viernes, septiembre 25, 2009

El gesto de la semana: "Nada que perder"

Como ciudadano acostumbrado a votar por candidatos que no ganan, me toca lidiar mucho -directa o indirectamente- con la gastadísima frase "es que no tiene nada que perder".

Frase que hemos visto reflotar con ocasión del debate de antenoche, sobre el cual comparto varios de los análisis que están dando vueltas en torno al evento:
Piñera parecía muy nervioso y empaquetado (la camisa y chaqueta que terminaron torcidas, los tics nerviosos y verbales como decir 4 o 5 veces "le vamos a poner un candado a la puerta giratoria"...); y frente a la multa que pagó para no irse a jucio por el uso de información privilegiada, reaccionó como un patrón muy enojado. Eso no lo favorece para captar esos votos que para Lavín eran tan fáciles.

Frei fue bastante chato y su maniobra de sacarle el temita a Piñera tuvo el efecto esperado: invisibilizar a ME-O y dejar en claro que esta elección es "entre dos".

ME-O fue el que menos se salió del formato y más intentó debatir emplazando a sus contendores. Con la paradoja de que es al que menos le acomodaba el formato de hablar corto.
Sin embargo, parecía un personaje distinto al que estamos habituados. Si bien aporta nuevas ideas, se pareció a ratos mucho a los viejos políticos, alejándose de esa imagen "juvenil-díscola-rebelde" que capitaliza tanto hastío.

Arrate fue el que salió mejor parado. Expuso tranquilo, seguro y hasta con sentido del humor. Aprovechó muy bien la oportunidad frente a la escasa posibilidad que tiene de dar a conocer sus ideas en los medios (para los que sólo hay 3 candidatos).
Hasta aquí todo bien. Estoy de acuerdo. Pero los geniales "analistas" no pueden evitar decirlo:
"Claro que Arrate (con su escaso apoyo en las encuestas) no tiene nada que perder"
Y se supone que por eso, porque no tiene nada que perder, es que puede decir de forma directa lo que piensa.
Decir claramente cuáles son los valores que defiende.
Decir claramente cuál es la utopía de país que imagina y asumirse honestamente como un hombre de izquierda, socialista y allendista.

La frase no me deja de dar vueltas. Disculpen que sea tan insistente.
Pero ¿Qué significa no tener nada que perder?

¿Significa que porque no corre el riesgo de pasar a segunda vuelta, puede ser honesto?
¿Significa por descarte que, en política, los candidatos con opciones reales de disputar un cargo ocultan sus verdaderas ideas, valores y proyectos?
¿Significa que la segunda vuelta se disputa entre mentirosos, enmascarados y arteros?
En el estado actual de las cosas, tristemente, estas preguntas ya tienen respuesta evidente.

Creo que se ha instalado de manera demasiado cómoda y silenciosa el que la política no tiene nada que ver con ideales, sino que exclusivamente con pragmatismo. Las ideas son reemplazadas con slogans, los debates son sordos, las discusiones son peleas chicas y absurdas.
Pero seguimos repitiendo con mucha soltura "es que no tiene nada que perder", sin ser capaces de vernos como cómplices de la mediocridad y la falsedad cada vez que enunciamos esa frase.

O tal vez hay que darle la otra vuelta.
Pensar que tras el "nada que perder" hay una envidia. Un deseo hipócrita de poder decir las cosas por su nombre sin preocuparse por el control de daños.
Algo semejante sucede cada vez que Chávez se refiere a EE.UU. "claro, puede darse el lujo porque está sentado en petróleo".
Tal vez eso es lo que hay atrás: si estuviéramos sentados en petróleo, no nos arrodillaríamos ante EE.UU. y no ocultaríamos -con serviles tratados de libre comercio- el deseo de decirles que siempre hemos sabido que son matones entrometidos.
Tal vez si la posibilidad del poder estuviera más lejos de los candidatos, los veríamos más transparentes.

Pero eso es un lujo reservado sólo a las minorías electorales.
A los que están lejos de la necesidad, que tiene cara de hipócrita.


En cualquier caso, como dicen los taxistas, está mala la cosa.


