miércoles, octubre 07, 2009

Mirando el Superclásico: entre trágicos y exitistas

El viernes pasado recibo mensaje de un amigo en mi celular: "Tengo entradas para ir a ver a la U mañana. ¿Te animai?"
"Obvio!!!" fue mi mensaje de respuesta.

No soy hincha. Me encanta el fútbol, verlo y jugarlo, pero no tuve la suerte de ser criado como hincha de un equipo desde chico. Al final son los azares los que te ponen en la senda de uno u otro equipo de fútbol. Un hermano mayor, un padre entusiasta que te lleva al estadio, un amigo de la infancia...en fin. En la mayoría de los casos "te toca" que te guste un equipo. Y con eso te quedas.
Si el equipo que elegiste es amargo y con vocación de desilusiones, mala suerte. Si es exitoso, buena suerte. Si es el equipo de la provincia donde pasaste tu niñez, un orgullo.

Lo que sí parece ser una regla inclaudicable, es que no te puedes cambiar de equipo. Y tal vez más feo que pasarse de la Democracia Cristiana a la Alianza por un cupo senatorial, es el hecho de que Piñera -hincha histórico de la Católica- haya comprado acciones del Colo-Colo. Esa instrumental doble militancia (que replica el modelo Macri-Boca en argentina o Berlusconi-Milan en Italia), genera la desconfianza de ambas hinchadas.
Porque, insisto, el hinchar por un equipo no se elige. Se "hereda". Y como tal, no puede transarse por plata o para llegar a esos votos que cuestan.

Les decía que no tengo la suerte de ser hincha, pero que disfruto mucho con el fútbol. Desprecio pocas oportunidades para ver un partido en la tele y menos aún las escasas de ir al estadio.
Y la ocasión, el "Súperclásico del fútbol chileno", lo ameritaba.
Un verdadero espectáculo que trasciende lo que sucede en la cancha.
El no tener simpatías por el Colo-Colo pero tampoco ser hincha de la U, sumado a la deformación profesional, me sumergió nuevamente en el vicio de la observación.

Hay que decir que las condiciones eran más que privilegiadas. Mi amigo, hijo de un gran accionista de la U, tenía justo 4 entradas libres porque sus padres y hermanos andaban en otros lares. Fui el cuarto en "subirme", ya que en algún momento le había manifestado mis deseos de profitar de sus entradas VIP.

Con un pase de estacionamiento que le hicieron llegar, nos estacionamos prácticamente en el estadio cuando quedaba menos de media hora para que empezara el partido. Nos acomodamos en asientos del sector "Rapa Nui", donde había un futbolista suspendido de la U y pocos metros más abajo de las casetas de transmisión y de los palcos para los presidentes y gente muy importante y famosa. En ningún momento se nos registró, ni pasamos por detectores de metales. Por alguna prejuiciosa razón, se asume que el privilegiado no tiene interés ni la capacidad de actuar ilegalmente.

Prejuicio que se prueba una y otra vez como errado.

En fin, desde ese lugar se puede ver el partido muy bien y muy cómodo. Por supuesto, sentado. Pero no sólo eso, se puede escuchar muy bien lo que cantan ambas barras. Sobre todo porque no es un lugar para hinchar. No es galucha.
Es un lugar para ver el espectáculo. Es la tribuna privilegiada.

El partido no fue especialmente bueno, y el gol fue de aquellos que a los arqueros nos duelen tanto. Una pelota difícil por lo indefinida: ni muy fuerte, ni muy despacio, ni muy alta ni a ras de piso, con un bote a una distancia que no es ni para que salga el arquero ni para que la despeje un defensa...en resumen, un gol de mierda.
Me quedé con la sensación -muy propia de quien lo ve en el estadio- de que vi un partido distinto al que periodistas en diarios y televisión comentaron. Pero en fin.

Sucede algo interesante en el perfil de hincha de los dos equipos más grandes de Chile. Un perfil que se expresa discursivamente en los cánticos, mensajes escritos y discusiones apasionadas.
Un perfil, un par de perfiles más bien, que bien pueden hacernos pensar de cómo somos en general los chilenos.

