viernes, febrero 05, 2010

El gesto de la semana: "Habermas abre cuenta de Twitter"

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Recuerdo que la primera vez que oí de "Twitter" fue hace un par de años.
Las personas que hablaban con algo de curiosidad tecnofílica-acrítica eran, como es de suponer, periodistas.
Como no tengo gran entusiasmo por las mal llamadas "redes sociales", no me pareció atractiva la idea de una aplicación que no era ni un chat ni un blog. Mucho menos porque la pregunta fundamental que se supone que hay que contestarle a Twitter es "¿Qué estás haciendo?". Al menos así era originalmente.

Por mucho que en cierto comercial los modelos de "conectados y exitosos" se sientan orgullosos de decir siempre lo que hacen, a mí eso me genera muchos resquemores. Ya se los he dicho antes, pero esta autovigilancia voluntaria la interpreto como un éxito en la extensión y naturalización del modelo de una sociedad panóptica. Y será deformación profesional, téorica o ideológica, pero eso no me gusta.
Eso por un lado.

Por otro lado, el tema de que hay que escribir en 140 caracteres es algo que tiene sus ventajas y sus vicios. Y del modo en que yo lo veo, éstos superan a aquellas.
Puede ser la posición del limitado, no lo niego. El formato no me acomoda para nada y prefiero mil veces más poder explayarme y desarrollar temas... y que mi interlocutores puedan hacer lo mismo.
Tengo un par de amigos periodistas que declaran sentirse bastante cómodos con el formato. Es ideal para transmitir cuñas o rumores, dejar algún link y armar pequeñas polémicas. Sin embargo, me parece que es mucho más un excelente ejercicio para hacer slogans o titulares para un medio escrito, que una aplicación donde tengan lugar debates.
Pero claro, no se trata de pedirle peras al Olmo.

A principios de esta semana alguien abrió una cuenta de Twitter con el nombre JHabermas. En menos de 24 horas tenía más de 6.000 seguidores. Tanto así que el propio director de The Guardian hizo pública la "noticia", entusiasmado con que el Filósofo-Sociólogo de la Teoría de la Acción Comunicativa se hubiera sumado al tuiteo.
Jürgen Habermas negó la veracidad de la cuenta y The Guardian tuvo que desmentir lo publicado. Sin embargo, en una reflexión propia del ex-entusiasmado que se dio cuenta que cayó redondito y está algo picado, lanzó la siguiente frase:
"hay muchos pensadores que podrían demostrar que Twitter no es sólo para banalidades"
No lo sé. No lo tengo tan claro.
140 caracteres es algo muy limitante, aunque no imposible. El propio Nietzsche tenía aforismos bastante breves (aunque no sé si se ajustan al límite de Twitter), pero el tema no es eso. El tema es que un aforismo breve levanta en cualquiera que quiera pensarlo un despliegue de ideas y reflexiones que superarán con creces la cantidad de palabras de éste.
Sin ir más lejos, entre los fragmentos inéditos de Nietzsche se encontró entre comillas
"He olvidado mi paraguas."

Una frase que puede ser coloquial, pero que por ser dicha por quien la dijo, es capaz de sucitar una serie de reflexiones y preguntas como Jacques Derrida ilustra.

Y eso es lo fundamental. Puedo poner "He olvidado mi paraguas" en Twitter, pero nadie podrá responder algo como Derrida. No se puede.

Ahora, ¿qué nos dice de Twitter y sus usuarios el falso Habermas?

Primero, que el ansia por "seguir" a alguien famoso puede incluso nublar el juicio. Un genuino seguidor de Habermas le habría parecido inconcebible que quien teoriza en torno al carácter ilocucionario de la acción comunicactiva se meta a Twitter.
¿Se buscan acuerdos entre interlocutores en Twitter?
Lo dudo. Lo que yo más veo es un bombardeo de frases que rara vez se transforman en una contrastación argumental o en una coordinación.
Twitter no parece ser un soporte "habermasiano".

Segundo, y en línea con lo que acabamos de decir, que la gente en Twitter no se molesta en leer. O al menos en comprender lo que lee. La gente en Twitter escribe pocas palabras y lee muchas menos.
Si usted hace click en la imagen que les dejé al comienzo, verá que el mismo contenido de lo publicado es la principal señal para indicar el absurdo de la cuenta de "JHAbermas". Sobre todo sus últimos 4 "tuiteos". Me permito traducirles a continuación:

"Es cierto que Internet ha reactivado las bases de una esfera pública igualitaria de escritores y lectores...
también nivela los déficits del carácter impersonal y asimétrico de las emisiones (radio y tv) en la medida que introduce elementos deliberativos en la comunicación. Aparte de eso, puede contrarrestar la censura de regímenes autoritarios...
Pero, en vez de eso, el auge de millones de discusiones fragmentadas a lo largo del mundo tienden a fragmentar las audiencias en públicos aislados."
¿No debería ser esto suficiente -sobre todo la última frase en negritas- para deducir que la mirada en torno a estas formas de comunicación es crítica?

