de Sitio y los militares toman el control. Con eso comienzan las detenciones de todos los árabes y -poder de clarividencia denuevo- las torturas para obtener información.

Uno de los personajes claves es Samir. Samir es un informante de la CIA que aparentemente no es terrorista pero que conoce los movimientos de ellos. Sin contarles el final -por si les interesa verla (no es una pérdida de tiempo)- la película toma un vuelco algo inesperado, pero que se basa en la incomprensión basal que tanto los agentes del FBI como de la CIA tenían en torno a las motivaciones terroristas.

La clave está en que por más que intentaran anticipar y prevenir los ataques, no eran capaces de entender la razón que había detrás de llevarlos a cabo.



Honestamente, no sé si conocí a Mauricio Morales. Es posible, ya que uno de los centros culturales en los cuales él participaba (Cueto con Andes) tenía buenas relaciones con el que yo ayudé a formar y presidí por 2 años. Sí puedo decir que ni Cueto con Andes, ni el que yo dirigí eran "Okupas". Ambos pagaban sus arriendos, y en ninguno de los dos se preparaban o alentaban actividades violentas.

Como les decía, no sé si lo conocí. La cosa es que pese a que su cara me resulta "familiar", no recuerdo al "punky" (como le decían).

Pero es muy tentador caer en lo que han hecho algunos medios y entrar a "explicarse" la motivación de Mauricio a poner una bomba en gendarmería. Los argumentos psicológicos y los hitos biográficos
abundan: que el padre ausente, que la tía en la cárcel, que la villa de San Bernardo...y así. Pareciera que la única manera de entender su intento de poner una bomba es desde lo externo. En otras palabras, en cómo el "ambiente" condicionó esa rabia y esa acción.


Es, por lo tanto, la explicación que siempre mantiene intacta "nuestra" racionalidad en la medida que se interpreta el hecho como irracional e irracionalmente condicionado. Un fruto de pasiones y motivos. Jamás razones.


Es por eso mismo que cuesta imaginárselo en la biblioteca comunitaria que instalaron en Cueto con Andes, o realizando distintas actividades con niños.


¿Cómo puede un terrorista anarquista participar en actividades de creación y solidaridad comunitaria?


¿Cómo nos explicamos esa aparente doble vida?


La clave es que no hay una contradicción. Esto no quiere decir que todos los que trabajen en Centros culturales tiendan a la violencia anarquista. Ni siquiera los que son "Okupas". Pero sí significa que la bomba tiene una connotación distinta que la que le atribuimos nosotros, los "racionales".


Claro, aquello que quiere construir es tan radicalmente distinto, que requiere destruir y desmantelar aquellas estructuras e instituciones que -a su juicio- nos somenten y destruyen. Destruir aquello que los (nos) violenta. Si se permite la analogía, para construir en un terreno edificado es necesario demoler primero.


Destruir esa legitimidad que tiene el Estado como monopolizador de la violencia física.


Y sucede que lo que permanece intacto, lo que no nos cuestionamos ni pensamos, es lo ilegítimo de una lucha violenta. Condenamos de base la violencia, y sin embargo toda la "estabilidad" del sistema depende de que ella exista concentrada en carabineros, militares y policías.


Mientras no partamos de la base que para el anarquista la violencia es legítima en tanto respuesta a una violencia más intensa y silenciosa, seguiremos tranquilizando el Status Quo con la dura infancia de Morales.


Por supuesto que aquí no pretendo defender la lucha violenta. Sobre todo por lo que bien llama Mefisto como "daños colaterales". Sólo pretendo plantear la discusión desde la racionalidad del anarquista, más que la sola excusa biográfica.


No todo el que tiene una infancia dura pone una bomba.

No todo el que pone una bomba ha tenido una infancia dura.


Por mientras, las policías seguirán buscando infructuosamente un "cabecilla" y allanando casas "Okupa" y Centros culturales.

Como si un anarquista de verdad siguiera órdenes de alguien...


Por Favor, reAcciones

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabia que comentarias acerca de este hecho, sabia que intentarias dar espacio para pensar en la verdadera causa de la muerte de este joven y poder mirar desde un mejor punto de vista una sociedad degenerada.
Desde los diputados que se la pasan "sacando la vuelta" hasta el Chino que vendia zapatillas "falsas", todos tenemos una forma de romper los cimientos de esta sociedad mal formada, en el fondo todo esto es una respuesta a lo que se ha creado.

Somos hijos del sufrimiento y de la perdida de identidad con un pais que no nos responde como debiera. Que solo nos trata de iguales cuando conviene y el resto del tiempo nos tiene viviendo de miserias.
Se comprende su trabajo comunitario, es una forma de mostrar a la sociedad que un joven anarko puede dar mucho mas que muchos seres de terno y corbata que trasmiten en los medios sobre cosas que nunca haran, sobre intereses que nunca han tenido, sobre solucion de problemas que ellos mismos han provocado...

