jueves, diciembre 25, 2008

El gesto de la semana: "Monumento a la estupidez"


El que está de frente a la cámara, mirando hacia abajo, es Eduardo Cadima.
Algunos compatriotas y algunos vecinos peruanos lo recordarán -lamentablemente- por rayar un "graffitti" en un muro patrimonial incaico en Diciembre del 2004. Por eso ambos fueron detenidos y presos en Perú. Cadima sólo estuvo 52 días en la cárcel, mientras que Tamburrino un poco más.
En ese entonces, se desató harta parafernalia para salvarlos de la prisión peruana: el canciller de ese entonces (Ignacio Walker), "presionó" para que los soltaran luego, la fundación Ideas -ligada a concertacionistas- hizo hartas gestiones y juntó harta plata para traerlos de vuelta, y el cardenal Errázuriz intervino para que el arzobispado de allá los pudiera acoger y avalar que podían quedar en libertad condicional.
Todo un despliegue.

Allá se levantaron las viscerales ideas antichilenas, y un patriotismo absurdo hacía que acá se les tuviera una cierta empatía.
Recuerdo que incluso llegó a hablarse del "Graffitti" como forma de arte (creo que en muchos casos lo es, pero el de ellos era sólo un rayado autorreferente) , y toda una serie de derivados del caso.

Me parece insuficiente el acercamiento desde la "acción racional" para explicar y enfrentar "la delincuencia". Esta corriente, que hace eco sobre todo en las tendencias derchistas-conservadoras, cree que todo delincuente actúa racionalmente, y que cómo tal, al subirle los costos del delito (sanciones), su cálculo racional le dirá que es mejor trabajar.
Creo que el punto de partida es errado: no todo delincuente actúa racionalmente, y todo delincuente delinque pensando en que no va a ser sorprendido. Ergo, el cálculo de los costos no tiene un rol preponderante. Evidentemente hay excepciones, pero creo que la generalización economicista deja demasiado sin explicar y no resuelve el problema de fondo.

Pero en fin, para mí el tema no es si Cadima "ES" o no delincuente. De hecho, podríamos tener una interesante discusión en torno a como se define la desviación socialmente, y cómo está siempre contextualizada y reinterpretada. Nada de eso quita el hecho de que existan leyes y un Estado armado que las defiende.

El tema es que Cadima es un imbécil.
Fundamento a continuación:

1) Hay que ser muy idiota para andar rayando en un país donde tu nacionalidad no genera simpatías.

2) Hay que ser más idiota aún, para hacerlo en un lugar patrimonial.

3) Después de transformarte en enemigo público del Perú, lo menos que puedes hacer es salir "sonriente y triunfalista" de la cárcel porque te obtuvieron un beneficio convenciendo a medio mundo de que eres un santo y tan sólo un artista.

4) Después de tranformarte en el ají en el ..... de Perú (y vaya que pica el ají allá), hay que tener el intelecto muy trastocado para ir al año siguiente a Tacna a traficar marihuana, y que te detengan con un kilo. Es decir, me parece cosa básica para cualquier traficante el (man)tener un bajo perfil, algo difícil de lograr después de ser el símbolo de la insolencia chilena en Perú.

5) Tu estupidez se transforma en un peligro para la sociedad, cuando a pesar de todo lo anterior, te pillan con 12 kilos de Coca. Con la agravante de que un mes antes, toman presa a tu hermana por sorprenderla traficando pasta base.

Si crees que pese a todo eso, puedes ser el líder de una organización para traficar Cocaína, y que la policía no te va a estar vigilando desde hace rato, no eres un delincuente, eres un obstinado de la idiotez.

Frente a la tontera gratuita se me sale todo el pequeño dictador que llevamos dentro, y en este caso espero que lo encierren un buen rato. Pero no porque crea que se va a reformar o algo, sino para que su estupidez esté recluida.
Creo que puede ser peligrosa...

Y a estas alturas, no hay cálculo racional que valga.

Por Favor, reAcciones

miércoles, diciembre 17, 2008

"Zapatazo a Bush": Sobre el contexto


Ayer tuve el privilegio de asistir a dos conferencias y un taller de análisis crítico del discurso con el profesor Teun A.Van Dijk, en mi querida Universidad de Chile.

En total fueron casi 7 horas con el lingüista holandés, uno de los principales referentes del análisis del discurso, ideología y racismo.
Quizás una de las cosas que me parecen más atractivas de su trabajo es considerar el Análisis Crítico del Discurso más que un método, un movimiento de científicos con compromiso social que utilizan distintos métodos. Es por eso que el primer paso es denunciar la discriminación en los discursos, e influir tanto en las "Elites simbólicas" como "en la resistencia que viene de abajo" para erradicar esas prácticas discursivas y, sobre todo, las estructuras que reproducen estas discriminaciones.

Resumiendo, el discurso en tanto práctica social permite discriminar con él, pero además es el medio por el cuál adquirimos ideas -y por cierto, ideologías-, entre las cuales están las que discriminan.

En otras palabras, podemos ser racistas (o clasistas, u homofóbicos, etc.) con el discurso deliberadamente o sin darnos cuenta. Y la prensa es de los principales contribuyentes a reproducir las formas de dominación y abuso de poder que se expresan en la discriminación (las otras dos "p" son los profesores y los políticos).

Es en esta lógica que sus análisis apuntan a examinar en la prensa la forma en como son tratados los inmigrantes y grupos minoritarios, poniendo acento en lo que se dice y cómo se dice, pero sobre todo, en lo que no se dice. El mecanismo básico para trabajar la ideología en los discursos públicos consiste en identificar la polarización (quienes son los "nosotros" y quienes son los "ellos"), y luego dar cuenta de cómo se enfatiza lo bueno de "nosotros" y lo malo de "ellos", mientras se silencia lo malo de "nosotros" y lo bueno de "ellos".

Es así como las noticias de los peruanos en Chile tienden a estar asociadas a ilegalidad, criminalidad y problemas, mientras se silencia el aporte que pueden hacer a nuestra cultura (para partir, con la comida), o a nuestra economía (trabajan, y muchos haciendo pegas que nadie está dispuesto a hacer). A la vez que se los culpa del desempleo de compatriotas, cómo si los peruanos fueran los que manejaran la situación económica o los que dieran empleo.
En fin, es un problema para el cual prometo una columna especialmente dedicada, sobre todo por la idea del nuevo alcalde de Santiago.

En un punto de su intervención, Van Dijk llamó la atención acerca del CONTEXTO, y de cómo cada vez que se habla se construye un "modelo mental" de la situación en la que se habla. En este sentido, en tanto presuposición, el contexto nos filtra la manera en como se hablará de algo, pero también la manera en como vamos a ENTENDER algo.

Y es aquí donde llegamos a la foto de esta columna.

El ejemplo "fetiche" de su primera conferencia fue el "zapatazo (frustrado)" a Bush. Para comprender lo que sucedió -dice Van Dijk- debemos echar mano a toda una serie de conocimiento que tenemos almacenado en torno a qué es un zapato, qué es lanzar un objeto, quién es Bush, qué es Irak, qué hace ahí, qué es una guerra, y por qué un iraquí podría estar enojado con él.
Con esto sería relativamente suficiente para entender -en occidente- el suceso sin necesidad de hacernos preguntas básicas del tipo "¿Por qué no le lanzó una flor?".

Ahora, hasta Camiroaga fue capaz de decir en el matinal lo que a estas alturas todos podemos comentar en una conversación coloquial (nuevamente el poder para instalar temas e ideas de los medios de comunicación): "decirle "perro" y el gesto de lanzar un zapato es un gran insulto por allá".
Pues ayer, el profesor Van Dijk agregó algo que permite completar el contexto: los zapatos (sobre todo las suelas) son un símbolo de impureza. De hecho las suelas nunca se muestran, y en muchos lugares de "oriente" (permítaseme la reducción) hay que quitarse los zapatos para comer o entrar a las casas.

Ahora, ¿de qué sirve este dato, más allá de tener algo nuevo que decir cuando aparezca el tema en un carrete?

Pues que este elemento de contexto, permite entender toda una nueva realidad que nos quedaba oculta. El gesto de agresión -que con mucha soltura autorreferente tiene a varios diciendo "esto es un gesto de agresión aquí y en cualquier lado"- se transforma realmente en algo un poco más complejo.

No es ya tanto un gesto de desprecio, sino simbolizar que la presencia de Bush corresponde a una herejía, una impureza.
Es la agresión y ocupación que trajo Bush, la que constituye una dimensión de violencia simbólica.

En otras palabras, el zapatazo no es sólo un gesto de rabia o desprecio, es un gesto donde se le está diciendo "impuro".
Y esa dimensión sagrada, de la que poco nos dicen los diarios -o Camiroaga- , esa dimensión que tanto nos cuesta comprender sobre "oriente", es fundamental para comprender el significado real del gesto.

Pero nos es más fácil completarnos el cuadro solamente aludiendo a lo que le ha sucedido a este periodista en su vida. Con ese contexto, siempre entenderemos esto como un gesto de violencia y venganza, sin captar -muy a lo lejos, claro está- la dimensión espiritual de lo que significa para un Irakí, la invasión de Bush y su ejército.

Por Favor, reAcciones

P.S.1: Para ver la breve entrevista a Van Dijk que publicó El Mercurio, haga click aquí.
P.S.2: Para bajar artículos de Van Dijk, meterse a su página aquí.
P.S.3: Para ver un excelente blog chileno que se dedica a examinar nuestra tendenciosa prensa, haga click aquí.
P.S.4: Para jugar a lanzarle un impuro zapato a Bush, haga click aquí.

miércoles, diciembre 10, 2008

El (Anti) Rock&Roll del momento: "Madonna Subprime"


Sobre gustos hay mucho escrito. No existe, por lo tanto, la posibilidad de hacer un juicio que no sea una mera perspectiva.

Es lo que creo.

Considero una discusión poco atractiva el juzgar la calidad artística y creativa de la "reina".