Pero tal vez una reflexión de ese tipo, una reflexión que pone en cuestión al mismo Twitter, los blogs y otros soportes, no cabe en 140 caracteres.

En vez de eso, los tuiteros se han limitado a avisarse mutuamente que la cuenta es falsa y reseñar las fuentes de la noticia.

Así como tener un vocabulario limitado merma la capacidad de expresarse, describir, matizar, comprender e incluso pensar; 140 caracteres limitan la capacidad de reflexionar, debatir, criticar e incluso leer lo que alguien escribió en 140 caracteres.

Por Favor, reAcciones

P.S.1: Me voy de vacaciones por una semana. A desconectarme de verdad. Volveré a escribir aquí la semana que comienza el 15.

P.S.2: Agradezco a Maggie y al Citizen Almeida por los insumos para llevar a cabo esta columna.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

...demonimo 5 postea...
Efectivamente, habria sido imposible escribir lo de J. Derrida en twitter y concuerdo con usted en que este sistema comunicativo destruye el aporte valioso de un dialogo sincero,de oidos generosos. Obliga, al tener una limitante de caracteres, a una interpretacion errática. Como un inocente ejemplo (robado de un blog amigo) pongo lo siguiente :
"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda".

Si eres mujer, con toda seguridad colocarás la coma después de la palabra mujer.

Si eres hombre, con toda seguridad colocarás la coma después de la palabra tiene.

Al no tener espacio para un caracter más la frase entre comillas queda en el limbo en lo que a su intencion primaria se refiere.
Disfrute sus vacaciones y cargue para marzo su pre-ocupacion laboral(si la tiene) y llenese los ojos (mente) de nuevos artículos para este su blog.

MEFISTO dijo...

ok, con esto de las redes sociales se agradece un análisis que muestre fondo y no forma, se muestran los pros y los contras, la percepción de nuestro estimado Don Juan Emar, pero...personalmente yo uso estas redes sociales: me entretienen, se puede buscar como herramienta de noticas como ese viejo ejercicio del boca en boca, también veamos que el formato se utilizó para las elecciones y resultó hasta "entretenido", aireó los viejos formatos de soporte de la información.
Sobre el formato limitado, hay otros y quien quiera usarlos que los use, las redes sociales se utilizan sin brindarles mayores expectativas de lo que nos puedan ofrecer, pensar en otra cosa sería contraproducente, aunque claro hay quienes pueden equivocarse y los 140 carácteres serian una jaula que los mantendría enjaulados.

Descanse estimado(usted que puede con su contrato a Honorarios que le pueden dar vacaciones)y siga explaya´ndose más allá del umbral de los 140.

El Extranjero dijo...

"Vea el nuevo post y comente: http://www.bombaencamino.blogspot.com/"
Sobran caracteres.
Twitter es sólo un complemento. Una herramienta.

Saludos,

Juan.

Anónimo dijo...

Y esto cobra matices insospechados con lo sucedido hace poco: el "experimuerto" como lo bautizó "el ojo del medio" (sitio que me carga, en todo caso, dado que es como el la farándula entre periodistas)
Como sea, dejo uno de los varios links de info al respecto, a modo de resumen:

http://www.radiobiobio.cl/2010/02/06/wikipedia-lo-hizo-otra-vez-dio-por-muerto-a-patricio-aylwin-provocando-revuelo-en-twitter/

Y concuerdo con Juan, twitter debiera ser sólo considerado como una herramienta complementaria a otras formas de comunicación. El resto de los vicios asociados, creo poder encontrarlos en muchos otros tipos de contacto entre individuos

Saludos,

Maggie.

Anónimo dijo...

Ah, esperamos expectantes, el post obligado acerca del nuevo directorio de Chile. Y a la gente replicando: "qué tiene que sean gerentes, eh?"

Maggie.