En ambos casos, la variable socioeconómica es poco explicativa. Si bien se usa (o abusa) decir que el Colo-Colo es el equipo "popular", lo cierto es que encuentra hinchas (y no pocos) sobre la cota mil. Lo que sucedía es que hasta hace unos años esos hinchas no se atrevían a ir al monumental por el miedo (muchas veces justificado) a ser asaltados. Las remodelaciones y segmentaciones de precios en el estadio se han encargado en paliar un poco el hecho.
Con la U sucede lo mismo. Si bien en algún momento había un "sesgo universitario" en su matriz de fanáticos, es posible encontar tanto en poblaciones como en mansiones a los seguidores azules.
No es azaroso, tampoco, que las directivas de ambos grupos de accionistas provengan del mismo sector político-religioso: la derecha UDI ligada al Opus Dei. El abrazo y conversación entre Valdés y Ruiz-Tagle que pude ver a pocos metros durante el entretiempo, sellaban -simbólicamente- ese origen y espíritu que comparten.
Un gesto que es impensable entre hinchas que se enfrentan violentamente en las calles, quienes probablemente tengan problemas semejantes e intereses de clase comunes.
El fanatismo futbolístico es eficiente en mantener a los pobres separados y a los poderosos juntos.

Pero volvamos a esos perfiles. Desde un tiempo a esta parte, la descorazonada frialdad que permite el no estar comprometido con ninguno de los dos equipos, me ha permitido confirmar que el Colocolino tiene un perfil exitista mientras que el Bullanguero tiene el perfil romántico- trágico, si se me permite la metáfora.
En general los cánticos, carteles y frases que rondan al colocolino, marcándole su identidad, giran en torno a la grandeza de Colo-Colo. Ser el único chileno en tener la Copa Libertadores, así como el equipo con mayor cantidad de campeonatos nacionales, y el único (hasta ahora) en no jugar en segunda división, son hechos no sólo indesmentibles, sino que son fundacionales en el discurso del colocolino. El colocolino tiene la "discusión" cerrada en torno a cuál es el mejor equipo de Chile con esos tres datos. De hecho, no entiende cómo se puede ser fanático de equipos con vergüenzas deportivas a su haber.

Es así como el hincha de la U aparece como el trágico y romántico por excelencia. De hecho, el hincha de la U está acostumbrado a sufrir en cada partido. Eso está muy encarnado en el discurso: los partidos cuestan y siempre hay un elemento trágico-heroico en la manera como se les narra posteriormente.
El fanático de la U no tiene nada que decir con respecto a los logros del rival de siempre. No va por ahí la cosa. El fanático de la U afirma principios y sentimientos más que hechos deportivos. Y esos principios tienen que ver con la lealtad, la perseverancia y la autoafirmación. Me explico.
El bullanguero está más orgulloso de sí mismo que de su equipo. Afirma que lo más grande es su hinchada. No sólo eso, sino que es una hinchada fiel y constante independiente de cómo le vaya al equipo. Lo que hace grande a la U sería ese sentimiento de pertenencia que se sobrepone a los éxitos. Ese "aunque ganes o pierdas"...mientras que cuando el Colo-Colo va perdiendo la Garra Blanca canta "cuando el equipo anda mal, la hinchada lo hace ganar...".

Por algo es que frente a la correlación entre los campeonatos ganados recientemente y el alza de público colocolino en el estadio, el hincha azul se refiere a la "moda" del Colo. Históricamente los azules han llevado más gente al estadio ganando muchos menos campeonatos.
Y es tal vez esa diferencia de perspectiva la que los hace tan irreconciliables.

Detrás del Colo-Colo está el chileno que le gustan los logros y los éxitos. El chileno que se alegra del progreso de Chile cuando ve las carreteras consesionadas, los rascacielos, o las cifras que nos ponen como el país con mejor calidad de vida en Latinoamérica.

Detrás de la U está el chileno que se enorgullece de sí mismo. De su particularidad, del hecho mismo de ser chileno, aunque ciertos elementos de nuestra identidad tengan que ver con ser "subdesarrollados". Indiferente a las cifras, el sentimiento de pertenencia pasa a ser lo más importante y aquello que nos es propio, es lo mejor que tiene Chile. Así como cuando algo malo nos pasa (o a alguno de nuestros representantes) aflora ese discurso trágico aludiendo a que la causa está en el mismo ser chileno.

A riesgo de que esto se transforme en una infructuosa discusión de hinchadas: A usted estimada lectora y estimado lector ¿qué le incomoda más? ¿El chileno exitista o el trágico-autorreferente?