Sea un buen manejo de imagen, buenas fórmulas musicales poperas, capacidad para reinventarse, una trayectoria absolutamente ecléctica, un coqueteo con la ambigüedad sexual, una vida entre escándalos y ayudas humanitarias, o bien una gran mezcla de todas las anteriores (y probablemente mucho más) pero la diva se ha ganado ese apelativo.

Probablemente el show de hoy y el próximo sean de gran calidad y profesionalismo.

Buenos músicos, buenos bailarines, y un despliegue impecable-casi-perfecto de Madonna que -me atrevo a especular- ronde en una frialdad demasiado profesional.

En fin, más allá de que genere un "respeto" unánime a estas alturas de su carrera, hay otros "símbolos" que pueden ser ilustrativos.

El primero es el colapso en las ventas de sus entradas. Entradas, todos sabemos, carísimas.

El segundo es que estas mismas entradas tenían "preventa exclusiva" para los clientes de una compañía de telefonía o de un banco, quienes a su vez podían comprar hasta 6.

El tercero, es que hay gente que durmió dos días en el estadio e incluso perdió la pega para ver el show de hoy.

Éstos últimos me merecen una extraña mezcla entre respeto y compasión.

Respeto porque valoro el fanatismo por la música.

Compasión porque dudo que esos dos días de penitencia les garanticen algo más que posibilidades de fatiga (hacen 32º), incomodidades, malos olores y ropa interior que tiende a repelente.

La experiencia me ha enseñado que a la hora de lo "quiubos", da lo mismo a la hora que llegues a un concierto, si tienes la determinación (y en este caso la entrada a cancha VIP) podrás llegar adelante.

Ahora, sobre los primeros dos puntos (que tienden a ser el mismo), en su momento -pese a mi nulo interés de ir a un concierto en que la galería del Nacional vale más de 30 lucas- debo reconocer que me dio bastante rabia.

Por un lado, el elitismo (que incluso motivó un recurso de protección) siempre genera ese escozor. Es decir, que tengamos lo peor de las consecuencias del liberalismo y ninguna de sus promesas (como la igualdad formal o los beneficios de la libre competencia), hace que enojarse por esto sea "políticamente correcto".

Pero por otro lado, la posibilidad que se pudieran comprar hasta 6 entradas, originó un espectáculo acaparador del tipo "me aseguro con 6, y hago el negocio en reventa".

Pues bien, el espírituto de la venganza -dice Nietzsche- lo tenemos encarnado en la cultura occidental judeo-cristiana. Como estamos lejos de ser "espíritus libres" -y menos "Superhombres"-, nos resulta natural (aunque feo) alegrarnos de que los asegurados y los especuladores reciban su "castigo".

Y la verdad es que en esta semana me han llegado al menos 6 ofertas de entradas de Madonna a mi mail, algunas a menos de la mitad de su precio original.
Y eso que a mí no me gusta el pop.

Y en el caso de varios amigo/as y conocido/as, son muchas más las ofertas-spam de entradas.

¿Quién les devuelve la cola de acaparadores que hicieron?

La lógica que precipitó la crisis financiera fue la misma: apostar a que algo se iba a vender más caro en el futuro, y comprar y "empaquetar" descriteriadamente.
Cuando se dieron cuenta que apostaron mal, se vino abajo el asunto.

Lástima que en el caso de los "subprime" vamos a terminar pagando todos.

Por Favor, reAcciones


P.S.: si bien la fecha que sale acá arriba es un día antes que la de su publicación real, esto responde a una imposibilidad técnica de haberla subido el día que lo escribí. O sea, ayer. Mis disculpas a lo/as riguroso/as puristas.

P.S.2: ¿Alguien fue? Por favor coméntenlo.

P.S. 3: ¿Usted también se vio invadido/a por ofrecimientos de entradas?

miércoles, diciembre 03, 2008

El gesto de la semana: "Política en la miseria"


A estas alturas, decir que este personaje evidencia la decadencia en la política, es un lugar tan común que hasta el colega Garretón lo ponía en esas palabras cuando lo entrevistaban en tanto "sociólogo" (No quiero decir acá que el profesor Garretón sólo aluda a lugares comunes, sino que rara vez -y a pesar de Bourdieu- los sociólogos les dicen algo a los periodistas que esté fuera del sentido común).

En esa misma línea, podríamos hablar de cómo es más que nada un personaje de la farándula, un payaso, y que no hay mucho contenido tras esa incontinencia a regalar dinero.
En ese sentido, es muy probable que mi amigo Keko tenga razón al escribir que "QUIERE SALIR EN LA TELE NO MAS!". De hecho, en estos momentos vale la pena recordar que el personaje partió como "showman-hombre-orquesta". Me parece que su vocación al espectáculo jamás ha sido aplacada por su veta de empresario minero.

Podríamos decir también que es una vergüenza ajena la ostentación del lujo, así como la ostentación de la limosna o la gran propina, a la cual se la piensa como un "contrapeso" de los relojes caros, trajes italianos, o el Rolls Royce. Sin embargo, sabemos que son la misma cosa.

Para completar el cuadro, podríamos hablar de que efectivamente el susodicho no tiene un proyecto de país y que es sólo un populista -que no aclara muy bien su pensamiento político- que le hace zancadillas a todos los "ingleses de latinoamérica" para botarlos de bruces al suelo bananero.

Podríamos decir todas esas cosas y quedarnos tranquilos.
Y volver a decirlas cada vez que aparezcan los crespos rubios en la tele, o que salga el tema en un asado.
Y no seríamos muy distintos al personaje este, y los efectos que genera.
Nos estaríamos dando "limosnas mentales", sin encarar el problema de fondo.

Y así como la pobreza no se soluciona con limosnas, sino destrabando las estructuras que reproducen las desigualdades, el fenómeno del que hablamos tampoco se agota en su personaje.

De hecho, es un tipo buena onda, que al parecer paga buenos sueldos, da buenas propinas, y prefiere regalar un poco de su plata que gastarla o invertirla. No me quejaría si me tocara garzonearle, como tampoco si me llegaran 5 lucas por hacer una cola (siendo que la mayoría de las veces hago colas para pagar).

Evidentemente él es un símbolo de la decadencia política, pero tampoco deberíamos quedarnos ahí.

¿Cuál es la política que le da lugar a una proclamación de un tipo que regala plata?

Tiendo a discrepar un poco de los análisis que se hacen en torno a su figura. Creo que interpretarlo como un resultado del desprestigio de la política no es suficiente. Él no es una figura anárquica. No hay una promesa de "limpieza" de la política (recuérdese Ibáñez del Campo). Ni siquiera hay en él una crítica a la política. Por lo tanto, me parece un poco forzado interpretar que es eso lo que él encarna.

Para mi gusto, él evidencia una crisis aún más profunda: que la política es vista tan sólo como una actividad lucrativa. Como una bolsa de empleos y sueldos. Y que lo único relevante para el tipo de ciudadano que -pese a toda la vergüenza ajena y desprecio que nos puede generar- lo proclama con fervor, es si va a tener trabajo/plata en el corto plazo.

La promesa del "propinero" es la misma en la que caen la mitad de los compatriotas que están endeudados y sobreendeudados con sus tarjetas de crédito: el dinero fácil y rápido. Pedirle un programa de gobierno, un proyecto económico, un pensamiento político, sería como leer la letra chica de un contrato o calcular cuanto va a terminar pagando realmente por lo que compró a 36 cuotas.

Por cierto, él no es el primero.
"Regalos" o derechamente cohecho, han existido desde que hay que votar.
Las elecciones municipales están llenas de estas prácticas, que también se hacen presentes para las parlamentarias, y por cierto para las presidenciales.
Electrodomésticos, cajas de mercadería, permisos de trabajo, etc.

Y así como un Senador que ha recibido fondos de campaña de una pesquera en la cual forma(rá) parte de su directorio, "debe" votar de acuerdo a esos intereses, pues el ciudadano que espera recibir plata fácil, ya tiene a su presidente.

La política de la miseria, de los miserables, hace rato que ya está instalada. Y este minero es sólo el último síntoma de una enfermedad terminal.

Enfermedad que sólo puede entenderse en el contexto de una sociedad con grandes desigualdades (económicas y de poder) y poco pensamiento crítico.

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martes, noviembre 25, 2008

El Rock&Roll del Momento: "Gracias a tí, podemos cabecear"


Desde que me dió por escribir en esto, es tercera vez que debo "lidiar" con una Teletón.
Francamente, creo que no me queda nada muy nuevo por decir aparte de lo ya publicado aquí y aquí. Por respeto a las amables lectoras y los amables lectores no voy a repetir. Si de verdad les interesa, podemos seguir la discusión en las columnas antes linkeadas (no doy ninguna discusión por cerrada en mis columnas).

Tal vez sólo podría agregar que creo que el espiral de crueldad en que ha incurrido el marketing de la Teletón, sólo puede llevar a un grado de absurdo que evidencie el doble filo de esta estrategia. En otras palabras, mientras más compasión intenten despertar endureciendo sus "spots", más duros y macabros deberán ser el próximo año.
Y la resistencia a (o efecto de) ello hace años que se está haciendo ver.
¿Un ejemplo fácil?
Hágale un "censo" a los "Sabía ud. que..." con tema "niñitos de la Teletón" a los últimos "The Clinic".

En fin, sin ánimo de despotricar nuevamente contra la máscara de la solidaridad, esta sección se inspira ahora en su propio héroe de la autosuperación: el señor Tony Iommi.

Frank Anthony Iommi Urian nace un 19 de febrero de 1948 en Birmingham, ciudad industrial de Inglaterra. Durante el día trabajaba en una fábrica de planchas de metal (sí, METAL), y en sus ratos libres tocaba guitarra.
Cuenta la leyenda que era su último día de trabajo en la fábrica cuando la máquina que estaba operando le rebanó la punta de sus dedos medio y anular de la mano derecha.
Para más remate, Tony es zurdo, por lo que necesita esos dedos para digitar las cuerdas.

Pensó seriamente en dejar su prometedor pasatiempo musical, sin embargo -dice la leyenda también- su jefe, que lo había oído tocar en algunos pubs, le recomendó que siguiera. Dicen por ahí, que además fue él quien le habló de Django Reinhardt, guitarrista jazzero gitano que pese a quedar con sus dedos anular y meñique quemados, ideó una forma para poder seguir tocando.

