domingo, abril 11, 2010

El Rock&Roll del momento: tres momentos post-terremoto

No hubo caso: el tata se nos asustó con el terremoto

Momento 1: 5 de Marzo Tony Levin Stickmen en el Teatro Providencia (Nescafé de las Artes).

Estaba por cumplirse una semana desde el terremoto y pese a algunos rumores que indicaban la suspensión del evento, el concierto ocurrió. Tal como los mismos músicos querían.
De alguna forma, Tony Levin defendía la idea de que trayendo su música para acá, hacían un aporte dentro de todo el clima trágico que invadía. Una idea que una gran cadena de venta de instrumentos ha transformado en vehículo publicitario.
Algo les había adelantado aquí de que llevaba meses con mi entrada comprada, esperando a uno de los músicos que más admiro en el mundo. Más encima venía acompañado de un grandísimo en la Batería (Pat Mastelotto, también de King Crimson) y de otro stickista talentoso (Michael Bernier).
Desde una perspectiva que bien puede ser considerada egoísta, debo admitir que el terremoto me impidió disfrutar este concierto como hubiera querido. Los ánimos que a uno lo rodeaban estaban más vinculados con la tragedia, la empatía con quienes sufrían, el voluntariado y las donaciones. De alguna forma, intentaba asomarse un poco de "culpa" por desear en los días previos que el terremoto y caos del aeropuerto no impidieran el concierto.
Pero no sólo eso.
El terremoto insensibiliza. Por un buen tiempo. Es evidente que alguien con conocimientos en psicología puede explicar esto mucho mejor, pero lo cierto es que el terremoto nos deja "la vara alta" o "curados de espanto" para vivir otras sensaciones. Nada nos impresiona mucho. Ni siquiera las fuertes réplicas. Ningún problema personal es tan importante como la tragedia de quienes no pueden encontrar el cuerpo de un hijo desaparecido, y todo sentimiento de gozo o deseos de pasarlo bien aparecen como inoportunos y egoístas...

El concierto fue excelente. Duró al menos unas 2 horas, con un muy buen show y ejecutado al nivel que uno espera de músicos de esta calaña.
Le hicieron los necesarios -pero siempre sorprendentes- guiños al público de tocar temas de King Crimson. Fueron tres: Red, Indiscipline y Elephant Talk (con la que terminaron). Y cada uno de ellos generó una gran euforia. Me parece de perogrullo afirmar que todos los presentes éramos fanáticos de King Crimson.

Antes del concierto había un mesón que vendía distintos discos y DVD's afines a lo que se iba a ver. Entre ellos, un disco de los mismos "Stickmen" que contenía las canciones nuevas cuya gira los traía por acá. En el mesón aseguraban que después del concierto los músicos iban a firmarlos.
Lo pensé un poco. Y debo admitir que me empujaron a hacerlo: salí, saqué 10 lucas en el cajero a dos cuadras y me compré el disco.
Al terminar el concierto, hice una fila que demoró alrededor de una hora hasta que me hicieron pasar, con otras 5 personas, a una salita donde tras una mesa estaban los músicos firmando los discos.
Todo esto debe haber durado un par de minutos como mucho. Los saludé a los tres, algo nervioso. Intercambié algunas frases, me hicieron algunas preguntas, fueron muy amables.
Me saqué la foto con ellos y salí con mi disco firmado. Un poco atontado.
Y es esta insensibilidad del terremoto. Ese momento, absolutamente calcetinero y adolescente, no lo pude vivir con la emoción que se merecía. Pero no lo olvidaré jamás, y la foto en el fondo de pantalla del computador de la pega se encarga de revivir un poco cada día esa emoción postergada.

Como nota al margen, Tony Levin donó toda su parte del concierto a "Un Techo para Chile". Sin embargo, no se lo dijo a nadie. No lo publicó en su blog (uno de los más antiguos de Internet, donde relata sus giras, entre otras cosas), ni hizo noticia a partir de eso.
Y pensar que hubo quienes se sentían solidarios por gritarle a todo el mundo que iban a donar el 5%.
¿Cómo supe yo? Pues por un conocido de nosotros que nos topamos a la salida. Trabaja en dicha organización y había ido a buscar el dinero donado.