Por Favor, reAcciones

28 comentarios:

Emiliano dijo...

Respecto de la pregunta:Creo que en estas cosas no hay maniqueísmo.

Un alcance: el Opus Dei no tiene nada que ver con la UDI, ni la UDI con el Opus Dei.Los miembros del OPus Dei son tan libres de participar en el partido que crean que mejor los represente. Así pues, tampoco podemos decir que porque 2, 3 o más militantes de la UDI, son miembors del Opus Dei, la UDI será el "brazo político" (como a muchos gusta llamarla) del Opus Dei. Es más, la comprobación empírica de la realidad constata otros hechos: hay militantes de la DC que son miembros del Opus Dei, incluso, hay un diputado.


Es típico crear estas falsas por ignorancia o a veces, por duda o simplemente porque "miente miente, algo queda". El tema es que ante la duda,es mejor suspender el juicio y no mutar la realidad.

Juan Emar dijo...

Emiliano: ¡echaba de menos sus intervenciones!

Sobre su alcance, no he dicho nunca que ambas "militancias" sean lo mismo. De hecho, separo con guíon ambas para ilustrar que una cosa es la tendencia política y la otra es la religiosa. Son vertientes distintas. Claro está.

Sin embargo, no hay que ser ingenuos tampoco. Y usted, como estudiante de derecho de la PUC debe tenerlo más claro que yo: entre La Obra y la UDI hay afinidad electiva.
Esto no quiere decir que uno sea el brazo del otro -estoy de acuerdo- pero sí es cierto que muchos Opus Dei ven en los valores que defiende la UDI lo más cercano a sus valores religiosos.

Es por eso que tal como ud. puede encontrar Opus Dei en la DC, le aseguro que es muy poco probable que los encuentre en el PS o el PC y altamente constatado que hay muchos en la UDI.

En el caso reseñado en la columna tenemos la unión de ambas sensibilidades en ambos personeros.
Y creáme que no es un caso de ignorancia ni de duda.

Ahora, es típico enfrascarse en discusiones de este tipo por hacer una lectura apurada y apasionada.

Saludos

MEFISTO dijo...

Cada vez que me han hecho la pregunta sobre la U o el Colo o la Cato, me quedo con el orgullo provinciano de los equipos chicos de provincia, lejos de los maniqueismos de la gran industria del futbol, porque claro hasta en eso hay diferencias en el pago de los jugadores,ni ahblar de los equipos femeninos que nadie les paga y han tenido mejores logros de los equipos auspiciados por millones de las transnacionales.

Futbol más política, extraña combinación como futbol más modelos, hablando del OPUS DEI, hay una gran cantidad de futbolistas que son Evangélicos, eso me ha llamado la atención sino ver el caso de KAKÁ o la selección Brasileña...en fin sería cambio y fuera.

Anónimo dijo...

Mr Harto;
Ser colo colino no esta, en muchos casos, ni de cerca relacionado con ser exitista. Ser colocolino es tambien, como me consta, enrostrar y publicitar nuestras raices populares, marginales. Aquella que se cultivan el las canchas de tierra de alguna poblacion. Ser exitista seria hacerse incha de algun equipo que entrege mayores dividendos de abolengo: como la UC o como la U, ambas barras que por algun extragno motivo han intentado situarse socialmente por sobre le colo colino. Y eso es importante un un pais donde hasta el numero de telefono era una especia de blason. (sigo...)

Anónimo dijo...

Se es colo colino es tambien abjurar de ese enfermiso arribismo. Ser colo colino es llevar esas raices populares contigo en la medida que subes en las escala social. En la medida que consigues un titulo universitario y ya no vives en las poblaciones donde tu favoritismo se pintaba en los postes de alumbrado publico ya sea con azul o con blanco. En Chile las huellas de tu pasado proletario se borran con el codo; se cambia el acento, la /ch/ arrastrada se transforma en una /ch/ seca, mas bien como una /tch/, seguramente te cambias de barrio, quiza el auto, tus hijos ya no van a un colegio publico, y tienes dinero para ir a un restaurante. Ser colo colino es en ocasiones renegar del arribismo que ud describe en su posteo. Gritar tu alma colo colina en medio en un asado rodeado de bronceados cruzados y educados chunchos es tambien enorgullecerse de quienes fueron tu padres, y recordarles al resto de donde vienes, y asi, dejar claro que sigues siendo y seras un pinganilla y que tus hijos tambien lo seran. Y no importan ni los diplomas ni el dinero. Ser colo colino es tambien estar conciente de lo que eres.
Atte.
mxb

Juan Emar dijo...

