miércoles, marzo 17, 2010

El Gesto de la Semana: Cambio de Gobierno I

Este, a diferencia de los anteriores, muestra los dientes

Ya llegaron.
Les prometí que los iba a tener al tanto, así que haré un esfuerzo por transmitir algo lo de que han dejado estos primeros días de primeras impresiones.

El replicoso cambio de mando fue el jueves y el viernes llegaron a presentarse. Nos juntaron a todos en uno de los salones y las autoridades salientes hicieron una pequeña ceremonia de traspaso a las entrantes. Los días anteriores, el 1 y el 2 saliente pasaron por las oficinas despidiéndose y tratando de contarnos cómo se veía el panorama. Ellos habían tenido varias reuniones con los nuevos y todos estábamos más o menos curiosos por saber cómo eran y qué pretendían.
La única referencia que teníamos era un video del grupo ad-hoc Tantauco en la página de Piñera y lo que los copuchentos de Facebook nos decían al resto. El video (donde hablaba el futuro 1), en todo caso, no decía nada muy distinto a lo que fue la presentación del viernes.

El 1 es bastante joven. No sabemos muy bien si tiene 25, 26 ó 27 años, pero de eso no pasa. Se licenció en Derecho en la Católica (universidad que -a vuelo de pájaro- debe concentrar el 90% del gabinete, intendentes y jefes de servicios). Es RN, hijo de un dirigente histórico del mismo partido (ser hijo de "alguien" es algo que comparten casi todos los que son jóvenes en este gobierno), pertenece a "Un Techo para Chile" y, me dicen algunas fuentes que lo conocen, es un tipo bastante movido. Hasta el momento sólo puedo decir que habla bastante rápido. Su experiencia profesional es haber trabajado 2 años en una firma de abogados, mientras coordinaba el grupo Tantauco que le correspondía.

La 2 se supone que también es joven, pero pareciera que ya pasó los 30. No lo sabemos con exactitud. Ella es psicóloga de la Católica (ya les dije, la PUC se tomó el Estado), especializada en psicología organizacional. Como el cargo de 2 se ocupa del funcionamiento interno del servicio, se supone que su especialidad es la idónea. Ella es de la UDI, trabajó en la Fundación Jaime Guzmán y parece que dictó un curso en la Universidad del Desarrollo. Por razones que saltan a la vista, temíamos más de ella que de él.

La despedida de los ex 1 y 2 fue bastante convencional, intentaron dejar en claro que bajo su gestión el servicio ganó en prestigio y creció en presupuesto (lo que es cierto), y que todo se debía a nosotros (los funcionarios). Creo que fue una forma de calmar la ansiedad frente al futuro laboral que se respira en algunos departamentos.

Luego vinieron los discursos y presentación de los nuevos.

Da la impresión que o en los grupos Tantauco o en los pendrives que Piñera repartió a su nuevo directorio, había alguna presentación en power point sobre "cómo aterrizar de manera suave en un servicio público". Los contenidos de ese power point, a su vez, probablemente eran adaptaciones de manuales de gestión de recursos humanos o de psicología organizacional.
La cosa es que dicen lo mismo. En todos lados.

El procedimiento es más o menos el siguiente: se reúne al personal, se los saluda de manera cordial y se les recalca que son fundamentales para el funcionamiento del servicio. Esto despeja los fantasmas de las purgas laborales. Por un tiempo...
Luego se recalcan algunas claves del funcionamiento de la nueva gestión, se dice que no se discriminará ni excluirá a nadie por su partido político o religión. Sin embargo, casi la totalidad de los jefes de división de los ministerios son despedidos. Esto es entendible: se supone que son gente de confianza de la administración anterior. Poco tiempo después viene un proceso de diagnóstico en el que la autoridad se reune con cada jefe de departamento. Ahí se busca saber qué es lo que se hace, cómo son los presupuestos, cuál es la gente que está trabajando y cómo llegó a ese lugar.
Hasta el momento, sólo los anteriores 1 y 2 se han ido de este servicio. Y un par de jefas regionales renunciaron, atendiendo su lealtad política con el gobierno anterior. Me cuesta entender que gente que está acá por razones políticas no haya tenido la dignidad para irse por sí sola. Al parecer, tarde o temprano los sacarán. Aunque claro, está el problema cada vez más evidente de que no tengan a quien nombrar.

Pero volvamos al discurso. Que, hasta el momento, es lo único que se puede observar:
Aparecen ciertas expresiones clave como "queremos potenciar este servicio", "hacer crecer", "trabajar duro". El nuevo 1 nos recuerda que estamos en el Estado (agradecemos la revelación) y que eso significa que la sociedad confió en nosotros para que nuestra tarea sea relevante y necesaria. Con una imagen dura y directa, alude al concepto típico del derechista para enfrentarse al Estado: los impuestos. "Los impuestos que pagan la gente en Concepción, Talcahuano y los pueblos siniestrados, son los que nos están financiando a nosotros."
La idea es que tenemos que hacer bien la pega porque estamos quitándole plata a las víctimas del terremoto.
La verdad es que el entusiasmo con el que llegan es algo conmovedor.
Sin embargo hay una cierta inseguridad que delata su lenguaje corporal. Constantemente busca apoyo para sus expresiones en el 1 saliente, cuya mirada esquiva la de su sucesor clavándose en un punto perdido del techo.
Finaliza su presentación (que prometía ser más corta) con un concepto que debe ser central en el power point, porque todos los que conozco que trabajan en servicios públicos me dicen que lo han escuchado: "Las puertas están abiertas". Se refieren a las de su oficina. Pero el doble sentido de la frase no deja de ser elocuente.