Momento 2: 27 de Marzo, B.B. King en el teatro Caupolicán.

También tenía mi entrada guardada hace un par de meses. La gira lleva por nombre "One more time" (Una vez más), y pareciera avisar que el maestro se retira después de ella. Razón de sobra para ver al histórico guitarrista.
Pues no. Sonamos.
Resulta que El Rey se nos asustó con el terremoto y las réplicas y canceló el concierto. Con sus 84 años no está para darse el lujo de vivir remezones fuertes, así que ni se complicó. Chao nomás.
No puedo dejar de recordar a un amigo fanático de Metallica que no fue al recital de ellos por que estaba "juntando la plata para B.B. King". Me imagino cuántos más habrán postergado algún concierto o panorama sólo para esperar que te digan el momento y el lugar para ir a recuperar la plata de la entrada.
Demasiado mañoso el abuelito ¿o no?


Momento 3:
8 de Abril, Placebo en el Arena.

Me carga Placebo. Sobre gustos hay mucho escrito, así que me ahorraré de entrar en razones. Pero debo dejarlo consignado porque, en rigor, me incomoda situarlos bajo un rótulo de "Rock and Roll".
En fin...
La cosa es que el trío llegó, salió del aeropuerto y se los llevaron derechito a La Moneda, porque el presidente y el ministro de Cultura, Axel Schumacher, los estaban esperando.
Si bien Placebo se ganó unos puntos por tirarle palos a gente como Nelly Furtado, Alejandro Sanz o Franz Ferdinand (quienes donaron el 5% de sus ganancias) diciendo que "cuando haces algo de corazón das el 100%, no el 50%"; lo cierto es que todo el show de ir a pararse con Piñera y regalarle el disco firmado fue caer en un juego bastante chabacano.
Piñera -a diferencia de la Bachelet, con quien la mayoría de los artistas que se entrevistaron con ella eran los que pedían hacerlo- armó un espectáculo mediático para agradecer públicamente la donación y lanzó algunas palabras entre sacadas de Wikipedia y sobregiradas en adulación, que no hicieron más que acrecentar la poca credibilidad que tienen las frases que salen de su boca y aumentar aún más la brecha entre juventud y política, que de manera tan absurda se esfuerza por acortar.
Nada nuevo bajo el sol para la escasez de tino que ha tenido este gobierno en sus decisiones y nombramientos.

¿Estuvo en alguno de los dos mencionados?
¿También se quedó con cuello por B.B. King?
¿Fue a alguno de los del 5%?

Por Favor, reAcciones

Bonus Track: Con la plata de la devolución de B.B. King compramos entradas para el 6º Show de Megadeth en Chile a relizarse el 30 de Abril. La gira que nos traen es la que conmemora 20 años del que muchos consideran su mejor disco: "Rust in peace", el que tocarán completo, junto a otras clásicas y una que otra de su último disco ("Endgame").
También está marcada por el regreso del bajista histórico de la banda, el gran Dave Ellefson.
El gran gesto es que las entradas tienen un precio único: nada de cancha Vip ni esos inventos para discriminar y segmentar con precios. Todos pagamos lo mismo y lo vemos desde donde queramos/podamos.Negrita

6 comentarios:

MEFISTO dijo...

La envidia no es sana lo sé, pero reviento de ella.

que bueno lo de Tony Levin y sus donaciones, a BB KING no podía ir y me dejó un dejo de tranquilidad porque no viniera, no así gente conocida que tenia su entrada en mano.

a MEGADETH tampoco podré ir,la plata,la bendita plata, hubiero sido la raja ver a Metallica y despues a Megadeth...en fin, solo le pido cubrir el concierto, suerte

M7 dijo...

bueno, no fui a ninguno de los 3 que señalas, me gustaria agregar el cuarto que se dio justo ayer cuando fue publicado el articulo.

The Gathering, banda holandesa con 20 años de carrera enmarcados dentro de un denominado trip-metal (?) llenaron el Teatro Caupolican con entradas a 7 mil pesos mas alimentos no perecibles, todo en ayuda de la cruz roja chilena.
Además se hizo una especie de rifa con boletos a mil pesos cuya recaudacion iba en beneficio directo de los pescadores artesanales de pichilemu. Al final se recaudo $1.250.000 pesos por ese concepto, siendo los premios una guitarra usada durante el concierto, discos, poleras y meet&greets con la banda.