Mr. Anónimo: si bien concuerdo con que hay un franco racismo en hinchas de la U y la UC al referirse a los colocolinos ("indio"), lo que me extraña es que esa raíz étnica no reivindicada como autodefinición por los colocolinos. En otras palabras, no hay en sus cánticos y discursos la afirmación del "indio". Sólo se hace referencia al título jerárquico ("cacique"), más no al origen propiamente tal.
Tal vez se puede ver uno que otro lienzo con referencias a la "sangre araucana", pero todavía no está muy presente en la autodefinición.
Ahora, sobre el enrostramiento de los orígenes populares y marginales, me temo que es un discurso que no pueden sostener todos los colocolinos, así como lo pueden sostener también hinchas de otros equipos.

Creo que en la medida que la exigencia y la base del orgullo sean los logros deportivos y estrellas, sí estamos en presencia del exitismo. Del resultado exitoso.
Me parece que lo que usted describe como exitismo (ligado al abolengo) es más bien clasismo y racismo.

Saludos

Anónimo dijo...

Por eso mismo, pertenecer "voluntariamente" a un grupo tildado de punga, flaite, rasca, indio, y todos aquellos sinonimos que abundan en nuestro clasista lexico, no es una autoflagelacion social, es tambien parte (parte) del discurso mestizo que si ostentan muchos colocolinos y que es casi inexistente en las barras de los otros dos equipos mas populares de santiago, como muy claramente podra observar. No puede decir que no hay una autodefinicion proletaria o mestiza en una barra que lleva al estadio un lienzo de 25 por 30 metros donde se despliega el rostro de un indio mapuche.
saludos
mxb

Juan Emar dijo...

mxb: asumiendo que ambos escritos son suyos, no me queda más que agradecer tan sentida y honesta interpretación de la adhesión colocolina.
Ahora, si bien puede haber un contra-arribismo en el profesarla cuando se desea marcar esa "diferencia", también es cierto que no todos los hinchas colocolinos son o fueron "pinganillas".
Hay también hinchas que caen en el "abajismo", así como quienes ven en el Colo-Colo no el sello de un origen social, sino la marca del éxito y del triunfo.

Ahora, la columna fue estructurada únicamente en torno a lo que se desprende de los discursos cantados, conversados (gritados) y escritos.
Lo que usted describe, lamentablemente, no aparece de esa manera tan transversal.

Saludos

Juan Emar dijo...

mxb: (lamentablemente estamos escribiendo algo desfasados)concédame algo; el logo, así como el mismo nombre de Colo-Colo pre-existen a sus hinchas y cánticos.
En exactamente por lo mismo que extraño en el discurso, en la palabra de la hinchada, esa autodefinición popular y mestiza (mapuche, más bien).

En este sentido, el "indio" aparece como la definición despectiva externa (como el "chuncho" o "madre" para la U, o el "monja" o "cuico" para la UC), pero no como el modo de nombrarse a sí mismos.

Saludos

Anónimo dijo...

Uff, interesante lo que dice, pero si sus observaciones se basan en los canticos, yo pondria el enfasis en el caracter tribal-guerrero de estos. Si se fija, la mayor parte de estos son canticos de odio y humillacion para con el contrario. Es, como dice Galeano, la existencia de la barra solo por el hecho de que hay un contrario, alguien con quien confrontar, un grupo a quien enrostrarle mis triunfos, o bien mi superioridad moral (en caso de no contar con dichos triunfos). Asi, loq ue yo veo es mas bien la furia enconada de dos grupos de cuasi-analfabetos y primitivos especimenes, muy adorables por lo demas, pero que tal como muchos ya lo han dicho mucho mejor otros, lo que aflora es la rivalidad inherente al macho de la especie.
Abrazos
mxb

Juan Emar dijo...

mxb: a propósito de lo que plantea, ayer veía el partido Colo-Colo/Lota por la Copa Chile, y los cánticos de la hinchada colocolina apuntaban todos hacia el "chuncho".