Por Favor, reAcciones

24 comentarios:

Ana dijo...

significa que no tiene que andar chupándole el pico a nadie, perdonando mi francés. y eso es lo más valorable o no?la honestidad (o algo así)
salud

Guillermo Prado dijo...

Por otro lado, todo el mundo alaba la "soltura, sinceridad" del candidato Arrate, es decir cómo dijo lo que dijo (el "modus").Pero no se ven comentarios profundos sobre lo que dijo (bueno, algunos medios y comentaristas lo tacharon de "trasnochado").
Me recuerda las alabanzas transversales que surgieron cuando falleció Gladys Marín: todos coincidía en que fue "consecuente"... pero nadie indicó que esa consecuencia era con respecto a una mirada sobre el mundo, una propuesta alternativa a la porquería que existe ahora.
Muy bueno tu blog, le sigo la pista hace unos meses. Felicitaciones!

Carlos dijo...

Maestro, convengamos en que si Arrate tuviera algo que perder, lo cuidaría y sería igual de hipócrita que sus colegas.

Si le parece, convengamos más: Arrate simplemente usa la estrategia que más dividendos le reporta, que es decir lo que la gente quiere oír. Total, como no va a pasar ni a segunda vuelta, nadie va a cobrarle nada.

Y por último, no olvidemos que Arrate tuvo mucho que perder, cuando fue funcionario gubernamental y ayudó a construir el país que tenemos. Pero en ese tiempo no mostraba la refrescante honradez y rebeldía que muestra hoy, sino que se parecía más a Pérez Yoma.

No le achaquemos méritos a Arrate y al Podemos, cuando son simplemente defectos compartidos por todos.

Y su blog, notable. Primera vez que posteo, y aprovecho de felicitarlo.

Romina Olivares dijo...

Lo mismo me sorprendio en mi, incluso hice una entrada en mi blog escribiendo que entre comillas el ganador había sido Arrate, porque hay que decir las cosas como son el único que no andaba con un torpedo era Arrate... Bueno para no desviarme más del tema siempre ha sido igual el hecho de que digan eso los medios es porque la verdad se prefiere y mentiroso, ladrón... pero que no sea de derecha cosa rara... la consecuencia nunca es buena porque destaparía muchas cosas... la verdad la gente prefiere otras cosas... no sé si viste un video en terra donde le dicen a la gente si cambiaria su voto por plata... adivina la respuesta?? ahí esta el tema, muchos no estan ni ahí con las elecciones y despues andan reclamando por que el presidente no hace esto o esto otro... inconsecuencia generalizada es la enfermedad actual.

saludos,

Ronin dijo...

Bueno, la dictadura hizo que nuestros padres no tuvieran mucha cultura político/cívica (por decirlo de alguna forma); los malls el trabajolismo de los padres y otras cosas hacen que los de 24 para abajo casi ni se inscriban...y en general los chilenos somos egoísta... tal vez la enfermedad sea el egoísmo.
Volviendo al tema, recuerdo que, para las presidenciales anteriores, quien sorprendió en los debates fue Hirsh y su inesperada elocuencia, además de sus propuestas... una historia parecida. Prendió mucho Hirsh en ese tiempo (me incluyo como votante) pero igual sacó el 5%... muchos temieron perder el voto.... es un status quo mantenido desde la base, nosotros.
Reflexiono, lo analizo, intento ver todas las aristas, y sólo llego a la triste y obvia respuesta: si esto no cambia, es culpa de nosotros... ¿de alguien más? NO, sólo de nosotros.
Hay una relación directamente proporcional entre la calidad del gobernante y el mérito del pueblo.
Saludos.

Cimero dijo...

Estimado, como siempre su columna dio justo en el clavo. Creo que el comentario "es que no tiene nada que perder" tiene otra lectura mas, mencionada tangencialmente en tu columna, y es que permite cerrar el tema y saltarse la discusion pertinente. Otras muletillas que sirven igual son "discurso trasnochado" (ya mencionado en otro comentario), "dicurso dogmatico", " "discurso de los 70". Un abrazo

Ronin dijo...

Olvidé escribir algo.