Dos bandas chilenas de metal telonearon a los holandeses: Barouh y Crisalida en una noche donde fue bastante particular ver a los metaleros en los alrededores de san diego con bolsas de mercaderia rumbo al teatro.

Sin duda un evento notable, un gran show y mi aporte, quizas con el momento 4. Si quieren saber más, en mi blog publicare una reseña luego (m7-rock.blogspot.com)

Saludos.

Paula dijo...

jjajjajajj axel shumacher, megadeth buenisimo y sobre el terremoto mm claro a todos nos paso lo mismo el sentimiento de culpa de carretear de ir aun recital, de no ayudar en algun voluntariado de que a pesar que te importara mucho lo que estaban pasando muchos igual nunca era necesario por fin esta pasando pq fue densoooo!!
Bueno y en gobierno al parecer fue positivo se atrasaron un buen rato varios despidos a proposito de eso salio un reportaje hace 2 domingos en el mercurio (el diario de gobierno)la altisima reduccion que hara piñera en el circulo mas cercano un caso que de 30 personas seria reducido a 2.

socióblogo dijo...

¿No es más civilizado y ordenado discriminar por precio (quien valora más estar cerca, paga más), en vez de discriminar según quien tiene más tiempo libre para hacer la fila horas antes del comienzo del concierto, o fuerza para abrirse paso a codazos?

Ana dijo...

hay que decir que finalmente placebo no donó el 100%, además. donaron 15 palos, los weones penca

Juan Emar dijo...

MEFISTO: cuente con ello. Le tendremos un especial dedicado a los conciertos de Metallica y Megadeth, atendiendo la histórica "rivalidad". Le advierto, eso sí, que mis sensibilidades están con los de Mustaine.
Saludos

M7: estaba al tanto de lo de The Gathering y considero que hubo muy poca prensa comparado con otros números de menor calidad -para mi gusto- y sin solidaridad.
Leí su reseña. Le agradezco que haya dejado el vínculo.
Saludos

Paula: no tenía idea del reportaje que me dices de El Mercurio. Sería interesante saber de quiénes se deshará, así como leer el simbolismo detrás de eso: más que un presidente austero parece un presidente monopólico y desconfiado...
Saludos

Colega: Sí, es más civilizado. Sobre todo desde un punto de vista (neo) liberal en donde la solución se pone en mecanismos de mercado.
El problema es que para mi gusto un concierto de rock y el fanatismo no tienen nada que ver con ser civilzado. Es más, lo entiendo como una excepción cultural al orden civilizatorio. Esto no significa que sea barbarie, pero sí significa que el fanatismo y la experiencia poco tienen que ver con los cálculos racionales. Es cosa de pensar en las horas (o días incluso) que fanáticos están dispuestos a esperar afuera de un estadio para entrar a tener una buena ubicación.
No conozco ningún fanático de la música, NINGUNO, que apoye la cancha vip.
Me parece que es más acorde con lo que espera vivir un fanático (y también un músico) que quien se esfuerce tenga el premio de quedar adelante. Incluido el pedir permiso en la pega o escaparse del colegio para estar antes, e incluida también la defensa del lugar alcanzado.
Uno de los (de)efectos observables de la cancha vip es que muchas veces la comodidad de quienes pagan más para llegar más tarde, estar adelante y menos hacinados, implica una "fomedad" mayor en el publico. Menos euforia, menos energía, menos "química" con la banda.
Para mi gusto, y consciente de que sonará muy nietzscheano, la cancha Vip es sólo un instrumento que agradecen mediocres y débiles pudientes.
Lo demás es sólo mayores ganancias para productoras.
Bueno, algo de esto lo he publicado con anterioridad en una columna llamada "Cancha Vip", si le interesa, puede leerla también.
Saludos

Ana: no tenía idea de esos pormenores. Te lo agradezco.
Bueno, ahora sí que son pencas. 100% pencas.
Saludos