Pareciera ser una rivalidad de la cual se depende y que le da sentido a esas existencias.
Una persona con la que trabajo decía que quienes más sufirían con un eventual descenso del Colo serían los mismos azules, aunque en un principio pudiera parecer lo contrario.

Interesante ¿no?
Abrazos

Keko dijo...

aguante la UUUUUUUUUUUU
esa hinchada fiel, constante que no para de gritar!!!!!!!!!!

con respecto a la pregunta, creo que me desagrada más el colocolino exitista que reniega de serlo, esa correlación que mencionas existe, se ve, se sabe y se comenta. como aquel anónimo de un poco más arriba. pero hablando más de la razón creo que no tengo nada que decirle ya que como hincha de la U tampoco me identifico con la etiqueta de "trágico-autorreferente" pero si con espectador sufrido de los partidos de mi equipo.

creo que el punto del racismo que mencionas en unos comentarios más arriba es de suyo interesante. creo que de ahi mismo viene el desagrado que producen los chilenos exitistas que no asumen que el churrasco y el chacarero son el más grande aporte de chile a la cocina del mundo y que -como leí en una excelente columna- Chile no tiene más grandes e importantes monumentos que los glaciares y los árboles.

salud!

Guillermo Prado dijo...

El "hinchismo" por un equipo colinda con los irracional. Como bien dices, se "hereda" emocionalmente, no se elige racionalmente. Por tanto, más que buscar razones ocultas pre existentes en cada una de las barras, uno tiende a acomodar las razones (inventarse un discurso), de porqué la adscripción a un equipo determinado.
Por otro lado, creo que el hincha de colo colo, al pertenecer en su mayoría a clases más pobres, y al estar acostumbrado a vivir pesares diarios, busca que al menos su equipo gane como un consuelo. Porque, se diga lo que se diga, colo colo sigue siendo el referente de los pobres (en este caso, el origen predomina por sobre la posterior configuracón socioeconomica de sus adherentes). Pero no me crean... soy colocolino... jaja. saludos cordiales.

MEFISTO dijo...

¿Esta es la segunda parte de AZUL Y BLANCO? esa malisiiiiiiiiiiima peli onda romeo y julieta donde actuaba la Tamara Acosta, el que se le quemó su teatro y Bam bam, del colo debo decir que su hincha o parte de ella igual está identificada con algunas causas o mivimientos, muchas veces los he visto marchar por lo del 12 de octubre, pero no olvidar que el Tata Pinochet fué un mayor impulsor de la barra en todo caso desde el colo igual surgieron voces contra la dictadura, de los de la U, me caian bien ANARKÍA y sus postura de Oorzco con su escuelita que al final ni funcó, la amyoría de la gente que conozco es de la U, y siempre molesto a una amiga y le digo "dale León" sobre simpatías debo decir que van más para el Colo, pero siempre he mirado con cierta desconfianza a los equipos grandes, ¿Qué gracia tiene? feliz cuando COBRELOA ganó el campeonato, cuando PALESTINO estaba en la pelea cuando WANDERES ganó,cuando UNIÓN TEMUCO da la media sorpresa en la Copa Chile ¿Qué gracia tiene apoyar a las grandes maquinarias deportivas que tienen a sus deportistas peor que esclavos? en todo caso los equipos de provincias o chicos tan mal, deudas impagas y los jugadores ganando menos de la mitad que los de los grandes equipos, la brecha futbolística digo yo...ni hablar de los equipos femeninos profesionales, eso es otro mundo....

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Podríamos armar un partido de futbolito...

Saludos

Citizen Almeida dijo...

Mr:

Primero una felicitación por tan sugerente análisis. Después una ligera crítica; en mi parecer tú perteneces a una categoría no poco frecuente de la fauna futbolera, que yo denomino el "chuncherío encubierto", que son básicamente personas que adscriben a la U, pero por razones inveteradas y sin conciencia, se restan de la gran marea azul. No juzgaré.

Yo, soy colocolino, y no creo que sea su éxito la mayor razón de mi militancia. De hecho, en mi opinión, Colo Colo representa la subversión del orden lógico. Representa a un bajo pueblo –que mayoritariamente encuentra su identidad en el "indio"– totalmente relegado a nivel simbólico, que obtiene prominencia en sólo un asunto. El único, y capaz que por eso, el más importante: Ser el mejor en el fútbol.