Es el turno de 2. La temida 2.
Su presentación es más breve y enfatiza la necesidad de que este sea un lugar agradable para trabajar. Fiel a sus estudios, dice que quiere conocer la "cultura organizacional" de aquí. De hecho, ambos son bastante insistentes en la idea de que quieren conocernos a todos (otra idea que debe estar destacada en el power point).
Ella introduce un elemento en su discurso que es muy propio de ciertas vertientes católicas que ustedes bien pueden intuir: El Sacrificio.
Para ella, trabajar en el Estado implica un sacrificio, al cual todos estamos dispuestos por el bien del país.
No me cabe duda que el "costo de oportunidad" de la gran mayoría de los nuevos administradores del Estado es alto, pero para la mayoría de los funcionarios -pese a que no hay indemizaciones en caso de despido-, las condiciones laborales son bastante mejores que en casi la totalidad del mundo privado. Por eso, esta penitencia que está pagando al aceptar este cargo, suena mucho a contar plata al frente de los pobres.

El discurso del sacrificio, me dicen, está bastante extendido en las nuevas autoridades. De alguna manera, instalan la idea de que hay que estar eternamente agradecidos de que hayan querido bajar de sus olimpos académicos y empresariales, para venir a gestionar los destinos de "la gallá".

Tratan de ocultar -algunos con más éxito que otros- esa papa en la boca, pero se les nota igual. Y muchas de las expresiones que usan parecieran sacadas del personaje cuico de la teleserie.

Son muy educados. Hay que reconocerlo. Y tienen gestos interesantes (que no sé si estan en todos los power points), como el Lunes cuando vino el ministro del cual depende este servicio a presentarse y nos saludó uno por uno a todos los presentes.
Pese a que son bastante ignorantes, incluso en aspectos en los que uno supondría que tenían conocimiento, no son nada de tontos. Están bastante ávidos de conocer lo más posible, lo más rápido posible, y comprenden perfectamente su rol estratégico.

Estamos algo tranquilos, pero alertas.
Ayer la jefa volvió de su reunión con 1 y 2 bastante contenta. Al parecer tienen muy buena imagen del departamento en el que estamos y se sorprenden de la producción con los recursos que se disponen. "Eficiencia y eficacia" son las palabras que usan.
Se entusiasmaron (mucho más que sus antecesores) con ciertas propuestas de estudios e índices que estamos tramando y se mostraron bastante dispuestos.
Nuestra jefa defendió celosamente ese aislamiento e independencia que nos ha permitido trabajar tranquilos y al parecer la entendieron y apoyaron.

Es lo que uno quiere creer.
Lo tomo como un descanso de optimismo tras tantos fantasmas pesimistas.

Mi posición, y en general es la misma que tiene el resto del equipo, no ha cambiado: si empiezan a hacernos insoportable el trabajo, no tendremos nada más que hacer aquí.
Si sentimos que lo que hacemos está pesándonos en la conciencia, no tiene sentido seguir en esto.

Por mientras, preferimos pensar que trabajamos para el país y no para Piñera.
Preferimos pensar que trabajamos para el Estado y no para el Gobierno.
Preferimos pensar que aportaremos a generar conocimiento para políticas públicas y no para la derecha.

Y por ahora, esas verdades a medias nos permiten trabajar tranquilos.
Por ahora.

Por Favor, reAcciones

8 comentarios:

MEFISTO dijo...

Uh estimado, al leer su columna me sentí relfejada por sus aportes, salvo algunas cosas que no han pasado en mi servicio, uno que como aún no llenan sus cargos, aún no tenemos Director Regional y estamos acéfalos, nadie ni la coordinadora nos ha hablado de cambios en el programa, solo que a veces en cambios tan pequeños como el famoso logo una se siente un poco el diablo vendiendo cuces sobre todo porque una trabaja con personas y tiene que andar pontificando el discurso oficialista que a decir verdad no está ni claro para los trabajadores o para el mismo programa.

Cambios? si, este jueves nos llamán a reunión y desde comienzos de año nos contratan mes a mes, ahora ya la Fundación encargada de nuestro contrato no lo hará y se hará proceso Chile compra como dicen acá, eso puede ser lo mas obvio pero todo el mundo sabe como se hacen las cosas, los criterios son diversos y distintos.

Aún no nos vienen con la lógica del sacrificio,y si también hemos visto el saludo via Youtube del nuevo Ministro Director, y más sobre otro que circulaba diciendo que no le gustaba la "gente extraña".