Carlos: sin ánimo de polemizar, qué tanto haga Arrate esto porque "no tienen nada que perder", no lo sé, pero en honor a la verdad, es necesario recordar que, por ejemplo, el se bajó de unas eleciones por la presidencia del P.S. hace tiempo (tiempo en que se hablaba de "Arratismo" incluso), y lo hizo, en sus palabras, "para no dividir al partido" y llamó a dejar de hablar de Arratismo.... no lo sé, se puede decir que ahí si tuvo mucho que perder, e igualmente prosiguió. Ojo, que no lo estoy defenciendo.

Por otro lado, me gustaría, también, darle una vuelta a la frase "sin nada que perder" y hablar "no se esperaba mucho de él" o simplemente "se esperaba nada" y por eso "sorprendió"...eso vuelve a responsabilizarnos como bases, como electores... es nuestra culpa.
No los agoto más.

Juan Emar dijo...

Aclaro lo siguiente: por cierto que entiendo que si la posición de Arrate fuera más ventajosa, probablemente se tendría que cuidar. Tal como dice Carlos.
De hecho, esta columna no pretende hacer una apología de Arrate ni del juntos. Está claro que tiene un pasado "manchado" de concertacionismo.
No sé muy bien, en todo caso, qué tantos dividendos le reporta decir "lo que la gente quiere oír".
Mal que mal es poco probable que supere el 5%. Si me apuran, va ser difícil que llegue al 5%.
Tampoco sé cuánta es la gente que quiere oír las cosas que dice Arrate.
Así como tampoco tengo muy claro cuál fue su ganancia al salir de la concertación.
No me atrevo a especular.
Pero vuelvo al punto y es el punto en el que todos los que han opinado aquí convergen de manera explícita o implícita: hemos normalizado la hipocresía en la política.
Y concuerdo con Ronin: en gran parte es culpa de nosotros que replicamos estas muletillas (mentales y verbales).
Guillermo y Cimero también tienen mucha razón: este malestar se extiende al no hablar ni poner en discusión ningún punto central de sus ideas o programa, demostrando, otra vez, que las ideas ya no tienen nada que ver con la política.
Pienso en lo siguiente (y es una pregunta ingenua e idealista): ¿En qué momento tener un cargo de "servicio público" pasa a ser algo que simboliza una "Ganancia" para quien sale elegido? Tal vez ahí hay otra clave: en la distancia entre el servir a quienes se representa y el ganar una elección.

Agradezco mucho los comentarios, espero que se siga animando la discusión.
Saludos

Anónimo dijo...

Yo creo que todo lo que surgió después del "debate", en relación a Arratos (me gusta, otras no), es que claro, habló y expreso, lo que muchos quieren oír o tambíen si se quiere pucha que habló bonito(lo de eliminar el 7%, limitar ciertos mercados, regular las Isapres y muchas cosas más),pero igualmente decimos nahh eso es imposible, porque en el fondo, lamentablemente hay muchos intereses involucrados y las grandes empresas al final siempre ganan.

Otros puntos, en relación a la frase "nada que perder", siento que en su columna expresó muy bien, lo que tácitamente significa que en el fondo hoy en día hay una hipocresía generalizada e incluso mienten descaradamente y los ideales se los pasan x donde más quieren o simplemente ni los tienen. Personalmente aunque no sigo nada humanista (de echo todo lo contrario), mi papá esta metido en la política y cada vez me decepciono más de los partidos, siempre escucho cosas como "se bajó éste, hay que colocar otro rápido", "llamadas y visitas de dudoso objetivo", etc. Es impresionante como se maneja la política interna, es Chanta!

El discurso de Arrate me gustó, aunque me da lata pensar que estuvo tiempo igual en la concertación y se mamó tantas cosas y nunca lo vi así antes, con ese énfasis. Por qué miercale no habló así antes?..por plata?...por cupos políticos??...por qué?...

Y lo último, aunque me he dado cuenta de que hay mucha gente que concuerda con Arrate, también lo descartan en el voto, porque dicen es imposible que suceda o cumpla eso, es muy extremo, en fin. Siento que somos temerosos y cobardes en ese sentido. Al final siempre terminamos votando por los mismos y por el mal menor.

Saludos!
Karen.

Anónimo dijo...