Eso es clave, porque Colo Colo representa la única fuente de satisfacción simbólica, y como tal no puede perder. Por eso lo que llamas "exitismo" no es más que supervivencia, por lo que mal a un hincha de Colo Colo le enorgullece una carretera o la firma de un tratado de libre comercio (dejemos esas exquisiteces al debate entre chunchos y cruzados).

Por eso afirmo que Colo Colo es sufrido. Más que la U, pues todo lo que Colo Colo ha logrado, ha sido por una fuerza interior muy potente, pues –como una lupa– ha focalizado su aspiración a existir en un sólo ámbito. Desde sus inicios, pues no hay que olvidar que al Colo lo funda un grupo de preceptores, maestros de Estado, quienes lo nombran con el nombre de un "indio", siendo hasta hoy el ÚNICO equipo de Latinoamérica que ha hecho eso (porque quizá ese sea uno de los pocos iconos de indígenas capaces de vencer la adversidad). No hay Atahualpa FC, ni Cuauhtemoc AC. Sí hay Colo Colo, y eso me llena de orgullo.

Lo de la U, en cambio, es un culto al fracaso que definitivamente no comprendo. Es como el mártir más enamorado de sus llagas que del Dios al que se las ofrenda.

Y así, las cosas se asientan, y el resultado al final es el que conocemos, desde antes de jugar.

Cimero dijo...

Don Emar, interesante pregunta. No me calza eso si el azar que ud supone es origen de la preferencia de los equipos, con los perfiles que describe. Por ejemplo, si yo soy por naturaleza tragico-romantico y me toco ser del colo? Como concilio la contradiccion? Viceversa, soy exitista por naturaleza y me toco ser de la U? No importa, sigamos.
Soy del colo, porque me toco, como Ud dice. Y en respuesta a su pregunta me incomodan tanto los exitistas como los tragicos-autorefrentes, aunque estos ultimos me incomodan mas.
Dato a no olvidar en esta discusion, Colocolo perdio gran parte de su hinchada 'popular' en favor de la U durante la dictadura cuando Pinochet lo apadrino. Un abrazo desde la norteña carolina.

Anónimo dijo...

todo bien hasta su conclusión, primero establece la premisa de que la opción del equipo se hereda por lo tanto su afirmacion de que los indios son chlenos exitistas y los chunchos chilenos mamones, suguiere que al heredar el equipo, heredamos además una forma de enfrentar la vida....y colocolina o no las concesionadas me siguen dando verguenza.

Como sea lo de los equipos siempre me ha paarecido azaroso y dado que no hay lógica común que dirija las discuciónes y le de interés, opto por tomar algunas de sus observaciones y plantear el que es lo que son las hinchadas finalmente, en lo personal creo que se han transformado en ese opio que la política ni las religiones han sabido ser, le dan la oportunidad de sentirse incluidos sin exigir mas que la camiseta y la garganta...a la cantidad de personas que necesitan algo mas que hacer que sobrevivir.

aun así buen comentario de su honorable y envidiable experiencia, por lo del estacionamiento obviamente.

Juan Emar dijo...

Antes de contestar algunas de las interesantes provocaciones e intervenciones que han dejado necesito aclarar un punto.

Tal vez por una incapacidad narrativa mía, se puede entender que la actitud del chileno exitista sea exclusiva al colocolino, así como la trágica autorreferente al bullanguero.
El comentario de don Cimero es elocuente al respecto.

En fin, lo que quiero hacer ver es que ese "exitismo" que creo ver en el discurso colocolino, así como la "tragedia autorreferente" en el del hincha de la U son METÁFORAS de actitudes (o formas de enfrentar la vida) que se pueden encontrar en general entre nosotros.
Lo que no quiere decir que un Hincha de la U no se sienta orgulloso de una súpercarretera.

Espero haber sido más claro y pido disculpas si algún hincha se sintió ofendido por ello.

Anónimo dijo...

Señor Emar: se casaría conmigo?....quizás casarse es excesivo..pero si estaría dispuesta a darle un hijo...
Mis respetos permanentes hacia ud. Soy una fiel lectora, silenciosa hasta ahora. Le confieso que su pluma me provoca...
Suya
M.

Cimero dijo...