En 1967, junto a sus amigos del colegio John "Ozzy" Osbourne, Terry "Geezer" Butler y Bill Ward, funda la banda Earth.
Al año siguiente es invitado a tocar en Jethro Tull. Pese a que no duró mucho tiempo, alcanzó a salir en el Rock&Roll Circus de los Rolling Stones, y aprendió una disciplina de trabajo que impuso a sus compañeros de banda. Banda que por existir otra con el mismo nombre en Inglaterra, deciden cambiarse el nombre a Black Sabbath.

De ahí en adelante, la historia del Rock cambió.
Las prótesis y cuerdas especiales que usaba para tocar, le dieron un sonido único a su guitarra, siendo quizás lo más relevante el hecho de que para reducir la presión de las cuerdas sobre sus "dedos", desafinó la guitarra 1 tono y medio más grave. Este sonido, especialmente bajo se puede apreciar a partir del discazo "Master of Reality" (escuchar "children of the grave", disponible en el miniwurlitzer del menú).

En el mundo Rockero-Metalero, es un consenso hegemónico el considerar a Black Sabbath como los padres del Metal.
Lo más justo es darle ese crédito a Iommi.
No sólo por ser el único miembro estable en la banda, sino porque fueron sus composiciones usando el famoso tritono (demoníaco para la música sacra), sus riffs y guitarras más graves, las influencias que le dieron forma a la vertiente más pesada del Rock.

Si lo piensan, ese accidente, que casi lo retira de la música, hizo posible la sana descarga de todos esos sentimientos que sólo encuentran su banda sonora en el Rock más pesado.

Esa sí que es una máquina para el Metal...

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jueves, noviembre 13, 2008

El gesto de la semana: "Creer en el cambio"

Ella sí que es negra...

A veces me invade un criterio editorial algo "wurlitzer", y aunque no recibo monedas de nadie, hoy respondo a peticiones directas e indirectas, de amigos y anónimos de referirme a "Obama".

Por ahí me preguntaron por qué no lo había hecho, a lo que yo contestaba que no soy muy optimista frente al asunto, de hecho, algo aguafiestas. Y además, siento que no manejo mucho el tema.
Habiéndome hecho cargo de eso, resulta absurdo que en un espacio que no tiene mayores restricciones que las autoimpuestas, no lo ponga encima para la discusión con los/as amables lectores/as.

¿Por qué el pesimismo?

Me llama la atención lo fácil que es saber de la vida de Obama (donde estudió, de dónde son sus padres, su vida en indonesia, la salud de su abuela -q.e.p.d.-, su familia en áfrica, etc.), y lo no tan fácil que es saber en qué consistirá el "cambio".

No estoy diciendo que Obama oculte su programa de gobierno, ni mucho menos. De hecho, no es Obama el tema.

El tema es la percepción "pública" de Obama.

Me he topado que a cada persona que se alegra con el triunfo de Obama, y le he preguntado si cambiará el sistema de salud o retirará inmediatamente las tropas de Irak y Afganistán, o si juzgará a los presos de Guantánamo, no tiene idea.

¿Qué es lo que entusiasma de Obama?
¿Qué es lo que hace portadas titulando "EE.UU. cambió", cuando todavía no ha asumido (y por lo tanto no ha hecho nada)?

Es un símbolo. Claro está.
¿Pero de qué?

¿De cambio? Bush iba a salir de todas maneras. Había terminado su período, y lo más probable es que fuera el que fuera el candidato demócrata, le habría ganado al supuestamente continuista de McCain.
¿De reencantamiento con la política? Se habla mucho de la votación histórica, que se motivó mucha gente a votar gracias a Obama. Pero no es como que Obama haya ganado con el 70% de los votos (populares). Se motivó mucha gente a votar por Obama, pero también muchos fueron a votar por otro (como McCain).

Y claro, está "el tema". La expectación que genera que alguien sea el primero en algo.
En este caso "el primer presidente negro de EE.UU.".

Este simbolismo me llama especialmente la atención: Obama no es negro. Es mulato.
Si bien es cada vez más obsoleto (y delicado) hablar de razas, lo cierto es que el padre de Obama era "negro" y su madre "blanca". En países como Haití o Brasil, los hijos de una mezcla así no son llamados "negros". Lo que me pone a pensar hasta que punto EE.UU. no supera sus trancas raciales, y hasta que punto este símbolo EXIGE que sea "negro", y no mulato.

Obviamente no deja de ser significativo que un tipo que no es blanco, y que más encima se llama "Barack Obama" llegue a la Casa Blanca, pero me temo que el signo-símbolo sobrepasa la realidad.

El Rob Halford de las Ciencias Sociales (y un invitado recurrente de este blog), Michel Foucault, señalaba en su conferencia "Marx, Nietzsche y Freud" que a partir de estos tres autores, la interpretación se transformaba en una tarea infinita: todo es interpretación. Pero más allá de esa refundación de la hermenéutica, la idea que me parece más relevante es aquella en la que Foucault sostiene que:
"Los signos son interpretaciones que tratan de
justificarse, y no a la inversa."
Para mi gusto, Obama es un signo (y símbolo, por supuesto) que trata de interpretarse y justificarse.

Espero, de verdad, que EE.UU. cambie. Aunque creo que la crisis le acotará mucho el margen de acción. Ojalá sea una transformación.

Pero, por el momento, para mí es otro abogado demócrata de Harvard más, que aún no asume la presidencia.

La última vez que vi mucho entusiasmo porque alguien era la "primera en ser presidenta", mujeres de mi país (incluidas algunas que conozco) se compraban bandas presidenciales y celebraban en las calles.
Todo era muy simbólico. Todo era muy significativo. Todo iba a cambiar...

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viernes, noviembre 07, 2008

"El mejor truco del diablo...


...es hacernos creer que no existe."

"El Complot" es como se tradujo para nosotros "Conspiracy Theory" (dirigida por Richard Donner, 1997). Esta película comienza con los distintos monólogos de Jerry Fletcher (Mel Gibson), un taxista que ve conspiraciones y complots hasta en jardines infantiles. Literalmente en todo. Y no para de transmitírselo a sus callados pasajeros.
No contento con eso, edita caseramente en las noches su propio pasquín: "Conspiracy Theory", el cual reparte por correo -con desconfianza, por supuesto- a sus pocos subscriptores.

Durante todo el inicio de la película estamos convencidos de que Jerry está loco. Una paranoia evidente que lo mantiene en una casa donde toda la despensa, refrigerador, y comidas están encadenados. Una compulsión por comprar "The Catcher in the Rye" (el clásico de Salinger que el asesino de Lennon y el que intentó matar a Reagan estaban leyendo), un excesivo mirar por sobre el hombro, un nerviosismo constante, y el acechamiento sistemático de la bella Alice Sutton (Julia Roberts), completan el cuadro "normalizador" para el espectador: el tipo definitivamente ha perdido la razón.

Sin embargo, y ahí está la gracia de la película, nos vamos dando cuenta que Jerry no es un tipo con una gran imaginación, sino un tipo que ha visto demasiado.
Y la aparente locura se transforma en una preocupante lucidez que da paso a proyectos iniciados en guerra fría, e intrincadas (y oscuras) relaciones de poder que se internan en el país más poderoso.

Dejo hasta aquí la reseña por si no la han visto. La recomiendo por entretenida y bien actuada.


Sucede que el concepto "Conspiracy Theory" no es neutral. Al menos no en su uso cotidiano.
De hecho es peyorativo.
En castellano se refiere como "Teoría conspirativa" o "Teoría del complot", y se lo entiende como la explicación última a un evento (o sucesión de eventos) por la acción y manipulación de intereses poderosos ocultos que actuarían "tras la escena".
Bajo este ingrato rótulo caen los que no creen en la llegada del hombre a la Luna, en la veracidad del holocausto, la verdad oficial del caso Roswell, o en los atentados del 11 de septiembre.


Para mi gusto, como en todo concepto, equiparándose casos que no son iguales.


¿Cuál es el denominador común?
Podríamos resumirlo en "la navaja de Occam", aquél postulado que se devoran los escépticos según el cuál la explicación más sencilla y razonable tiende a ser la correcta.
En otras palabras, las conspiraciones son demasiado rebuscadas para creer en ellas. Requerirían de gran logística y de un número significativo de "testigos leales" para mantener su principio: que sean ocultas.


El tema -y la potencia, por ende- tras la referencia peyorativa a las "teorías del complot" es que se opone una verosimilitud y no necesariamente una verdad.
Vale decir, el argumento contra las teorías conspirativas es que no parecen ciertas (vero-símil).
La prueba empírica es reemplazada por la fe en la razón, y resulta que las conspiraciones son "demasiado malignas" para ser verdad, sin siquiera tener que demostrar su falsedad.
Termina siendo un enfrentamiento de escepticismos. Termina siendo un enfrentamiento de creencias.
No deja de ser relevante que, frente a la avalancha de documentales y libros que prueban la imposibilidad de la verdad oficial del 11 de septiembre del 2001, una de las expresiones más usadas por Bush para defenderse fuera "teorías conspirativas", acompañada -por supuesto- de "terroristas".


Yo entiendo al poder con una dinámica inherente de aumentar(se), y que mientras mayor es, más intrincadas son sus relaciones, más profundas, y más ocultas. "El poder viene de abajo", decía muy asertivamente Michel Foucault.
Y es bajo esta forma de entender el poder que me es fácil creer que en el país más poderoso son demasiado fuertes los intereses como para que se muevan en los canales "oficiales".
Me acuerdo que hasta en las directivas de curso del colegio habían turbiedades, secretos y mecanismos de clausura de la "elite"...
La gran paradoja es que frente a pruebas que se presentan descartando la "verdad oficial", la respuesta tiende a ser la fe (en ella y en lo "in-creíble" de la conspiración), más que demostraciones empíricas que refuten el complot.


Además, hay que decirlo, las conspiraciones son entretenidas. Pero ese no es el tema.


Para mí, más vale pasarse de paranoico que de ingenuo.


