Fue imposible no hablar de Michael Jackson estos días.
Tele y radio se encargaron de posicionar el tema y generar todo tipo de "opiniones" en torno al susodicho. Y sobraban los comentaristas y aparecidos que "sabían algo" de su vida o de su extraño paso por Chile.
Y es extraño lo que generaba y aún genera Jackson. Por algún extraño motivo había una gigantesca tolerancia a todas sus excentricidades. Y no solo eso, despertaba (aún lo hace) un fanatismo bastante patológico...
¿Se puede separar el personaje del "músico"?
Muchos han intentado hacerlo en los medios de comunicación, dándole la espalda a los escándalos, controversias y evidente decadencia de los últimos 16 años de su vida. Prefieren concentrarse en "Thriller" y "Billie Jean".
Para mi gusto, no es posible.
Jackson llevaba más de 10 años sin hacer nada musicalmente, sin embargo lograba hacer noticia y mantener "vigencia" a punta de juicios, compra de derechos de Los Beatles, matrimonios e hijos falsos. Se supone que se aprestaba a dar 50 conciertos que seguramente lo hubieran matado, para pagar las deudas que un estilo de vida y apetitos sexuales poco convencionales le costaban tan caro.
Con todo, quisiera sólo dejar consignadas, a modo de constancia, algunos elementos que me parece que tienden al olvido o a "dejarse pasar" en torno al "rey del pop":
1) It don't matter if you're Black or white: Un personaje así de "excéntrico" (es decir, demasiado millonario para internarlo en un psiquiátrico) estuvo rodeado de mitos igualmente fantásticos. Ni su muerte se ha librado: que no aparece el doctor, que lo mataron, que en verdad es un "misterio", etc. Y uno de los misterios más grandes es su cambio de color.
Al contrario del coro de su canción ("no importa si eres blanco o negro"), Jackson tenía un conflicto evidente con su apariencia física. Empezando por su color de piel, logrando transformarse en blanco. A tal punto, que llegaba a parecer normal verlo como blanco. Es más, su continuas (y ya monstruosas) operaciones de nariz, ojos, mentón llegaron a permear a sus hermanas Janet y Latoya que también se blanquearon y operaron.
1.2) But the kid it's not my son: Llama la atención que aparezca la madre (si no me equivoco) aclarando que no eran hijos biológicos de Michael Jackson. No soy biólogo ni nada por el estilo, pero si lo fueran, esos niños (incluido el que casi tira del balcón) serían mulatos y no blancos (como son). A no ser, claro, que su cambio de color sea una alteración del ADN, en cuyo caso -y en estricto rigor- no se trataría de Michael Jackson. Sin embargo la aclaración se hace igual. Para mi gusto, esto demuestra el poder mítico de Jackson. Ojalá -ahora que murió- "suelten la pepa" pronto de cómo lo hicieron para cambiarle el color.
2) We are the world, we are de children: Retomo lo que decía antes. Por alguna razón a Jackson se le "dejaban pasar" conductas que hoy día y a una persona común y corriente jamás se le permitirían. El tema con los niños es tal vez lo más feo. Juicios en los que tuvo que pagar millones de dólares para llegar a arreglo y evitar condenas. Una extraña relación con Macaulay Caulkin y otros tantos niños que visitaban su casa, dormían en su cama y con los que salía enmascarándolos. El se defendía diciendo que tenía síndrome de Peter Pan y que quería quedarse en la niñez que nunca tuvo (trabajando desde chico en los Jackson 5).
Es más, para su concierto en Chile (también rodeado de mitos), vino acompañado por un par de niños.
¿A quién más se le aguanta una así?
3) With such confusions don't it make you wanna scream: Lo que más se recuerda del Jackson bailarín (muy talentoso por cierto) es el paso lunar: caminar yendo para atrás. Sin embargo, hay otro movimiento que también es marca registrada y que por algún motivo también parecía normal: el agarre -con grito incluido- de sus genitales. Si Pato Yáñez se inmortalizó de mala manera por hacer algo semejante, Jackson institucionalizó el "pasito", logrando que para el público se omitiera cualquier (obvia) connotación sexual del gesto.
¿Cómo lo lograba?
Quedan invitadas e invitados a agregar sus aportes.
Aprovecho la ocasión (y el título de esta columna) para rescatar dos hechos casi opacados por todo este asunto.
El primero es el golpe de Estado en Honduras y la expulsión del presidente Zelaya, considerado un "traidor" por la oligarquía a la que pertenecía antes de girar hacia el ALBA, la izquierda latinoamericana que la prensa insiste en demonizar. Mañana Zelaya volverá al país, y en medio de una comunidad internacional que (por suerte) ha repudiado y quitado legitimidad al golpe, se verá el desenlace de esta tragedia -a estas alturas- anacrónica.
El segundo -absolutamente opacado en los medios- es un fallo histórico en nuestra Corte Suprema. Se resolvió impedir la puesta en marcha de una termoeléctrica a carbón (que ya estaban construyendo) en Ventanas, zona catalogada como saturada hace más de 15 años y cuyos habitantes tienen la mayor prevalencia de cáncer y enfermedades asociadas a la contaminación en nuestro país.
Mis felicitaciones a Ricardo Correa por no aflojar y llevar la pelea hasta el fin, demostrando que cuando hay razones, se puede. Aun cuando los insensatos sean monstruos como AES Gener o Codelco.
El problema de la energía no se puede desconocer, pero no estamos en tiempos de tomar decisiones cortoplacistas, destructivas para las comunidades (que no se verán beneficiadas) y el medio ambiente.
Detalles y análisis de este histórico fallo pueden leerlos aquí.
Por Favor, reAcciones
Créditos
Letras de las canciones de Michael Jackson utilizadas en los subtítulos:



























