"Tal vez por una incapacidad narrativa mía, se puede entender que la actitud del chileno exitista sea exclusiva al colocolino, así como la trágica autorreferente al bullanguero.
El comentario de don Cimero es elocuente al respecto."

Don Emar,antes que se de lata, y quizas tambien por mi incapacidad explicativa, lo que esta entre comillas no fue mi interpretacion de su columna. Para ser claro, creo que lo que nos perturbo a anonimo y a mi fue el uso de la palabra 'azar' para referirse a la genesis del indio/chuncho. Veamos (y esto es solo deformacion profesional): usted parte afirmando que ser indio/chuncho es producto del azar (luego cualquiera puede serlo 50/50) para luego asignar cualidades a cada grupo (existista/mamon). Este lector asume que ser exitista/mamon no es producto del azar, luego entra en una contradiccion tratanto de entender como dos grupos formados al azar pueden, contra toda probabilidad pueden presentar cualidades afines. Obviamente en este razonamiento todos los hinchas son esferas de colores blanco o azul y marcados con una E de exitista o M de mamon. Dicho esto, que en realidad es irrelevante para la pregunta final, me retiro. Un abrazo.

Juan Emar dijo...

Estimado Cimero: por cierto que no creo que usted haya interpretado eso, sino que su comentario ilustraba muy bien la necesidad de hacer la distinción.
Ahora, sobre lo que me dice, creo que si bien es azaroso el ser hincha de algún equipo, no lo es 50 y 50.
Por un lado, porque hay más equipos que los dos más grandes, y quien es de Rancagua (por ejemplo) tiene mayor probabilidad de ser hincha de O'Higgins que alguien de Arica.
A lo azaroso del asunto me refería a que básicamente uno no escoge "donde le tocó nacer", lo que no quiere decir que no haya toda una cadena causal que explique la estructura de oportunidades y elecciones según donde se nació.
Lo mismo con ser hincha.

Es por eso que independiente del origen del hincha (digamos que es hasta cierto punto azaroso), no quiere decir que sea azaroso el perfil que se puede desprender del discurso de cada barra. Sobre todo porque esos discursos se construyen en base a causalidades (triunfos o fracasos) y no casualidades.
Resumiendo: uno no escoge de qué equipo es hincha. Una vez siendo hincha se ve "inserto" en el discurso propio de esa hinchada.
Ese discurso permite describir un perfil. En el caso del Colo y la U, dichos perfiles podrían ser los de exitistas y trágicos/autorreferentes, según mi interpretación.

Esto no quita que no importando de qué equipo se sea hincha, una persona puede enfrentar la vida de forma exitista, trágica/autorreferente, o de muchas otras formas más. He ahí el hecho que el perfil de hincha sea una metáfora y no un determinante.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Ooh! no iba a comentar nada, pero acabo de ver un post provocativo que está firmado con un M! No es de Maggie, por cierto, aunque ya debería saber que sí me gusta su blog, como a todos los que además de leerlo comentan de forma frecuente.
Y bueno, soy de Colo- Colo! por tradición, supongo, ya que he dejado mis tiempos de "futbolera" hace tiempo. Mi padre es de la U en todo caso (para quienes asumen que la "tradición" en este sentido es heredada del padre, necesariamente)
Hay una crónica muy buena de Lemebel, respecto a las barras bravas y el desahogo o sensación de libertad que provocaba en tiempos de dictadura...

Nada de exitismos aquí, sólo fútbol entretenido... hasta que llegó Piñera y las acciones y copas que parece ganar para subir su valor, en fin.

Saludos, estimado. Ahora a Sudáfrica?

Anónimo dijo...

Lo siento no respondí la pregunta final... Aunque mi repuesta es como otra pregunta: ¿qué prefiere: la orina o la caca? jaj (lamento si le molesta mi exceso de sinceridad). Las dos opciones son igualmente repulsivas aunque observadas usualmente en el comportamiento de muchos o los típicos extremos del "chileno", pero dado que me irrita el uso del la caracterización del chileno y su supuesta idiosincracia, manoseada hasta el cansancio por quienes pretenden conocerla, me retiro, sin más.

Maggie.

Cimero dijo...