Solo tengo un comentario al riesgoso acto de este joven... Fue un lamentable error que su "utensilio" funcionara antes de lo previsto. Claro, quizas hubo un menor "daño colateral", lo malo es que justifica la persecucion que ahora existe.

MEFISTO dijo...

Solo un comentario: se ha desatado la histeria; todo o alguna cosa relacionada a trabajo comunitario con algún toque de anarkismo está bajo lupa, o se han realizado asociaciones extrañas, acá ya andan relacionando a la coordinadora Arauco Malleco con cédulas anarkistas, es raro, en fin la prensa hace su trabajillo.
saludos

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Me gustó tu análisis no convencional. Es cierto, se tiende a pensar y atribuir que la acción de un "terrorista" tiene un transfondo psicopático e irracional.

Lo cierto es que esa relación es errada en muchos sentidos y esas tesis fueron desechadas hace tiempo por quienes han estudiado en serio el "fenómeno terrorista" -por llamarlo de algún modo-.

Claramente el monopolio del Estado en cuanto a la violencia se sedimenta como un hecho racional y natural dado, y cualquier pretensión de contrapeso a ello, inmediatamente pasa a constituirse como un reflejo de irracionalidad.

En eso, tienen mucha incidencia la hegemonía de los enfoques contractualistas, donde el contrato -la sociedad en cuanto al estado- son concebidos como la culminación de un acto racional e individual donde se suprime la violencia individual; y aquellos que pretenden romper tal monopolio se están desviando de ese senda racional, rompiendo en definitiva con la sociedad racional constituida a partir del mismo contrato.
Es decir, volviendo al estado de naturaleza de guerra de todos contra todos.

El tema es complejo desde todo punto de vista.

Saludos

La del vestido verde dijo...

Qué oportuno, hay mucho q decir al respecto... estoy acompañada de Bakunin por estos días y me gustaría saber si puedo contactar a ud. para la confección de una pequeña, pero tal vez significativa, investigación. SAludos fraternales.

(siento no comentar nada más al respecto, por ahora)

Anónimo dijo...

Como siempre, muy interesante el análisis. La pregunta que queda puesta sobre la mesa entonces es ¿Por qué como sociedad manejamos ese nivel de explicaciones y ni ahondamos en sus razones? ¿ Será que de alguna manera sabemos que lo que postulan tiene algo de cierto y nos atemoriza tener conciencia de ello? O tal vez ¿ creemos en el fin de la historia y no queremos que nadie nos plantee algo que pueda “ ofender” nuestra ideología? ¿ Será por que sabemos que hay razones para enojarse, mandar todo a la chucha y volar todo? En términos cinematográficos , ¿quién no sonrió cuando Tyler Durden hizo volar el edificio al final de el club de la pelea?

Creo que además los medios no buscan comprenderlos porque los ataques de este tipo tienen un objetivo super claro: “hacer ruido” para enviar un mensaje. Y los medios y las autoridades lo saben y harán cualquier cosa para que ese mensaje no llegue a sus destinatarios.

Saludos,
Antonia

Nico dijo...

La verdad cuesta pensar como personas como la clase politica o las instituciones policiales lograran lleagar a enterde siquiera un idea que no esta en su forma de pensar que la de concebir una sociedad diferente, estructurada de otra manera a como lo esta hoy en dia y que, aunque no lo reconozcan por conveniencia, esta bastante mal armada.
Por supuesto usan todos los medios de comunicacion y por supuesto su propia tribuna ligada a su cargo para tratar, como decia un comentario, de tapar el mensaje.
A mi lo que mas me llama la atencion, aparte del hecho de q le haya explotado la bomba, es el hecho de tratar a toda costa de encausar la manera en que se deben pensar los hechos y las conclusiones que de esto saquemos, esa sed de controlar que hace que, de manera inconciente talvez, se enfoque mas el sintoma que la enfermedad, ¿Que hace que una persona este dispuesta a llevar una bomba a cuesta? Haya sido para cambiarla de lugar o para colocarla en gendarmerria; pero no se hace el incapié en que sea cual sea la accion hay un sentido detras que no se puede omitir, creo que a las esfereas de poder lo que les preocupa (o les inquieta en un principio) es que si un joven fue capaz de tener agallas de transportar una bomba que se viene despues?
Si hay algo que de vez en cuando pienso y que acontecimientos como por ejemplo el show mediatico de Obama, que juegan con las iluciones de las personas y despues terminan con el sabro amargo de la decepcion por parte del candidato, partido institucion o corporacion que a mi juicio van construyendo lentamente ese sentimiento de desconfianza hacia la clase del poder si se le suma a esto una indeferencia constante y de caracter violento por pate de esta hacia las personas pienso que crea un fenomeno a largo plazo que es muy delicado e inestable que es el hecho de que se puede generar en las personas el sentieminto de que no hay perdida alguna en las acciones q tomen, que si dejo la cagá o no hago nada todo seguira igual y a eso creo que es algo a lo que la clase que detenta el poder le teme, por que como dicen: "no hay nada mas peligroso que alguien que no tiene anda que perder"