Una cosa es tener la oportunidad de decir o hacer algo; otra, muy distinta, es aprovechar aquellas o "capitalizarlas" (como se usó por tanto tiempo para hablr de la Alianza y su pobres intentos por aprovechar los errores de la concertación).
Grande Arrate, viejo seco. Simplemente lo amé. 2da vuelta entre MEO y Arrate! nada es imposible wn, ni una weá!*, ja.

Saludos!! Gran blog (y no sólo por coincidir xD)

Depende dijo...

Hola, que tal?
En el debate quedaron en claro algunas cosas: 1)desde el primer momento se notó la gran elocuencia y soltura de Arrate (demuestra que no es un "aparecido" en la política); 2)Ninguna candidato es competente para el cargo

Por lo menos esos puntos son los que rescato desde el debate.

¿No tiene nada que perder? Yo diría que fue la experiencia lo que lo posiciona como el "mejor parado" tras el debate.

------------------

Profesor, recuerda lo de la censura en internet??
Vea la respuesta de un honorable diPutado de la república ante una simple y respetuosa petición.

Madboxpc

Saludos y éxito

PanchoV dijo...

Cuentan que en el antiguo Japón, los que tomaban el camino del guerrero o "bushido" se desprendían de manera afectiva de lo que poseían para así no tener miedo en el combate. Los guerreros o "bushis" iban a las guerras "sin nada que perder", pues se habían desprendido de todo. Llevando esta doctrina, a modo de comparación, hacia la arena política, creo que Arrate no estaba ahí por no tener nada que perder. Lo ví más como un rayado de cancha o una exclamación de existencia en la oferta presidenciable. Me explico: ya que los mismos medios que ofrecen estos "debates" son los que se ocupan de ningunear a los candidatos "descartables" (llámese Arrate y MEO), mi sentir es que Arrate llegó a hacer precisamente lo que nadie esperaba: mostrarse seguro, tranquilo e incluso dicharachero mientras Piraña y Nariz se ocupaban de destruirse. Creo que, si bien Arrate no estaba decidido a llegar a sorprender, estaba decidido a hacer lo que le correspondía según el formato: contestar las preguntas, apoyar con cifras y datos concretos sus propuestas y dejarle ver al universo electoral cuáles son sus ideales y valores.
Siento que es muy cierto eso que cuando los políticos tienen posibilidades reales de obtener algún cargo, mienten y ocultan sus intenciones sonriendo y saludando a la gente, pero en este caso, creo que el candidato Arrate no fue "convencido de la derrota" a este debate televisado. Fue por lana y salió con un chaleco, dos abrigos y unos mitones.

waripolo dijo...

es que mientras mas atencion tengas de los medios mas vas a tener que ocultar tus yayitas. por eso frei, piñera y MEO estuvieron tan cartuchos en el debate. aunque si se piensa mejor, de verdad, ninguno de los tres candidatos tenia nada que encararle a arrate.


saludos.

la poderosa muerte dijo...

Según uno de los tantos bigotones famosos de estos últimos tiempo, hoy el modo de funcionamiento dominante de la idolología es cínico. La crítica de la ideología del marxismo duro (“ellos no saben lo que hacen, pero lo hacen”) apuntaba a dar cuenta del falso reconocimiento de sus propios presupuestos, de sus propias condiciones efectivas, dar cuenta de la distancia, de la divergencia entre la llamada realidad social y nuestra representación distorsionada, nuestra falsa conciencia de ella: la idea era dar cuenta de la distorsión ideológica, mostrar y sacar la mascara ideológica que cubre la realidad social, y que la constituye. Hoy, en la era de la razón cínica, el sujeto cínico está al tanto de la mascara ideológica y la realidad social, y aún así, persiste en la mascara: se sabe perfectamente la falsedad, se está al tanto de que hay un interés particular oculto tras la universalidad ideológica, pero aún así, no se renuncia a ella (“ellos saben muy bien lo que hacen, pero aún así, lo hacen”).