Juan Emar dijo...

demonimo 5: agradezco el elocuente ejemplo que usted ha planteado. Así mismo, le agradezco sus deseos para lo que fueron unas desconectadas y descansadas vacaciones. No sé que tanto me habré llenado de ideas en los parajes desérticos, pero algo saldrá.
Muchos saludos

MEFISTO: efectivamente tiene aplicaciones útiles como las que usted testimonia (y algunas que intenté plasmar en la columna), pero creo que la pretensión del señor del The Guardian no cabe. En parte creo que todo este "affaire" evidenció que se lee poco lo que se publica ahí.
Gracias por sus deseos y palabras.
Saludos

Juan: creo que lo ha expresado muy bien. Es un complemento y pedir que pensadores demuestren que trasciende las banalidades, es peras al Olmo.
Mis saludos para usted

Maggie: gracias por el aporte. No estaba al tanto y también cae por el peso de su elocuencia.
No le puedo prometer nada por ahora sobre lo que me pide, sobre todo porque creo que se ha escrito bastante mucho mejor de lo que podría hacerlo yo. Pero ya veremos si se gatilla algo por ahí.
Saludos y gracias nuevamente

lipe dijo...

Aunque no soy usuario de Twiter creo que, para pensar el fenómeno, se debe tener en cuenta lo siguiente:

1. Sí, se puede ver como una extensión del panóptico..pero, lo extraño, es que, si Foucault lo piensa como una fenómeno de control (de una cárcel específicamente) lo que ocurre hoy es que se está transformando la comprensión de la privacidad. A las personas no les produce temor ni sensación de control compartir lo que están haciendo o pensando. No es panoptismo en este sentido. Salvo si nos ponemos en la esfera de la teoría de la conspiración y que todas estas redes sociales no son más que herramientas creadas por la CIA con ayuda del servicio de inteligencia del planeta Venus que quiere acabar con la esperanza maya de la armonía interplanetaria.

2. Sí, no hay debates ni argumentación. Y claro, con 140 caracteres es difícil. Pero hay que tener en cuenta lo siguiente. La llamada web 2.0 (que es la red interactiva que se autogenera y transforma por la participación activa de los usuarios) no es la repetición de las formas usuales de comunicación, llámese debates “horizontales” en asambleas a mano alzada, libros, diarios, o conversaciones en directo entre seres humanos. No remplaza la vida diaria de los seres humanos, sus lazos afectivos, los cariños, las palabras al oído, las puteadas, las pasiones corporales. No. Claro, existe el temor de que lo haga y que nos transformemos en individuos aislados. Pero también existió el temor de que el Rock fuese un fenómeno diabólico. O el temor de que en el metro los pervertidos estirasen sus manos. No olvidemos que no vivimos en el paraíso y que el peligro es y será nuestra sombra por siempre. Pero en fin, la web abre nuevas posibilidades de comunicación y, sí, coordinación, nuevos modos de comprensión, nuevos mundos. Pero no remplaza a los libros, lo que genera la lectura ni mucho menos lo que abre una conversación entre amigos y enemigos. Sólo es otra cosa y debemos aprender a verlo de ese modo.

3. Sí, puede causar confusión. Pero la lengua hablada también. Ni qué decir la escrita (se podría decir que la historia es una sucesión de interpretaciones equivocadas—o más que equivocadas, distintas. Si no estaríamos hablando la lengua originaria que nos cayó del cielo una vez, haya cuando aún no había tiempo y caminábamos desnudos por los montes, de la mano de los caballos y los lirios). ¿O a caso a nadie le ha ocurrido la siguiente situación?; “pero si te dije—no, me dijiste esto—no, no te dije eso—puta la media cagada que dejaste—pero si no te caché bien lo que decías”.

4. No olvidemos tampoco que el lenguaje no es una herramienta que comunica nuestra interioridad. Vivimos en él, somos lenguaje de cabo a rabo. Y, por ende, al no ser una herramienta secundaria tampoco es un reflejo de la realidad que está allá afuera, fuera de él. No existe “la” realidad. Esta comprensión más vale dejársela a los dogmáticos y fundamentalistas monoteístas, a las religiones del libro…y a un centenar de científicos..y a un millar de seres humanos que ven el mundo con los ojos de la verdad. Por ahí un biólogo nada de tonto observó lo siguiente: que el lenguaje nos posibilita nada menos que la temporalidad. ¿Cómo? Imagínense seres humanos carentes de lenguaje. Están en una cueva y de pronto un rayo prede fuego en un árbol cercano. Sólo uno de los hombres de percató. La única manera de que pueda coordinar una acción para hacerse de ese fuego es correr al interior de la cueva, agarrar a sus compañeros y a la fuerza llevarlos a la presencia inmediata del fuego.. ahora bien, cambia todo con el lenguaje.. sólo basta gritar ¡fuego! para coordinar una acción.. a esto lo llamó “coordinación consensuada de acciones de coordinación consensuada de acción”..pues tenemos, nosotros los hombres, la posibilidad de volver sobre nuestro lenguaje. Bueno, a lo que voy es que las redes sociales si pueden ser un modo de comunicación y coordinación que abran posibilidades y generen acciones y nuevos modos de encarar quiebres y problemas.

Ya me extendí mucho. Disculpen

Saludos