Cierro con el caso que inspiró la realización de esta columna: frente a esta crisis financiera (que cada vez se hace más "real") la "verdad oficial" es que fue el "exceso de codicia", dar préstamos a quienes no podían pagar, y la "desrregulación del mercado financiero" lo que la desencadenó.
Sin embargo, hay economistas que fueron más allá (como el español Juan Torres o el compatriota Marcel Claude), planteando que los principales actores fueron los bancos centrales (y la Reserva Federal), ya sea por acción u omisión quienes la permitieron y desencadenaron.
De hecho, con el "salvataje" de la reserva federal, es esta misma la que se hace más poderosa, adquiriendo los bancos y aseguradoras en quiebra.


¿Reserva Federal generando crisis y aprovechándose de ésta?
Sírvase estos 10 minutos de "teoría conspirativa", y después pregúntele al ingenuo de Occam.



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P.S.: No, no creo que el holocausto sea mentira, creo que fue extraño que hubieran dos verdades oficiales contradictorias en el caso Roswell, creo que los gringos sí fueron a la Luna, y creo que el 11 de septiembre del 2001 fue una serie de autoatentados y mentiras impulsados por intereses económicos y geopolíticos.

sábado, octubre 25, 2008

El gesto de la semana: "Perder el voto"

Una de las primeras cosas que hice cuando cumplí 18 fue inscribirme en el registro electoral de la comuna donde he vivido casi toda mi vida. Todo un ciudadano de mi parte.

Desde mi primera elección (presidencial de 1999) jamás ha ganado un candidato por el que he votado (para efectos narrativos consideraré mis "nulos" también como un candidato que no gana).
Con una gran excepción: en segunda vuelta, el año 2000, voté -asustado y chantajeado políticamente- por Lagos.

Pero ese no es el tema.

El tema es que cuando nunca votas por alguien con posibilidades de ganar, cuando siempre "pierdes" en las elecciones, cuando vas a votar y ni siquiera conoces los nombres de quienes votarás hasta el momento del voto (por tener campañas muy modestas), y sobre todo cuando anulas, es muy probable que te topes con el comentario: "vas a perder el voto".

Hoy volví a escuchar esa frase, y me quedó dando vueltas.
El chantaje político tiene mucho de eso, y la mentalidad binominal descansa en la misma lógica: tratar de que el voto se transforme en un triunfo electoral. Entonces entras en el mediocre y pragmático raciocinio del "mal menor".

En términos muy simples: votas por X para que no gane Y.
Y se supone que eso vendría siendo no "perder" el voto. Aunque no quieras votar por X.

Pues bien, en estos 9 años de elecciones, sólo he sentido una vez que perdí el voto.
Y paradójicamente fue la única elección en la que ganó el candidato por el que voté: la segunda vuelta de Lagos.

Perder el voto -pienso y así lo siento también- es votar por alguien que no te convence. Es votar por alguien en quien no te "reconocerás" en su gestión. Es votar por alguien que te hace arrepentirte de tu voto cada día que está en su cargo. Es votar por alguien que te hará sentir un lastre cada vez que lo critiques.

Es sentir vergüenza y responsabilidad.

Mañana iré nuevamente a lo que llaman de manera irritante y cínica con el eufemismo de "fiesta de la democracia".
Nada de democracia ni nada que festejar para mi gusto.

Mañana votaré nuevamente por personas que seguramente no saldrán electas, pero sé que tendré la conciencia tranquila por otros 4 años en mi comuna.

Y agregaré en mi voto -y extiendo el llamado a quien alcance a leer esto antes de ir a votar- la sigla "AC" (Asamblea Constituyente), para expresar mi deseo por tener una constitución como la gente, sin la firma de Lagos, ni las ideas de Jaime Guzmán.
(Aclaro que escribir en el voto NO lo anula, esto sucede sólo cuando se marca más de una preferencia.)

Por Favor, reAcciones

P.S.1: Pido perdón a todas las lectoras y lectores, que con justa razón se sintieron estafadas por el patrón de Chile, por mi pequeña y culposa complicidad en su llegada al poder.

P.S.2: Me pregunto ¿Por qué los canales de televisión (y algunas radios) se sienten tan orgullosos de hacer una "cobertura total" de las elecciones, siendo que el padrón electoral no hace más que disminuir? Preferiría que cubrieran toda la plata de los fondos de pensiones que se está perdiendo -sin que las AFP dejen de ganar- en vez de defenderlas a brazo partido frente a la decisión tomada en Argentina.

sábado, octubre 18, 2008

El femicida del mes: Mark Orrin Barton, un asesino en tiempos de crisis


Entiendo perfectamente a quienes se enojan con todos estos "yuppies" que con el afán de hacer dinero fácil inflaron esa burbuja y disfrazaron deudas de quienes no podían pagar sus casas de un "paquete" con rentabilidad futura.

Entiendo que encabrone saber que hay "brokers" (vaya que adquiere sentido esa palabra ahora) que ganaron billones de dólares en operaciones que para muchos significó pérdida de sus ahorros, pensiones, préstamos y viviendas.

Lo entiendo, porque a mi también me pasa.

Hasta donde lo veo es un mundo de mentira, un gran casino de apuestas donde llegan a transarse las materias primas y los alimentos, afectando los precios reales de las cosas reales, en el mundo real.

Estos seres cobran sus comisiones y sacan sus ganancias, mientras en el resto del mundo se trata de minimizar los efectos que tendrá en el desempleo, los créditos y las inversiones.
Y como si fuera poco, cientos de miles de millones se ponen para rescatar a los bancos que albergan a estos mismos especuladores. O sea, para que siga el jueguito.

Dentro de toda esta fauna de amantes del dinero sin esfuerzo, existe uno particularmente irritante: el "day trader".
Este personaje -como su nombre permite intuir- es un corredor de valores que compra y vende en un mismo día distintos instrumentos financieros, ganando los márgenes de los puntos que pueden variar en su valor durante el día. O sea, es el exprimidor máximo. El que literalmente se quiere hacer rico en un día. Y por lo mismo, son los que más pueden ganar en los momentos de crisis.

Mark Orrin Barton era uno de éstos. A pesar de que era químico de profesión, se dedicaba a negociar con acciones.
Entre Junio y Julio de 1999 perdió 105.000 dólares apostándole a empresas de internet principalmente.
Pues bien, se enojó Barton.
Se encabronó.
Y bastante.

El jueves 29 de Julio de 1999 tomó una calibre .45 y una 9 milímetros y entró a All-Tech Investment Group, la empresa de Atlanta a través de la cual hacía sus movidas. Últimamente (debido a las pérdidas) All-Tech había cerrado su cuenta. Mark ya no podía tratar de recuperarse.
Disparó, con calma y una pistola en cada mano, a quien se le cruzara por en frente.
Mató a 4 personas.
Los testigos dicen que antes de hacerlo dijo "espero no arruinarles sus transacciones de hoy".

Cruzó la calle y entró al edificio de Momentum Securities, otra empresa con la que había apostado antes en la bolsa.
Allí mató a 5.
Cundió harto pánico, y hasta 200 oficiales de policía (incluyendo los SWAT, los GOPE gringos) se dedicaron a buscarlo.
Lo encontraron en una estación de servicio.
Cuando se dio cuenta de que habían dado con él, se voló los sesos.
Tenía 44 años.

Pero no terminaba aquí la cosa.

La policía encontró en su casa los cuerpos de su hijo Matthew de 12 y su hija Mychelle, de 10. Los había matado a martillazos mientras dormían el miércoles. Los sumergió en agua para asegurarse que habían muerto, y los acostó en la cama con un juego de video y un peluche respectivamente como si estuvieran durmiendo.

En la cama matrimonial estaba su 2ª esposa, Leigh Ann de 27, también muerta a martillazos, pero desde el martes.

¿Su 1ª esposa?
Junto a su suegra fueron asesinadas en 1993 a golpes con algo como un hacha.
El fue sospechoso de los asesinatos, pero la sangre que encontraron en su auto no era suficiente para acusarlo. Argumentó que podía venir de un corte en su mano, sin embargo no aceptó someterse voluntariamente a exámenes de ADN o detector de mentiras.
Cuando consiguieron la orden, la muestra de sangre del auto ya había sido limpiada por Barton.

Una carta había en su casa.
Algunos extractos:
"Puede haber similitudes entre estas muertes y la de mi 1ª esposa, Debra Spivey. En todo caso, niego haberla asesinado a ella y su madre. No tengo razones para mentir ahora. [...]"

"He llegado a odiar esta vida y este sistema de cosas. He llegado a perder las esperanzas... Los miedos del padre son transferidos al hijo. Fue de mi padre a mí, y de mí a mi hijo... Estoy seguro de que los detalles no importan. No hay ninguna excusa, ninguna buena razón. Estoy seguro que nadie entenderá. Si pudieran, yo no quisiera que lo entendieran... Debieran matarme si pueden."

"[...] Maté a Leigh Ann porque ella fue una de las principales razones de mi muerte... Ella no pudo evitarlo realmente, y la amo tanto de todas formas."
En su carta se refería con rabia a la gente que "codiciosamente buscaron mi destrucción".

Simbólico ¿no?

12 muertos, 13 heridos

Miedo y pérdida

Por favor, reAcciones

P.S.: Sé que esta sección está dedicada a quienes sólo matan mujeres. En rigor, las únicas mujeres que mató fueron su esposa (lo que automáticamente lo califica como femicida) y su hija.
Pero son tiempos de crisis, tiempos de excepción ¿no?

jueves, octubre 09, 2008

El Rock&Roll del Momento: "Mentira terrible"


Vamos a mentirnos un rato. De la misma manera en como las autoridades económicas lo hacen en cada uno de sus países.

Vamos a suponer que la crisis financiera no es tan grave.

Vamos a creer que lo que nos llegará no será para tanto.

Por alguna extraña razón, vamos a confiar en una plata que los excedentes del cobre permitieron ahorrar, para "salir de esta". Y por una razón aún más extraña, vamos a creer que esa plata ha sido invertida en algo que existe, y que cuando la queramos usar va a estar, sino más crecidita, al menos tal cual como la dejamos.