A que voy con este rodeo. Que una vez más estos cara e palta, cara e raja, se suben a sus púlpitos a prometer al pueblo la salvación divina, y sin la menor decencia de esconder que sus discursos no son mas que un medio de manipulación, marketing político, y blà, para salirse con las suyas y las de todxs. Estos giles ponen la moralidad al servicio de la inmoralidad sin ningún tapujo. El gil de Piñera, y el gil de Frei no se les ponen ni los cachetes colorados al momento de tocar el estribillo retocado de la probidad e integridad cuando los dos son mafiosos truculentos. Y los cara e raja ningún pudor de sacárselo mutuamente en cara a vista siniestra del publico televidente. Y esto, porque no importa, todo el mundo lo sabe, ellos y todo el mundo saben lo que hacen, y aún así lo hacen.

¿Quién será nuestro próximo presidente? Porque no mejor ¿Necesitamos acaso presidentes?

Ninia Muetta dijo...

Bueno, no hay una sección de "deje su saludo" o algo por el estilo... Así que escribo acá nada más... A lo mejor no es de su interés, o tal vez este de acuerdo, o simplemente no se a enterado, pero hoy se acaba de aprobar la mitad de la Ley de Propiedad Intelectual, en la cual, al referirse sobre el uso de Internet, llevaba implícita la violación a la privacidad para evitar la descarga de música y videos, entre otros, y así preservar el derecho de autor...

Pero justamente esa fue la parte que no se aprovó debido a la gran cantidad de opiniones en contra, ya sea por medio de foros, Facebook, blogs, entre otros...

Le adjunto los links de las noticias por las cuales me enteré del asunto...

http://www.emol.com/noticias/todas/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=376313

http://www.emol.com/noticias/todas/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=378074


Saludos!

Depende dijo...

___________________________
Saliendo del tema, nuevamente.
--------------------------------
esto se ha vuelto una vergüenza...
La Diputada Ximena Vidal, del partido por la democracia, no quiere oir a sus electores.....

madboxpc

Saludos

PS: Por cierto, en la votación de hoy se aprobó gran parte de la ley, pero no del todo; por lo que la votación se realizará nuevamente en diciembre (?)

Maverick dijo...

http://puedeserque.blogspot.com/

Maverick dijo...

La honestidad y consecuencia es un bien escazo... hoy se tranza según las condiciones y lo que se gane, todo es relativo, pu... que estamos mal.

Carlos dijo...

Dejando de lado la discusión de Arrate, la discusión de la poderosa muerte es muy relevante, al menos desde el punto de vista de nuestros políticos: nos los describe como unos cínicos, y mejor, como unos aprovechados que simplemente son descarados porque pueden y es rentable hacerlo.

Ahora, la otra mitad de la discusión es la de los ciudadanos: ¿por qué estamos dispuestos a votar por tipos así, a sabiendas de que son un desastre? ¿por qué no les ponemos una patada en la raja y seguimos eligiendo a los mismos de siempre, o a los hijos de los mismos de siempre?

Una hipótesis posible, y parcialmente verdadera, está ligada a los medios de comunicación: su acción oligopólica no permite ver y ni siquiera imaginar liderazgos diferentes a los que hay. Pero eso no elimina el problema: ¿por qué entonces los ciudadanos no le ponemos la patada en la raja al mercurio & friends primero? ¿por qué nos gusta esa información?

Sin ánimos de meterme en aguas profundas, vale al menos apuntar que cuando los votantes nos comportamos de la manera hipócrita que señala LPM, "sabemos muy bien que es malo apoyar a Piñera o Frei, pero aun asi lo hacemos", estamos reduciendo los alcances de la democracia, para quedarnos con la parte más fome y menos interesante de ella: la formalidad de las elecciones periódicas, "libres" e "informadas", donde cualquiera gana y es igual porque de cualquier manera todos los candidatos representan al poder.

la poderosa muerte dijo...

Quisiera volver a insistir: ¿Necesitamos acaso presidentes? Aquí no tomo la palabra como entendidx, si no como babosx: de la democracia no sé más que el sentido común. Y partiendo de ahí, que creo es la base más legitima para hablar de democracia –pues si la democracia es aquello que los expertos definen como tal, pues ya estamos mal –quisiera problematizar el asunto, en vista de la discusión sobre las próximas elecciones (presentes y futuras).