Tal vez me desvie del tema, pero queria hacer ese alcance, no se exactamente que repercuciones tenga la accion de la bomba, ojala sea para bien y asi su muerte no parezca que fue en vano.

Emiliano dijo...

No todo el que pone una bomba pretende reconstruir sobre los escombros.

reading is sexy dijo...

Flaco favor le hace Morales a que la gente le pierda el miedo al concepto puro de anarquía, que no es más que libertad para ser, sin oponernos ni ponernos en función de otros.
Es cierto que para construir algo nuevo se deben destruir los viejos modelos, las cárceles ideológicas que nos limitan.
Pero la inconciencia de un acto violento que probablemente pretendía ser simbólico, terminó destruyendo no sólo la vida de un hombre, sino la de su comunidad y sus ideales.
El poder coercitivo del Estado está tan incrustado en nuestro inconciente que el cuestionamiento debe venir de actos inteligentes, que apelen a abrir las mentes y no a bandalismos de medianoche, actos de violencia que no hacen más que ejercer otro tipo de poder coercitivo sobre las personas.
Siempre es más fácil pegar un combo que convencer con argumentos. No porque me peguen, creo sabio contestar con otro golpe.
La violencia puede entenderse y medirse por miles de razones sociales y psicológicas, pero las consecuencias de un acto violento nos son siempre desconocidas e inconmensurables.

maldonado dijo...

Creo que intentar un análisis sobre la base de la antinomia racional-irracional no es muy productivo. La mayor parte de los actos se fundan en razones, algunas más precisas que otras; pero la totalidad de estas últimas se fundan en emociones, sensaciones, proyecciones, etc, etc, que no tienen otro fundamento que ellas mismas. El que un sujeto esté dispuesto a llevar una bomba y hacerse estallar con ella, como es el caso de algunos afiebrados musulmanes, se fundamenta en un sentimiento religioso, en una escatología, que legitima esa acción por una especie de bien superior ultraterreno, y que visualiza a las relaciones humanas, no en sí mismas, sino como reflejo de otra realidad. No obstante, en términos puramente sociales, que alguien tome una determinación de esas características, se debe a que dicho sujeto ha perdido por completo la “simpatía” hacia la vida y el ser humano, pensados como totalidad indiferenciada, y la ha redirigido hacia un grupo específico y particular. A mi juicio, las ideologías y el pensamiento ideologizado operan de esta manera. Sus agentes, a pesar de todo, se sienten parte de un grupo “elegido”, portadores de un cuerpo de verdades “superiores” a la de los demás. Dentro de este lamentable escenario, no siempre se dan barbaridades, como el de organizar alguna cruzada en Medio Oriente o el de llevar a cabo alguna Pacificación de la Araucanía; pero están en potencia. La materialización del acto, digamos irracional, depende muchas veces del surgimiento de dos roles muy claros y precisos. El de sacerdote y el de tonto útil. El primero es el que “domina” la doctrina, el que “tiene” el panorama completo; y el segundo, es el encargado de “propagarla”, el de “representarla” ante el mundo. El primero manda, decide lo que hay y no hay que hacer, como mandar a poner, por ejemplo, una bomba casera y ridícula en alguna parte de una ciudad. El segundo, en cambio, es el soldado, el que se “ofrece”, por ejemplo, a llevar una bomba casera dentro de una mochila, en bicicleta. Reconozco que la ironía no deja de ser brutal, porque admito que la sociedad en que vivimos, encuadrada dentro del Estado y adscrita a una determinada forma de pensamiento, es opresiva, impositiva y desigual; pero como alguien más arriba mencionaba, nuestras acciones contrarias y críticas a este sistema, cuyo aparato policial es sutil y demoledor a la vez; deben también ser inteligentes.

Quillapa Huillac dijo...