Vamos a creer en que los 700 mil millones de dólares van a ser suficientes para que no colapse el casino, y no nos va a extrañar que se les de plata directamente a los mismos que hicieron reventar el asunto: los bancos especuladores.

No vamos a caer en la queja fácil del pensar todo lo que se podría hacer con ese dinero, y que en vez de usarse para mejorar la situación de quienes más lo necesitan, irá a parar a una mayor concentración del poder económico de los bancos.

Vamos a obviar el hacernos la pregunta fundamental que los historiadores de la economía (porque queda claro que esa es la única pega para la que sirven los "economistas", al menos a los que les dan tribuna para hablar) no nos pueden responder de manera racionalmente satisfactoria: "¿Y dónde está la plata que se perdió?".

No nos vamos a referir a "la codicia de unos pocos", que efectivamente ganaron billones de dólares precipitando esta crisis, donde muchos han perdido (y seguirán perdiendo) sus ahorros y pensiones.

Ni siquiera se nos pasará por la cabeza cómo es posible que haya algo tan ficticio y dañino como esta economía financiera de apuestas, en las que se transa hasta 10 veces el PIB mundial. Es decir, en todas estas movidas circula "en papeles" el equivalente a 10 economías "reales" de la actualidad. No nos vamos a imaginar qué pasaría si todos quisieran canjear sus papeles por plata de verdad.

Tampoco nos vamos a detener en el origen de todo esto. O el supuesto origen: la vivienda (que debiera ser un derecho) en verdad se ha transado (su deuda) como un valor al cual se le puede apostar. En ese jueguito, muchos no pudieron pagar sus casas. Ahora ni siquiera tienen "el sueño de la casa propia" que parecía tan real con esas tasas de interés amables.

No vamos a hacer nada de eso. No por ahora.
No nos referiremos a ese mundo de mentira que es la bolsa. Mentira terrible cuando azota a la economía real. Cuando las inversiones caigan, y los países pobres queden aún más desnudos.

Nos mentiremos.
Por ahora...

Los dejo con un "combo" del concierto de Nine Inch Nails del sábado pasado. Lejos uno de los mejores conciertos que he ido en mi vida.
Me encantaría decirles que el audio de Youtube es bueno, pero sería una mentira terrible.
Me encantaría decirles que en estos videos se logra transmitir el impresionante espectáculo visual que fue ese concierto, pero sería otra mentira terrible.
El último disco de NIN pueden bajarlo en su sitio oficial, aquí.
Con ustedes, "Wish" y "Terrible lie".


Song Lyrics


Song Lyrics



Por Favor, reAcciones

P.S.: Si les interesa todavía saber de la crisis desde una perspectiva crítica (y no la del economista -historiador más bien- (neo) clásico que pretende que esto es una pieza de la maquinaria que hay que arreglar nomás) puede leer este didáctico artículo del economista español Juan Torres López.
Si quiere producto nacional, siempre está Marcel Claude.
Si quiere ver más (incluidos Joseph Stiglitz y Naomi Klein) y ejercer su derecho liberal a elegir, puede ver aquí.

P.D. 10/9/2008: Como es de costumbre, la traducción libre (y mejorable) de las letras se encuentra en reAcciones. Échenle una mirada, verán que son bastante oportunas.

lunes, septiembre 29, 2008

Los milagros de José María Nº 9: "Opus Dei: 80 años de lavado de imagen"


Hermanos (en especial Ignacio Serrano que ya debe echar de menos estas columnas), ¡¡¡ha ocurrido un nuevo milagro de nuestro santo!!!

Finalmente, el único diario que es capaz de hacerle justicia a La Obra, el diario que alberga numerarios del Opus Dei como columnistas, ha demostrado nuevamente ser el único "comprometido con la verdad" -para usar una expresión de Pablo Longueira.

En su cuerpo de reportajes del domingo pasado se anuncia en primera página y sobre un fondo oscuro el especial por los 80 años del Opus Dei, siendo más que nada una entrevista a Sergio Boetsch, máxima autoridad en Chile de La Obra.

Un objetivo periodista fue capaz de ponerse en el lugar que sufren todos los hermanos numerarios y supernumerarios, víctimas del prejuicio que les cuelga rótulos de "elitistas", "discriminadores", "oscuros", y "poderosos".

Afortunadamente el periodista Juan Antonio Muñoz, echando mano a citas de religiosos como C.S. Lewis, o a declaraciones de numerarios como Cristóbal Orrego, fue capaz de captar el verdadero sentido del apostolado de La Obra, que tal como lo dijo el mismo Boetsch, tiene a los barrenderos "en primerísima" fila.

Gracias a Dios, el imparcial periodista no cayó en la demagogia de plantear el tema de las numerarias auxiliares -las que hacen aseo y servicio de las casas del Opus- y de cómo no sólo no estan en 1ª fila, sino que no pueden ser vistas ni se les puede hablar por parte del resto, y deben entregar todo su sueldo a La Obra. Una situación de "casi esclavitud" como la describía una ex-numeraria.

Fue la gracia de San José María la que seguramente evitó que el periodista investigara en temas que ya han sido perdonados por Dios, como los escándalos de corrupción de miembros de la Obra durante (y después de) el franquismo, donde varios fueron ministros.

Y sobre lo mismo, es todo un milagro que el profesional periodista no haya caído en la tentación de hablar de política (como dijo el santo en Chile en 1974, a los pocos meses del Golpe, "No hablo jamás de política. Hablo siempre como sacerdote y los sacerdotes no tienen incumbencia en estas materias; cuando las tocan se equivocan fácilmente"), ni de preguntar por esos lazos con la dictadura de Franco, Pinochet, o varias de las latinoamericanas.

Dios nos libró de que Muñoz fuera a fuentes como ex-miembros de la obra, que en su rencor por ya no pertenecer a ella, se dediquen a difamarla.

Afortunadamente, el esfuerzo que ha mantenido la Obra por restaurar su imagen de injuriosas acusasiones, ha recibido un nuevo impulso gracias a un diario que sólo sabe decir la verdad y un periodista que sabe donde buscarla.

Gracias San José María por favor concedido

Por Favor, reAcciones

miércoles, septiembre 17, 2008

Las siete mentiras capitales: "El Mercado"


En 1995 David Fincher (El club de la pelea, Alien 3, Zodiaco) entrega "Los siete pecados capitales" (Se7en). Para mi gusto una película excelente: guión, actuaciones, música, fotografía... todas notables.
La historia -que seguro conocerán- trata de Sommerset (Morgan Freeman), un detective a punto de retirarse al que le encomiendan "aclimatar" por una semana al joven David Mills (Brad Pitt) quien será su reemplazo. Como el retiro de un policía en una película gringa nunca va a ser tranquilo y normal, les aparece como último caso a resolver por ambos el de un asesino en serie cuyo patrón de asesinato son los siete pecados capitales (Gula, Pereza, Avaricia, Orgullo, Lujuria, Envidia, e Ira).

A través de diálogos que son la síntesis de un choque de generaciones y estilos de vida, ambos detectives van tratando de dar con "John Doe" (podríamos traducirlo como Juanito Pérez, Anónimo, Fulano de tal), el psicópata cuya inteligencia y agudo diagnóstico de la sociedad contemporánea hacen que el espectador desarrolle una extraña mezcla entre empatía y admiración por él, junto a lo que supuestamente todo "villano" debiera provocar.

Doe cree que ya nadie respeta los pecados capitales, y que se cometen con una soltura propia de quienes ya no les interesa ser tan santos como San José María Escrivá de Balaguer, o que no han leído "La Divina Comedia" de Dante Alighieri. Él, un tipo culto y tranquilo, pretende aleccionar y reivindicar la importancia de éstos -denunciando la decadencia de la vida (pos)moderna- asesinando a casos arquetípicos de este tipo de pecadores, haciéndolos morir en su pecado.
Les dejo la historia hasta acá, por si alguno/a de ustedes aún no la ha visto. En todo caso, la Iglesia parece asumir esta "obsolescencia" de los pecados capitales, y se ha pegado una "actualización", a lo que han llamado "pecados sociales".

Me interesa la excusa para dar pie a lo que podríamos llamar una suerte de "ciclo" de este blog cuyo eje sean los pecados, las mentiras más bien, capitales.
Del Capital.
Del capitalismo.

La idea será ir desmenuzando algunas de las mentiras -para mi sesgado criterio- que siempre se nos cuentan de esta maravilla de sistema económico, que le dan teóricamente su sustento, pero que en la práctica brillan por su ausencia. Generando las tantas promesas sin cumplir, los absurdos, y los vicios del capitalismo (pos)moderno. Neoliberalismo. Sociedad de consumo. Economía social de mercado...da igual el nombre. El corazón es el mismo.

Y ahí está el objeto de este ciclo, ir al corazón del asunto, con el para nada académico formato de la columna (aunque algunos insistan en pedirles peras al olmo).
Pero en fin, hace tiempo que tenía ganas de escribir sobre esto. Así que ¿qué le voy a hacer?

Esta columna inaugural se la dedico al Mercado.
Al concepto mismo de "Mercado", como nombre propio.

Siempre me ha molestado.

Y no solamente por mi visión político-ideológica, sino porque tengo una tremenda desconfianza cuando se empieza a "endiosar" y paradójicamente "personificar" un concepto que es mucho más abstracto que real.
Un fetichismo, finalmente.

Evidentemente no estoy diciendo que el Mercado no exista como sistema económico. Pero creo que el Mercado no es nada más que una suma de efectos cuya causa está dada por personas.
Y no TODAS las personas, como la economía (neo)clásica nos quería hacer creer. Hay personas, y pocas, que son las que generan impactos fuertes en el Mercado del petróleo, trabajo, minería, e incluso los alimentos.
Esos efectos -eso sí- los sufrimos todos.

Bueno, los ermitaños no.

Por eso me da una sensación de que están pasando gato por liebre cuando empiezan los discursitos del tipo "El Mercado asigna", "El Mercado decide", "El Mercado premia", "El Mercado castiga", "El Mercado está inquieto", "El Mercado regula", "El Mercado tiene menopausia" etcétera.