Gracias por su explicacion Don Emar, veo que las sobresimplificaciones no sirven mucho en las ciencias sociales. Definitivamente me quedo con el chileno orgulloso de las carreteras, el alto puntaje en los(EL) estudio(s) de calidad de vida, el esmog, los malls, etc. No le encuentro mucho sentido al orgullo nacional "porque-si", siendo que no elegimos donde nacer. saludos

Juan Emar dijo...

Keko: Tienes razón. Es más te diría precisaría el Barros Luco, creación de un presidente chileno con el mismo apellido. mmmm...Y sobre los monumentos, me sumo: sí a los glaciares, filo con el papa gigante.
Salud(os)

Guillermo: pones en evidencia un par de puntos que no dejan de ser. Lo interesante que uno subsume al otro.
Tu frase final es la clausura perfecta. Gran comentario
Saludos cordiales para tí

MEFISTO: No. Espero que no sea la segunda parte de esa película...
La relación Pinochet/Colo-Colo no deja de ser un lastre al cual se suma la aparición de Piñera. En todo caso, me siento identificado con lo que dices al final: de mucha alegría cuando un equipo "chico" gana el campeonato.

Jorge: ya pues. Yo feliz.

Maese: puede ser que sea un chuncho encubierto. Admito que el Colo-colo me genera animadversión y la U simpatías. Sin embargo no podría asumirme como hincha azul. Ya no lo fui...
La interpretación que das del exitismo es sugerente para explicar el origen de éste, es muy probable que así sea. Sobre el tema carreteras consesionadas, bueno ya aclaré la metáfora un poco más arriba.
Ahora, tu incomprensión del culto al fracaso de la U es también muy elocuente....
Saludos

Anónimo: intenté explicar mejor la aparente paradoja de azar/determinismo que también me hizo ver Cimero. Espero haber aclarado mejor el asunto. Valga repetir que se trataba solamente de una metáfora que no hace exclusivo el exitismo al colocolino ni la autorreferencia al bullanguero. Con respecto a lo que dice en su segundo párrafo, déjeme decirle que estoy muy de acuerdo y que me alegra que haya reparado en ese punto. Evidentemente hay un opio muy eficiente operando. Y es algo que se extiende a cualquier país...
Saludos y gracias por su comentario.

M: agradezco mucho sus palabras y confesiones. En todo caso, lamento desilusionarla, pero me temo que ni el matrimonio ni tener hijos están entre mis planes...
Saludos

Maggie: agradezco su acostumbrada sinceridad. En todo caso no se irrite tanto, tómelo como un juego sin mucha rigurosidad de por medio.
De hecho, y en línea con el primer comentarista, no hay maniqueísmos aquí.
Saludos

Don Cimero: creo que las sobresimplificaciones, en rigor, no sirven en ningún lado. Tal vez como provocación pedagógica...
En todo caso, esto está lejos de ser "ciencia social", como usted habrá observado.
Mis saludos

cupertino andaur dijo...

El colo es como una mujer con multi-orgasmo, muchos campeonatos cada anyo pero sin pena ni gloria;en cambio el bulla es como una nena q tiene no muchos orgasmos pero q lo deja todo en la cancha, y cuando los tiene todo el edificio y vecinos se enteran. Y aunque no tenga tantos orgasmos vive de fiesta como una romantica viajera. Salut.

Romina Olivares dijo...

Que buena entrada, de verdad me saco el sobrero aunque no tenga, yo soy "hincha" por poner nombre, creo que prefiero no ser existencialista, no me gusta el creer que se es grande... como dicen los sabios uno nunca deja de aprender... por qué debería existir un grande?.

He tenido la oportunidad de ser la unica hicha azul en una casa de existencialistas y de verdad es raro el pensamiento del hicha sobretodo del colo, estuve viendo el clasico, se rieron de mi (yo no suelo reirme a menos que sea sola) y me dijieron que daba lo mismo pasar a play off pero ellos vivian para ganarle a la U... me parecio raro, muy raro...

Creo que el ser de uno de estos dos equipos o de uno de región responde a personalidades, el humilde porque no siempre gana, el que se agranda por tener más que él otro y el orgulloso hasta la muerte por sus raices.

PD: a modo de reflexión el decir que los hinchas del colo representan a el indio, a pueblos orginarios me parece demaciado rebuscado... en las protestas de los pueblos orginarios siempre marchan los de abajo... podriamos decir que el colo es un buen equipo y la un es un equipo que luchador y con gente incondicional.

Atte

Yo