Hablando desde mi solidaridad visceral con el anarquismo, tanto en sus postulados filosóficos y Hablando desde mi solidaridad visceral con el anarquismo, tanto en sus postulados filosóficos y académicos como en sus prácticas políticas, la violencia nunca ha sido prioridad, más bien es tomada como recurso estratégico de lucha ante un estado de cosas, ante un orden social cuya génesis y reactualización se funda en la violencia y la arbitrariedad de la costumbre. Aún así los objetivos de la violencia, en la mayoría de los casos, no es sobre la gente, sino sobre instituciones, la propiedad privada, sobre aquello en lo cual se encarna la autoridad y el capital. Y su uso va de la mano de una experimentación que busca construir otras formas de vida. Por lo menos, el anarquismo, a diferencia de otras “ideologías”, no va a obligar a nadie a ser libre.
Ha sido lamentable lo de Morales y todo lo que de eso resulto. Mas no por ello se pueden tachar y estigmatizar sus acciones, y las de otros, como irracionales o actos estúpidos y poco inteligentes. Apelar a la inteligencia o la racionalidad para analizar las prácticas huele a racismo encubierto, propio del estilo de la academia, o de quienes juzgan y analizan prácticas y formas de ser sin poner en tela de juicio los principios de visión y división propios.

Juan Emar dijo...

Anónimo: agradezco sus palabras, sin embargo creo que el rótulo "la verdadera causa de la muerte de este joven" me queda grande. Solo quería invitar a cambiar la mirada desde lo irracional y lo meramente biográfico. Gracias por tu aporte a la discusión.

MEFISTO: a estas alturas no es tan raro. Buscan con ansias lo inútil: un elemento que les permita articular todo lo que les molesta (molotovs en la moneda, mapuches combatientes, destrozos en manifestaciones, grupos ecologistas...y prontamente el movimiento pingüino 2). Saludos

Jorge: es cierto, es un tema complejo. De hecho la noción de "Guerra de todos contra todos" -al menos en Hobbes- habla de una disposición a la lucha, a sentirse atacado, más que a un enfrentamiento "actual". Bajo ese prisma, el anarquista se encuentra en esta lucha antes de que ponga una bomba...
Es complejo.
Saludos

La del vestido verde: encantado, suena interesante. ¿Cómo te contacto? (disculpa, pero no me gusta publicar mi mail)
Saludos fraternales

Antonia: interesante hipótesis. Yo sonreí al final de esa película, como también sonreí cuando al final de V de Venganza vuela el parlamento.
Yo creo que no hay interés de comprender lo que es contrario al status quo. Es mejor excluirlo. Al igual como se hace con los locos en esta sociedad: no es un diálogo con la locura, sino un monólogo de la razón que la excluye en tanto contraria...sin comprenderla.
Saludos

Nico: no creo que te hayas desviado del tema. Para nada, es abrir otra veta de profundidad.
Ahora, creo que al corto plazo es difícil que algo cambie "para bien". Es más probable que se endurezcan la represión, los allanamientos y las estigmatizaciones prejuiciosas.
Saludos

Emiliano: cierto. Pero en el caso de una persona que tenía otras actividades (culturales, comunitarias, cooperativas) es difícil pensar sólo en destrucción. Al menos yo creo que es demasiado simple.
Saludos


reading is sexy: creo que tienes mucha razón en lo que planteas y las consecuencias del acto. Sin embargo, creo que esta versión del anarquismo le importa poco "convencer" a alguien o tener una "buena imagen". Es por lo mismo que no se trata de partidos de masas con estructuras jerárquicas y muchos militantes organizados.
Conforme a los tiempos postmodernos, son bastante individualistas en su cálculo político y de imagen.

Maldonado: como siempre, es muy sensato lo que postulas. Sin embargo creo que en este caso discrepo con los roles que propones. Llego a dudar si es que acaso este "sacerdote" existe realmente. Si acaso Morales le obedeció a un tercero al ir a poner la bomba. Probablemente los Fanzines estén llenos de ideas abstractas en torno a la destrucción del orden imperante, así como de indicaciones para poner una bomba casera. Pero tengo la impresión que los grupos anarquistas violentos tiene mucho menos orgánica y jerarquías que las que imaginamos.
Y ese es posiblemente el error en la forma en que el Estado busca responsables: encarcelarán a medio mundo buscando un "cabecilla" que -yo creo- no existe encarnado en una persona.
Saludos

Quillapa Huillac: tienes mucha razón en hacer ese punto: no es violencia contra las personas, sin embargo se genera un efecto de "resistencia" como si fueran personas las víctimas de la bomba.
Gracias por tu empático aporte a la discusión.
Saludos

Nervio dijo...

miren.

A ningún gobierno le va a gustar mostrar a un tipo que racionalmente decide tomar el camino de poner bombas para lograr algún objetivo.

Pero no va a ser que ese gobierno caiga, alli va a justificar que miles de jovenes se revienten por la **xxxxacia** y les cantaran canciones.

Cuando no tienes el poder conspiras, cuando lo tienes aplastas.

Naturaleza humana.