Como si "El" Mercado fuera un ente, con capacidad de razonar, decidir, regular, premiar o castigar, y distribuir. Como si "El Mercado" viniera a reemplazar -supuestamente de manera más "eficiente"- el rol que tenía el Estado.

En "la superación de la metafísica", Heidegger narra con gran maestría esa rienda suelta que se le ha dado a la metafísica occidental por "entificar" todo.
Hemos extraviado el Ser. Se ha olvidado el Ser y sólo quedan los entes (las "cosas" que "son"), es la sentencia del filósofo (que sí, militó en el partido nazi y todo).
Todo esto que suena muy abstracto (y que puede ser una insolencia irresponsable resumirlo así) , no es más que la sistematización filosófica de poner un sujeto-objeto en todo lo que observa el occidental moderno. Y de esa ansia de control, en lo cual todo parece como dispuesto, hoy por hoy, para ser recurso.
Todo es para algo. O para alguien, más bien.

Pues bien, el mercado es un ente más que juega el juego del "sujeto fundador" que jugamos en occidente. Vale decir, que hay un "sentido" para cada cosa. La historia, el mundo, la vida, todo tiene un "sujeto". Y como si fuera un "gran hermano", "El Mercado" aparece tomando decisiones, cuando se supone que es solamente la gran sumatoria de decisiones individuales -lo que economistas ya demostraron que es imposible de hacer (sumar las preferencias y decisiones individuales)-.

Claro, si fuera como dicen, no se entiende porqué Estados Unidos presiona a la Opep para que aumente la producción de petróleo y bajen los precios. O sea, si la economía que patrocina EEUU fuera como nos dicen en el colegio (y los mentirosos de los neoliberales) que debe ser, los precios y la oferta se fijarían solitos.

Sin embargo algo sucede con el tema del petróleo que nadie nos explica muy bien. O sea, por un lado está todo el tema geopolítico que no amerita ser tratado aquí, pero que es evidente (justifica invasiones y guerras, o hace que Chávez importe y se sepa lo que hace y dice). Pero por otro lado está el tema de como la economía (neo)clásica ha asumido el principal insumo energético del mundo, ergo de la economía.
La realidad es que es una dependencia absoluta (energía, combustibles, plásticos, remedios, pesticidas), con el gran absurdo de que es un recurso no renovable (se calcula su techo de producción en alrededor de 7 años más, lo que dependerá de China si acaso es antes) y contaminante.

Y lo raro de todo esto no es que las recomendaciones de economistas neoliberales (o el mismo FMI o Banco Mundial) jamás las aplique EEUU (país proteccionista, con un gasto público -militar más bien- que lleva sus años con déficit fiscal). Lo raro de todo esto es que la Universidad de Chicago, cuna de la economía monetarista-neoliberal, cuna de los genios que nos tienen con esta economía desde la dictadura, fue fundada por el magnate petrolero Rockefeller. Y los intereses petroleros siguen ligados a esta universidad.
Y a varias de las más importantes de EEUU.
¿Tecnologías alternativas y limpias? Las patentes son rápidamente compradas por las petroleras (nexos internos en las universidades), y vale decir que toda investigación en fuentes energéticas debe ser aprobada por el gobierno en EE.UU. Hoy en manos de un petrolero.

¿Raro no?

El supuesto de la economía descansa en un crecimiento potencialmente ilimitado, un lucro potencialmente ilimitado (en el absurdo de vivir en un planeta finito con recursos ídem.), sin embargo el motor está pronto a acabarse.
Y se piensa al petróleo (y la energía) solamente como otro Mercado más.
No como un problema.

Evidentemente, si nos ponemos mal pensados, no es tan raro. Al contrario, absolutamente funcional a los intereses petroleros. Sustentándose así un edificio ideológico en torno a la supuestamente "ciencia" económica.

Una ciencia cuyos supuestos pese a probarse como falsos por economistas Nobel, sigue operando en base a falsedades.

"El Mercado" no existe.
Y creo que hay que leer con atención la letra chica cada vez que se le invoca como causa, solución o explicación de algún absurdo económico. "El Mercado" hace rato que está secuestrado por quienes concentran el poder económico, y cada vez que se le invoca es como desligar la responsabilidad humana en un ente "suprahumano", que en palabras del golpista Pato Aylwin "es cruel".

Prácticamente todos los premios Nobel recientes han sido otorgados a investigadores que se han dedicado a las fallas del mercado. Fallas que son tantas, que no hay ningún supuesto para el funcionamiento óptimo de los mercados que exista.
Basta con mirar la institucionalidad: ¿porqué existen entidades destinadas a que "El Mercado" funcione, paradojalmente estatales, como el Sernac, el tribunal de la libre competencia, o las superintendencias?

Gran paradoja que sea el Estado quien vele por la existencia del mercado, mas es sólo una paradoja aparente: el mercado no puede sustituir al Estado, porque el mercado no es un ente. Por lo tanto, no tiene una Nación que proteger, un sistema político que lo sustente, un pueblo que alimentar, ni un "bien común" al cual resguardar.
Aunque lamentablemente, si tiene ejércitos que lo defienden...

"El Mercado" como concepto, satisface esa mediocridad de el hombre moderno que ha matado a Dios, pero que no ha sido capaz de hacerse cargo de ello, y que en su ingenua inmadurez ("culpable incapacidad" diría Kant) levanta nuevas creaciones suyas como dioses.

Ninguno de los supuestos funciona.
Y la podredumbre es evidente: en Estados Unidos ya estalló la burbuja, quebraron dos bancos, y la reserva federal tuvo que salvar con miles de millones de dólares la aseguradora AIG. Las bolsas en el mundo se han desplomado estos lunes y martes "negros", y lo que en su momento fue una salida a una de las constantes crisis del capitalismo (las bolsas), ahora hace crisis en sí misma.

Y para eso es esta sección, para hablar de lo evidente.
De las mentiras evidentes.

Por Favor, reAcciones

jueves, septiembre 11, 2008

El Rock&Roll del momento: "Como dijo Rubén..."

No sólo soy poco original, como les decía en la columna pasada, sino que además algo cursi a veces.
Pero en fin, algo me sucede para esta fecha que simplemente no la puedo dejar pasar en silencio.

Tampoco me da para hacer muchos balances o reflexiones. De eso nos llenamos en prensa, tele, y blogs por estos días.

No la viví, pero tampoco puedo (ni quiero) olvidarla.

Los dejo con una de mis canciones favoritas de Rubén Blades, lamentablemente no pude conseguirle el audio.

Vale la pena, en este día que paradójicamente tiene un aire como de toque de queda, pensar cuántas de estas prohibiciones se nos han fortalecido en "democracia".

Y cuánto tenemos de ese "pobre país".

"Prohibido Olvidar" del disco "Caminando"
Prohibieron ir a la escuela e ir a la universidad.
Prohibieron las garantías y el fin constitucional.
Prohibieron todas las ciencias, excepto la militar.
Prohibiendo el derecho a queja, prohibieron el preguntar.
Hoy te sugiero, mi hermano, pa' que no vuelva a pasar,
¡Prohibido olvidar!

¡Prohibido olvidar!
Prohibido esperar respuestas. Prohibida la voluntad.
Prohibidas las discusiones. Prohibida la realidad.
Prohibida la libre prensa y prohibido el opinar.
Prohibieron la inteligencia con un decreto especial.
Si tú no usas la cabeza, otro por tí la va a usar.
¡Prohibido olvidar!

¡Prohibido olvidar!
Prohibido el derecho a huelga y el aumento salarial.
Prohibieron ir a la calle y al estado criticar.
Prohibieron reírse del chiste de su triste gobernar.
Prohibieron el desarrollo del futuro nacional.
Yo creo que la única forma de darle a esto un final es:
¡Prohibido olvidar!

¡Prohibido olvidar!
Prohibieron los comentarios sin "visto bueno" oficial,
Prohibieron el rebelarse contra la mediocridad.
Prohibieron las elecciones y la esperanza popular.
Y prohibieron la conciencia, al prohibirnos el pensar.
Si tú crees en tu bandera y crees en la libertad:
¡Prohibido olvidar!

¡Prohibido olvidar!
Pobre del país donde lo malo controla,
donde el civil se enamora de la corrupción.
Pobre del país alienado por la droga,
porque una mente que afloja, pierde la razón.
Pobre del país que, con la violencia crea
que puede matar la idea de su liberación.
Pobre del país que ve la justicia hecha añicos
por la voluntad del rico o por orden militar.
Cada nación depende del corazón de su gente.
Y a un país que no se vende, nadie lo podrá comprar!
¡No te olvides!

¡No te olvides!

Por Favor, reAcciones

P.S.1: El título de esta columna lo saqué de una frase de la canción "El alma de mis muertos" del primer disco de Juanafé, "Con los pies en el barrio", donde aluden a esta misma canción de Blades. Les dije, soy poco original.

P.S.2: Rubén Blades -actual ministro de turismo de Panamá- es un tipo que ha tenido una vida política bastante interesante, les recomiendo informarse por ahí. Sin embargo -como todo político- ha de tener sus caídas. Y como considero esta fecha como una fecha amarga, puse esta foto.
Para amargarse hasta con Rubén Blades.
La foto es cuando se le entrega la "Orden al mérito Pablo Neruda".

P.S.3.: Me quedé pensando: que taquilla tener ministros como Rubén Blades o Gilberto Gil...
Nosotros en cambio: Paulina Urrutia (afortunadamente eclipsada por nuestra presidenta en la foto).

jueves, septiembre 04, 2008

El femicida del mes: "El psicópata de alto hospicio"


Como estoy lejos de aspirar a la originalidad, a veces los someto -estimadas lectoras y estimados lectores- al reciclaje de columnas publicadas en otros lados, escribir varias columnas en torno a un tema (como el "femicidio" por ejemplo), o derechamente a tocar temas que ya "han pasado de moda". Todo esto, claro está, jamás a sus espaldas.
Algo de ética me queda...

Hoy reciclaré una "decisión editorial" que ya tomé el año pasado, cuando subí una columna sobre "El Chacal de Nahueltoro" como femicida del mes en el mes de la patria: tomar algún femicida famoso que cumpla con esto de ser compatriota.