Ahora mi programa es un frente distinto,con esto del terremoto capaz que ya no sea prioridad para nadie, fomentar el desarrollo artístico y cultural en barrios vulnerables no le interesa mucho a andie, y hasta las autoridades locales tienen poco interés en el tema y menos relevarlo a los PLADECO, en fin.

sobre lo otro, su Ministro en su saludo dijo que al final de su mandato quería que fuera "el ministerio más querido de Chile" , yo le digo, bienvenido al ministerio del amor...

ATTE , una servidora pública ja,ja.

Gus dijo...

Estaba comenzando a leer y no pude evitar acordarme de "Brave New World" (Iron Maiden, nah, la de Huxley) cuando escribes sobre "1" y "2" (obviamente entendiendo el tema de fondo en cuanto a privacidad). ¿Será que quizás efectivamente para allá vaya la micro? Quizás (la dejo al voleo, en todo caso)

Por otra parte, a riesgo de sonar machista, a 2 se le puede "calmar" la neura UDI con una terapia de "vibramenzimas" y "besamestazonas". El punto es cuál de todos se sacrifica, jeje

Ojalá que efectivamente sea trabajo para el Estado y no para el gobierno (que siempre debiese ser así, no importando si quién gobierna es izquierda, centro o derecha), aunque como bien indicas, puede ser que sea más una verdad a medias mezclada con un poco de idealización. Pero ojalá yo esté equivocado y que sea realmente así, sin embargo permíteme la duda.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Muy interesante.

maldonado dijo...

Don Juan:

Tiene que agradecer que si lo echan, al menos lo van hacer con una sonrisa en el rostro y asegurándole que lo van a llamar. Eso siempre levanta el ánimo (el ánimo de zapatearles el hocico).

hilgolarton dijo...

Excelente relación de hechos y discursos, efectivamente pareciera ser que el desembarco ha sido muy similar en otras reparticiones públicas. Tus preocupaciones finales son centrales (trabajando para el Estado o el gobierno, el país o la derecha), ojalá que no levanten el estado de alerta funcionaria y, en caso de revertirse la demostración de respeto y valoración por el trabajo instalado, haya capacidad de reacción profesional dentro del Estado.

nicopolis dijo...

Don Juan, me han comentado que en varias reparticiones opera el mismo procedimiento de desembarque. Igual, era esperable.

Sobre lo que dice Gus, debo reconocer que, de trabajar en la repartición en que lo hace 2, encantado de la vida me ofrezco en sacrificio...

Isabel dijo...

J'en ai marre, muy interesante tu análisis. Me encantó el desmenuce de las expresiones y los links con la página del Opus... Desde que cambió el gobierno leo blogs y comentarios fascinantes. No dejes de contarnos lo que va pasando, aunque te de flojera. Ultimo Gus con su comentario sexista. A todo el mundo le gusta tirar, pero eso ná que ver con el trabajo.

Juan Emar dijo...

MEFISTO: Me alegro (aunque en rigor, no es motivo de alegría) de constatar que la experiencia es compartida. Espero que se la haya aclarado el panorama a estas alturas.
Su situación "contractual" me parece vergonzosa y espero que no caiga con el recorte.
Al parecer la cultura tiene poca prioridad para esta gobierno.
Saludos

Gus: Ojalá que las evocaciones a Huxley se queden en lo anecdótico...
Sobre su comentario, me temo que efectivamente sonó machista. Al menos para Isabel.
Sobre la significación del trabajo, creo que parte pasa por com nos tomemos el asunto y otra parte pasa por lo que se nos encomiende efectivamente. Estoy de acuerdo contigo, trabajar en el aparato público debe tener siempre un horizonte de país (a no ser que estés en un cargo político) y no de gobierno. Pero también es cierto que si el que dirige el servicio es político y tiene vocación de entrometerse en todo, impregnará de política hasta el último rincón.
Esperemos que no sea así.
Un abrazo

maldonado: sin duda. Acá todo será sonriente y buena onda, viejo.
Espero, llegado el momento que usted describe, poder contenerme de pegar esa patada en el hocico.
Saludos

hilgolarton: ¡Bienvenido por estos lares! Ojalá se de vueltas más seguido por acá. Sobre su "ojalá" no me queda más que plegarme.
En eso estamos...
Saludos

nicopolis: le agradezco la constatación. Parece que mi hipótesis del "power point" es cierta. Ojalá pudiéramos dar con él...
Saludos

Isabel: antes que todo, le agradezco el gesto de referirse a este seudónimo plagiado tal como es su sentido original. Se valora.
No dejaré de relatar mientras pueda, es una promesa. Y flojera es lo que menos me da. Al contrario: algo me compele a publicar cada semana.
Sobre lo que dice de Gus, me considero incompetente para discernir si acaso es sexista o no su comentario. Lo que sí puedo poner en duda son sus aseveraciones finales: sé de gente que no le gusta tirar y que de hacerlo, lo recubren con una culpa patológica. Y también sé de gente cuyo trabajo es, precisamente, tirar.
Saludos y siéntase bienvenida