Hoy por hoy, me parece que de forma excesiva se pone a la democracia como ideal absoluto, como la forma única de régimen político y organización social. Pareciera ser que en nuestro país, como así en muchos de aquellos que estigmatizan como del tercer mundo, en desarrollo, se impone la democracia como fantasía utópica sobre la cual encausar las energías. Más aún, aparece la democracia representativa como único horizonte posible sobre el cual luchar con y exorcizar nuestro pasado (y los virtuales presentes) dictatoriales, fascistas, autoritarios. Existe, a mi parecer, una interpretación dominante de la representación política perteneciente a la cultura occidental y capitalista, la que otorga (naturaliza) un carácter universal a las instituciones del (neo)liberalismo económico como el sufragio y el parlamento, ignorando las particularidades culturales y políticas, y dejando de lado otros posibles (no solo de) representación, menos institucionales pero más cerca de mecanismos de autogobierno y responsabilidad solidaria compartida.

Para mí, el voto, que hay que admitir: derecho ganado con sangre, es fetiche de un ritual secular que cada vez que se pone en marcha no hace más que (re)producir relaciones específicas de poder. Ritual cuyo mito no ha dejado de ser las teodiceas o sociodiceas hobbesianas, lockianas, rosseaunianas, rawlsianas, que disfrazan el hecho de que no hay tal estado de naturaleza, de que la ley es arbitraria y violenta, y que siempre debe recordarse y ponerse en escena: hombres vestido de verde, con pistolas y poncheras.

Hoy, como fantasma, como fantasía perversa, tenemos la catástrofe, el Apocalipsis. Se nos hace más fácil pensar el fin del mundo (armagedón, water world, etc.) que la transformación de las relaciones sociales, políticas, etc. ¿Porqué seguimos necesitando presidentes? ¿Necesitamos acaso presidentes?

V for Vendetta dijo...

cuidado! Convengamos que siempre es mucho más fácil ganarse la simpatía de la galera desde un discurso fuertemente socialista, proponiendo un “Papá Estado” más grande, demonizando al mercado, y haciendo ofertones con olor a naftalina como la educación gratuita. En lo personal escuchando a Arrate tuve la sensación de haber retrocedido en el tiempo 50 años con los mismos discursos que nos llevaron en este país a la calamidad que todos sabemos. En mi opinión con su desempeño en el debate, Jorge Arrate consolida y posiciona aun más, su sólido e irrelevante 1% de apoyo.

Saludos.

V

Andrés Yolin dijo...

No hay para que volverse anti sistémico para comprender que el sistema raya en lo absurdo. Y sin embargo, más y más hablamos con la lengua de un protocolo desgastado.

La autoridad, desde un punto de vista sociológico, ha existido siempre y en las esferas más variadas. El respetarla no es ninguna solución, mas omitirla tampoco ayuda.

El poder es, en mi opinión, una forma trascendental de lo material. En la columna se habló de asientos de petróleo, pero la verdad es que el poder es en cierta medida intangible en comparación al petróleo; es la relación de intereses que se establecen en las esfera políticas. Si no fuera así, habrían muchos más millonarios (de los que ya hay) en el poder.

Por eso, en este respecto, considero que a los gorilones norteamericanos no se les derriba con la omisión ni la negación, sino más bien retirándose al lugar propio de nuestra identidad como naciones de un continente. Sean reyes, presidentes, apóstoles o guardianes, el replantearnos la experiencia de nuestra idiosincrasia nos ayuda a replantearnos como individuos y partes de un colectivo.

En fin, la utopía, así como el sistema, también raya en lo absurdo.

Por favor, partamos por entender qué es la democracia y si realmente funciona.

socióblogo dijo...

Yo pienso que parte del oficio de político implica callarse ciertas cosas, en nombre del objetivo superior que es alcanzar el poder. Esto significa que a veces un político va a tener que ser un poco hipócrita, más todavía en elecciones como las presidenciales que desde el 99 en adelante se han decidido por tan pocos votos. Farrearse la ventaja, o la posibilidad de obtenerla, solamente por las ganas de decirlas todas sería bastante irresposnable, con sus propias ideas y con la gente que cree en ellas.

Por lo tanto creo que el problema no está en la hipocresía, sino que en la enfermedad del hiperasesorismo: cuando en nombre de la estrategia parece que los candidatos no tuvieran idea alguna o renunciaran a la capacidad de persuadirnos de que sus ideas valen la pena. En ese caso la hipocresía no es una herramienta para garantizar que las ideas improtantes se realicen, sino que simplemente parece que no huebira ninguna idea.