Como ya vieron en el título y foto de la columna, septiembre honrará a Julio Pérez Silva, "El psicópata de Alto Hospicio".

Oriundo de Puchuncaví, se dice de él que era un tipo tranquilo, callado, e introvertido. Con 22 años se casó con una calerana, Mónica Cisternas, con quién tuvo 2 hijas. El matrimonio no duró mucho, y comenzó a convivir con Marianela Vergara quien también tenía dos hijas. Con ella regresó de La Calera a vivir a Puchuncaví, donde dicen que se comportaba como un buen marido.

A mediado de los noventa, Julio se aburre y decide ir a buscar trabajo a Iquique. Dedicado a cargar sacos de sal en un comienzo, conoce en una fiesta a Nancy Boero. Ella, 14 años mayor y con 6 hijos, decide convivir con él después de dos semanas de conocerlo, y luego se mudan a Alto Hospicio.
Allá dejó de cargar los sacos de sal, y se transformó en taxista pirata.

Y se transformó en algo más...

17 de septiembre de 1998, un día antes de fiestas patrias, recoge en la costanera de Iquique a Graciela Montserrat Saravia. Aparentemente la joven de 17 años le despertó el apetito y le ofreció dinero por sexo. Según su confesión, todo iba bien hasta que la chica intentó robarle.
Nuestro Julio perdió el control, la golpeó hasta la muerte, y la dejó en una playa.

En un modus operandi propio de sus ataques, Julio después de cada asesinato se baña, peina, y continúa siendo el vecino y padre de familia ejemplar que era.

El 24 de noviembre de 1999, le ofrece a Macarena Sánchez, de 13 años, un acercamiento al liceo. Aquí Julio cruza una línea simbólica: ya no hay ofrecimiento de dinero, ya no hay un robo que enfurece. Julio la amenaza con un cuchillo, la viola, le amarra las manos y la tira a un pique minero.

En febrero del 2000 da otro paso más: ataca a Sara Gómez y tres días después a Angélica Lay. El tiempo entre sus ataques se había reducido a menos de una semana.

El psicópata ya estaba desatado.

23 de marzo del mismo año, y viola y asesina a Laura Zola de 14 años.
El 5 de abril viola y asesina a Katherine Arce. Entierra su cadáver en un basural clandestino.
22 de mayo: rapta y asesina a Patricia Palma. 10 días más tarde viola y asesina a Macarena Montesinos.
El 2 de julio es el turno de Viviana Garay, a quien mata de un golpe en la cabeza.
Sin embargo, el papá de esta niña agrupó a todas las familias que estaban sufriendo lo mismo, y el tema pasó a ser noticia. Esto puso al "Segua" (como le decían en Puchuncaví), en un "letargo" de 9 meses.

Aguantó hasta el 17 de abril del 2001.
Esa madrugada, todavía sin luz, amenazó con un cuchillo a Maritza de 16 años, y la violó. Sin embargo no la asesinó, las luces de un auto -cuando le iba a arrojar una roca sobre la cabeza de la niña- lo hicieron huir. Maritza, que no pudo ver a Julio, fue llevada a un hospital, donde le extrajeron muestras de semen del "Segua".
El cerco comenzaba a cerrarse.

El 3 de octubre comete el ataque final: Bárbara N de 13 años logra sobrevivir al ataque y evitar su violación. Horas más tarde, Julio Pérez Silva es detenido.
Admitió sus asesinatos, indicó el lugar donde había puesto los cadáveres, y nunca alegó demencia.
Su voz fue reconocida por Maritza, y la muestra de ADN fue concluyente.

Finalmente, Julio confesó 14 homicidios calificados, 2 violaciones, y un intento de asesinato. La sentencia dada en febrero del 2004 lo condenó a 70 años que cumple en la cárcel de alta seguridad de Arica, aislado, con cámaras para evitar un segundo intento de suicidio, visitado semanalmente por Nancy, su pareja.

Hay que decir que para algunos, este caso aún tiene muchos cabos sueltos...

Lo peor del todo, para mi gusto, fue que inicialmente las familias recibieron como vergonzosa excusa de parte de las autoridades que sus hijas desaparecidas habían huido a buscar una mejor vida.


¿Y el porqué?



"No sé por qué lo hice" contestó Julio al juez.


Por Favor, reAcciones

P.S.: les dejo una fotito del "Segua" en formato familiar



miércoles, agosto 27, 2008

Juegos olímpicos: la imagen que no queremos ver en el espejo

En general me gusta lo que hace Tarantino como director y/o guionista.
Creo que tiene una tremenda capacidad para captar la "cultura pop" y mezclarla con la "cultura under". En otras palabras, es un tipo tremendamente ñoño que sabe ser muy "cool" (odio ese anglicismo, pero creo que no le puede venir mejor al caso).
Pero lo que más me gusta, es la capacidad que tiene en sus guiones para armar excelentes diálogos o conversaciones.

Uno de ellos es el de Kill Bill Vol. 2 (2004), cuando Beatrix Kiddo y Bill tienen su esperado encuentro.
Después de varios años tenían hartas cosas que explicarse el uno al otro, y en ese entendido, Bill decide dispararle un dardo con "suero de la verdad", para poder confiar en las respuestas de "la novia". Mientras el dardo le hace efecto, Bill comienza una aparentemente ñoña conversación sobre los cómics de superhéroes.

Y es ahí donde se manda una reflexión de antología: su cómic de superhéroes favorito es Superman, no porque sea una buena historia o porque sea bien dibujada, sino porque es una radical crítica a la sociedad moderna. Superman no necesita disfrazarse (como Batman, por ejemplo) para ser Superman. Siempre tiene puesto su traje.
Superman necesita disfrazarse para "encajar en el mundo". Superman no es Clark Kent, se disfraza de Clark Kent.
Y ahí está el dato: Clark Kent es la forma en como Superman ve a la humanidad. Es su crítica.
Débil, tímido, torpe, sumiso...así "nos ve" Superman. Por eso Clark Kent es así.

¿Y qué tiene que ver esto con el título de la columna?

Terminaron los Juegos Olímpicos de Beijing, y las voces -para variar- tienden a ser unánimes: Que han sido los más espectaculares, que la organización impecable, que los shows maravillosos, increíble, etc.

Peeero...
Porque tiene que haber un "pero".
Es decir, "occidente" miró siempre con algo de recelo (y algo de temor) la "demostración" que estaba haciendo quién se alza como potencia indiscutida. Había que encontrar algo malo, algo que no funcionara.
En un principio, era el tema de el exceso de Smog.
Un rato fue el asunto del Tíbet, pero no logró "empañar la fiesta".
En otro momento fue el tema de la "censura", pero tampoco duró mucho más allá de los comentarios livianos de periodistas que cada cuanto recordaban que no hay democracia y que el gobierno "ejerce un férreo control".

Pero hubo un hito que suscitó el "horror generalizado" en diarios, televisión, e incluso blogs: el famoso "fraude" de la niñita que (no) cantó en la ceremonia inaugural.

Creadores de "opinión pública" de todos los rangos, calañas y lugares mostraban su desaprobación frente al hecho de que la dulce niña sólo fingía, y que la niña que realmente cantaba estaba oculta, porque no era bonita y tenía los dientes chuecos.

Helas aquí:


Cuando fue confrontado, el encargado del asunto defendió la decisión diciendo que "debíamos proyectar nuestra mejor imagen al mundo".
A eso se les sumó que los fuegos artificiales de la ciudad no eran reales, sino un efecto de imagen para la televisión.

Para serles sincero, a mí el asunto en sí no me escandaliza tanto.
Lo que sí encuentro preocupante es la hipocresía con la que se mira.
Para mi gusto, los juegos olímpicos fueron el "Clark Kent" de China.
Creo que la "mejor imagen para proyectar al mundo", es en realidad -como toda imagen- la imagen, la interpretación que ellos hacen del resto del mundo.
Vale decir, la forma como hicieron los juegos olímpicos, es la forma como creen que valoramos en occidente.
China interpretó nuestros códigos y quiso impresionarnos con aquello que responde a nuestras lógicas.

¿Con qué cara se puede hablar de fraude, si antes de Milli Vanilli ya existía esto de separar la imagen de la voz?
¿Con qué cara se escandalizan, si en casi todos los programas en la televisión cuando invitan una banda, en realidad están haciendo playback?
¿Sabían que ni siquiera los artistas invitados al "festival del Huaso de Olmué" tocan realmente en el escenario? Lo sé de primera fuente.

El "fotoshop" es casi obligado en todas las fotos que salen en revistas, las cirugías plásticas, botox, liposucciones...¿Lo inventaron los chinos?
¿Y los efectos especiales de imagen y sonido? ¿George Lucas es un chino disfrazado de gringo?

Los chinos simplemente hicieron aquello para lo que son muy buenos: imitar lo que hace occidente.

Y la verdad de las cosas que hace rato que giramos en torno a la imagen.
Que nos importa más la forma que el fondo.
Que estamos contaminados y contaminando industrialmente hace un par de siglos, y que el Smog llena nuestros consultorios.
El duopolio de la prensa y la concentración de la televisión hacen innecesaria una intervención del Estado, intervención, que por lo demás, si existió.

Y la democracia...no sé que tanto tengamos para jactarnos con respecto a los chinos. Acá se reprime fuerte a los que protestan, no se oye a los que piensan distinto, y el "gobierno ciudadano" no es más que una entelequia raptada por la tecnocracia y los mismos de siempre, disfrazada de "consejos asesores". Lo que están arriba, en "la ciudad prohibida".

Lo más feo de estos Juegos Olímpicos es justamente lo más feo de las mentiras de occidente. Las mentiras que vivimos cada día y sobre las que podemos alegar cuando la vemos en el "otro", cuando en verdad ese "otro", no hace sino replicarnos a nosotros mismos.

Por Favor, reAcciones

P.S.: Esta columna está dedicada con mucho cariño a mi gran amigo Pato Vidal, deseándole la mejor de las suertes en estos 4 años que estará estudiando en Shangai. Un abrazo.

jueves, agosto 21, 2008

El gesto de la semana: "Contaminar es más barato, pero es feo admitirlo"


Hace un tiempo que me di cuenta que las bolsitas de té Supremo ya no venían en el clásico sobre de papel.
Ahora un envoltorio de ese material que es entre plástico y aluminio las envuelve.
En esas conversaciones triviales que acompañaban el té, hacíamos ver el absurdo de reemplazar el papel por una fuente que demora tantas vidas en degradarse.

No volví a ver estos sobrecitos donde habitualmente tomo té, y casi me había olvidado del asunto, archivándolo en esa frágil -y a estas alturas difícil de sorprender- memoria de los absurdos anti ecológicos.
Pero la publicidad -propaganda más bien- se encargó de recordar el enmascaramiento.
Con jingles pegotes se jactan de que ahora el té está protegido por un "sobre hermético para conservar todo su aroma y sabor".

¿Cuándo fue eso realmente un problema a la hora de tomar té?

Es decir, tampoco estamos hablando de un producto para degustadores exigentes. Es solamente el clásico té para salvar el desayuno, once, acompañar comidas, y pasar los fríos entre clases o cigarros de oficina.
Es la alternativa al "nescafé" que no nos cae mal a la guata, o que amortigua una sobredosis de cafeína.

La verdad de las cosas, es que hace rato que envolver con plástico es más barato que hacerlo con papel u otro material biodegradable.
Y de la misma manera en que generar energía con petcoke, carbón o petróleo es más barato que hacerlo con paneles solares o turbinas eólicas, lo barato sacrifica lo sustentable y destruye el medio ambiente.
El problema sigue siendo el mismo: una ilusión en la que la basura y la contaminación serán graves en muchos años más, y que por mientras vale la pena reducir los costos, ampliar los márgenes, y dejarles una abultada herencia a hijos y nietos que vivirán en un mundo de mierda.
Lo terrible es que el problema es ayer. No mañana, ni siquiera hoy.

Ahora, lo más curioso de todo -que en realidad no es nada de curioso- es que el holding que controla té Supremo, también se dedica a hacer envoltorios y bolsas plásticas, para cuyo proceso reciclan plástico.

Sabemos lo que pasa con el plástico. Sabemos que se tarda cientos de años en degradarse.
Sabemos que gran parte de él va a parar al mar, donde delfines y aves los confunden con medusas o peces y se asfixian.

Pero es negocio usarlo.
Es más barato contaminar.

Sé que es un casi nulo aporte, pero rechazo que me den bolsas cuando no las necesito, y cada vez que puedo llevo las mías para comprar en el supermercado.

Y claro, ya no tomo té Supremo.

Por Favor, reAcciones

martes, agosto 12, 2008

Irse de la ciudad y el suicidio de Schopenhauer

Recientemente pude ver "Grizzly Man" (2005), de Werner Herzog.
Creo que es uno de los documentales que más me han gustado y dejado pensando.
El cineasta alemán recoge uno de sus temas "fetiche": la relación conflictiva entre el ser humano y la naturaleza.
A decir verdad, más que la relación misma, es la interpretación que el ser humano hace de la naturaleza lo que lo obsesiona. Esto no sólo se puede ver en su "Fitzcarraldo" o en "Aguirre, la ira de Dios", sino que lo esboza muy bien en el documental "Mein liebster Fiend", donde dedica un pasaje a criticar la inconsecuente visión de la selva que tenía Klaus Kinski (frente a como mañoseaba el actor en las filmaciones de las dos películas antes mencionadas).
Herzog difiere con una visión "bondadosa" de la naturaleza. Para él no tiene sentido moralizarla, y mucho menos desprenderla de la violencia y obscenidad que le son intrínsecas.

Es por eso que Timothy Treadwell le aparece como un personaje tan atractivo.
Nacido originalmente bajo el nombre de Timothy Dexter, este ecologista y defensor de los osos Grizzlies originario de Nueva York, pasó 13 veranos viviendo entre ellos y grabando más de 100 horas de video. Acercándose demasiado a estas enormes bestias, llegaba un momento en que su cruzada por defenderlos implicó salirse de las normas del parque Katmai en Alaska, y arriesgar su vida -y eventualmente la de su novia- hasta que finalmente ambos la pierden, cuando ya era una especie de Steve Irwin de los osos en Estados Unidos.
El personaje que había consolidado este actor frustrado, y alcohólico-drogadicto rehabilitado, lo había llevado a cambiarse el apellido por otro que "sonara más atractivo", y usar un acento indefinible.
El 2003, acampando en un lugar peligroso, fuera de las normas, y demasiado tarde en el otoño (cuando sus osos "amigos" ya se habían ido a hibernar) él y su novia son devorados por un oso. Aparentemente un macho viejo que no pudo comer los salmones necesarios para hibernar, y que necesitaba acumular reservas para pasar el invierno.
"Murió en la suya", diríamos. Al igual que Irwin.

Sin embargo el trabajo que hace Herzog, en base al material grabado que él había dejado y con las entrevistas, se transforma en una excelente manera de narrarnos una tragedia en la cuál parece vislumbrarse la batalla que Treadwell estaba librando.
Batalla que era consigo mismo finalmente. Renegando de su vida pasada, demasiado citadina y "occidental", que encuentra "redención" -y como todo adicto, una nueva adicción- en la vida natural con los osos.
Un mundo al cual por más que se esfuerce en formar parte, le es finalmente ajeno.
Un mundo que por más que se esforzaba en idealizar y embellecer, seguía siendo mirado desde un punto de vista humano, demasiado humano.

Pese a que mi primo Javier -lector ocasional de estas columnas- me ha dicho que a veces son "muy elitistas", arriesgaré la posible incomprensión (aunque tiendo a ser optimista) por la necesidad de un nivel de abstracción:

En "El mundo como voluntad y representación" Arthur Schopenhauer, uno de los filósofos que me genera más atracción, plantea lo que a primera vista pudiera ser una paradoja:
"El suicidio, lejos de negar la voluntad de vivir, la afirma enérgicamente."
¿Cómo puede ser posible este aparente contrasentido?
Pues porque para Schopenhauer la "voluntad de vivir" está lejos de ser una actitud positiva ante la vida, tipo "Aló Eli" o de los testimonios redentores como "Elegí vivir".
La voluntad de vivir es una carga. Y esta noción se le impregnó en los numerosos viajes que hizo a la China, India, y otros países orientales.
Es una carga porque finalmente somos mortales, y ese deseo de aferrarnos a una vida que sí o sí se nos acabará, nos genera angustia y sufrimiento.

Nada de descabellado dada la manera conflictiva que tenemos de asumir la muerte en nuestra cultura.
Pues bien, para Schopenhauer el suicida no niega la voluntad de vivir, niega la vida.

"El suicida ama la vida; lo único que pasa es que no acepta las condiciones en que se le ofrece."
En otras palabras, desearía tener una vida sin sufrimientos, una vida plena. Se quita la vida por que no "asume" el sufrimiento que hay en ella. Es decir, imagina una vida gozosa y libre de penurias.

Algo de eso podemos encontrar en la vida de Treadwell. Lejos de negar su origen y vida "occidental neoyorquina", la afirmaba cada día al buscar en la naturaleza, al imponer a la naturaleza aquellos valores y afectos que no tenían lugar en la ciudad y sus vicios. Y además, en sus grabaciones el tema de morir era recurrente, dejando en claro que "moriría feliz" entre los osos. Muchos de sus detractores dejan en claro que él prácticamente "se lo buscó", casi como un suicidio.

Hace unas semanas conversaba con keko sobre aquel sueño burgués cliché de "mandar todo a la cresta e irse a vivir lejos de santiago en un terreno autosustentable". Como buen pequeño burgués cliché que tiendo a ser, debo admitir que la idea me seduce de cuando en cuando.
Pero también me gusta lo macabro.
Y nos poníamos a pensar que sucedería si "la ciudad te pillara" en tu refugio rural. Total, si quieren poner represas en la Patagonia...

Yo afirmaba que frente a esa situación la única opción es el suicidio. Tal vez un suicidio "altruista" dinamitándose en una represa o forestal, pero suicidio al fin.

Si ya te fuiste de la ciudad porque no aceptas las condiciones de vida que te ofrece, que la ciudad te alcance se transforma en una fatalidad. Quiere decir que no puedes vivir como quieres vivir.

Si lo pensamos como una analogía, renunciar a la vida citadina se aparece como un suicidio. No aceptamos que la vida tenga tacos, bocinas, smog, gente mal genio, gente que duerme en las calles, stress, lanzas, atochamientos en el metro, comercio ambulante, cámaras de seguridad, Megavisión, ruidos de construcción, taxistas, prepotentes, malls, Mc Donald's, etc.

Creemos que la vida puede estar libre de todo eso.
Creemos que la vida puede ser una vacación constante.
Creemos que negando la vida urbana podemos contactarnos con lo "natural", cuando no hacemos más que afirmar la ciudad como nuestro punto de referencia y oposición cada día.

Y si esa ilusión se nos cae, si ese suicido fracasa, ¿Cuál podría ser la salida sino un mismo suicidio?

Usted estimada lectora, estimado lector, ¿Es un suicida en potencia?
¿Mandaría todo esto a la cresta por el olor a bosque, campo, o playa?
¿Y si llegaran las bocinas, grúas, y torres de alta tensión?

Por Favor, reAcciones


P.S. o "Bonus track": Me percato del tono "Kurt Cobain" con que esto se podría leer.
No es mi intención.
En cualquier caso, dejo otra provocación ya enunciada antes: los drogadictos y alcohólicos son los primeros en admitir que ellos nunca se "curan", aunque pueden rehabilitarse en la medida que no consuman nunca más aquello de lo que dependieron.

Yo creo que el tema no pasa por la substancia, pasa por ser predispuesto a ser adicto.
Nada más claro que ver un adicto rehabilitado: se transforman en adictos a otra cosa.
Tatuajes, dios (rehabilitación evangélica), gimnasio, deportes, o incluso su misma rehabilitación, transformándose en redimidos miembros del personal de la clínica o centro donde "vieron la luz".

En el caso de Timothy Treadwell, fueron los osos grizzlies la adicción "de reemplazo".
Adicción de la que paradójicamente murió por "sobredosis".