Yo, por ejemplo, todavía no logro entender por qué Piñera, un tipo inteligente y asesorado por gente inteligente, no es capaz de defender la idea que uno más supondría que Piñera podría defender: que los mercados libres pueden generar prosperidad para todos. Entonces en vez de confrontar a Frei, ahora convertido al estatismo, se dedica a intentar parecer un poco más DC que él.

En fin, creo que el asunto no está en la hipocresía, sino en la tontera de la falta de ideas.

Juan Emar dijo...

¡Vaya como se ha animado esto!
Les agradezco mucho a todos y todas.

Karen: no es menor lo que dices en referente a tu padre y esas instrumentalizaciones políticas que son tan comunes. El punto, y creo que concordamos en eso, es que al final nuestra desidia como votantes santifica y "valida" la hipocresía de los que "pueden" ganar.
Saludos

Anónimo: gracias por sus palabras.
¿2ª vuelta entre Arrate y MEO? No me ponga en aprietos...
Saludos

Depende: el tema que planteas sobre la censura a internet (y en general todo lo que ronda a los mediocres "derechos de autor") es ineludible y vergonzoso. Visité los vínculos que dejaste y me avergoncé de ellos. Prometo abrir una columna sobre el tema pronto.
Saludos

Pancho: amigo, no puedo estar más de acuerdo.
Abrazo

Waripolo: puede ser eso. ¿Pero qué nos dice entonces del futuro presidente?
Saludos

La poderosa muerte: debo admitir que sus dos intervenciones me han dejado con pocas palabras. No creo poder contestar las preguntas que usted plantea, pero sí le puedo decir que yo me las he planteado cada vez más seguido. Cada vez me convenzo más de que la representación es una necesidad ficticia y que los mismos medios técnicos nos están dando las herramientas para ejercer el poder de manera horizontal, prescindiendo de los atronados...
En fin, por favor vuelva por acá.
Saludos

Maverick: lo que me gustaría saber es qué hay detrás de esa transacción. ¿Cuál es exactamente el "costo"? ¿Y cuál es la ganancia?
Saludos

Carlos: concuerdo. El tema no pasa por desligar la culpa en los medios. Ya sabemos de quienes son y a quienes apoyan.
El problema somos los votantes-cómplices de la hipocresía-mediocridad.
Saludos

V for Vendetta: insisto en que el tema no pasa por votar por Arrate o no. Pasa por lo que asumimos cuando decimos que "no tiene nada que perder". Para mi gusto, por ahí pasa la tolerancia a la hipocresía y mediocridad.
Ahora, sea para la galera o no, estamos en un país estatista y lo que huele a raro (no a naftalina precisamente) es lo que plantea socióblogo: ¿Porqué el supuesto defensor del mercado defiende la protección social estatal?
Y ahí es donde volvemos al tema inicial: yo espero en un candidato de izquierda la demonización del mercado y la promesa de un Estado más grande. Es coherente.
Lo que me resulta raro es encontrar en el presidente más privatizador de Chile y en el candidato de la derecha un discurso que oculte su verdadera matriz ideológica.
P.S.: "haber retrocedido en el tiempo 50 años con los mismos discursos que nos llevaron en este país a la calamidad que todos sabemos" ----> discúlpeme, pero esa frase sí que huele a naftalina.
Saludos

colega: ¡Qué gusto contar con su honorable presencia nuevamente!
Como es de costumbre, ofrece esa perspectiva que vuelve a abrir el debate...
Interesante lo que plantea. Y desolador a la vez. Iba a preguntarle entonces cuáles eran esas ideas con las cuales se sería irresponsable por decirlas todas, y que parecía a primera vista el "legitimar" el enmascaramiento, pero luego su comentario toma un viraje dramático: la carencia de ideas.
Frente a eso sólo me queda rescatar su frase inicial: pareciera que es parte del oficio del político el ser un hipócrita, lo que en el caso de Arrate (al no callarse sus ideas) se subvierte en que no tienen poder que perder...
En fin, supongo que estamos de acuerdo en que está mala la cosa.
Saludos