miércoles, marzo 05, 2008

Los Femicidas del mes: Martha Beck y Ray Martínez (Parte 2)


(Para leer la primera parte, apriete aquí)

¿Y qué pasa cuando un estafador de poca monta, con daño en el lóbulo frontal, y un presunto asesinato a cuestas se junta con una mujer de baja autoestima, resentida por su obesidad y humillaciones sufridas?

Pues Martha no podía creer que en las cartas este caballero de tan fina prosa le pidiera un trozo de su cabello. Gustosa se lo envió, obviamente sin imaginarse que Martínez lo usaría para realizar un hechizo vudú que le hiciera sexualmente irresistible ante ella. El hechizo lo sacó del libro Magic Island de William Seabrook.
Jamás sabremos si ese hechizo efectivamente funcionó, pero el asunto es que Martha quedó inmediatamente enganchada con Ray. No podía creer que un hombre así de guapo se fijara en ella...era como si no se lo mereciera. Después de cenar, Martha acostó a sus dos hijos (personajes que no aparecen ni son nombrados en la película), y Ray pudo hacer gala de sus habilidades como amante.
Ray dejó a Martha aún más encantada: por primera vez sentía plena satisfacción sexual. Después de un fin de semana de romance, Martha le juró amor eterno y le pidió que se casaran. Obviamente esto no estaba en los planes de Martínez. Él le dijo que debía volver a Nueva York, pero que pronto le enviaría dinero para que se fuera con él.
Esto fue suficiente para que Martha empezara a decir a sus conocidos que pronto se casaría nuevamente.
En plenos festejos llega una carta de Ray diciéndole que ella había malentendido sus sentimientos y que ya no volvería. Esto sumió a Martha en una profunda depresión con intento de suicidio incluido. Finalmente Ray accedió a recibirla en Nueva York por 2 semanas.

Pero como nada es perfecto, y menos para Martha, cuando volvió la habían despedido de su empleo sin explicaciones. Tomó su cheque, sus hijos, hizo las maletas, y partió en el primer bus hacia Nueva York.
Obviamente este panorama le frustraba la "carrera" a Ray, sin embargo la manera en como Martha lo atendía y "regaloneaba", hacía que él no considerara una mala idea que ella se quedara.
Pero los niños tenían que irse.
Martha los abandonó en el Ejército de Salvación y no los vió más por 3 años.

Entonces Ray le contó toda la verdad a Martha. Las cartas, sus esposa en España, su ex amante muerta, las estafas. Todo.
Y en ese momento Martha sentía que su deber era estar junto a su hombre y apoyarlo en todo.
Empezaron, juntos ahora, a tramar la próxima estafa.

Esther Henne: se casaron en Febrero del 48. Martha se hizo pasar por hermanastra. Como nunca quiso poner sus bienes a nombre de Ray ni firmar pólizas de seguro, Ray la abandonó después de quitarle su auto y algunos cientos de dólares.

14 de Agosto de 1948: Martínez se casa con Myrtle Young. Martha (haciéndose pasar por su hermana) impide de diversas formas que el matrimonio se consume. Incluyendo el dormir en la misma cama. Myrtle, obviamente enojada, se quejó con Ray. Entonces la drogaron hasta dejarla inconsciente, y la subieron a un bus de vuelta a su ciudad natal.
Claro, antes le habían robado 4.000 dólares.
Pero se les había pasado la mano con las pastillas: al otro día Myrtle muere en el hospital.

Luego se fueron "de gira" por el Este visitando a mujeres que habían escrito a los corazones solitarios, básicamente robándoles lo que tenían, nada muy grande. Sin asesinatos.

En los primeros días de 1949 Ray se casa con Janet Fay, una mujer de 66 años, católica y con algunos miles de dólares en el banco. Martha, que nuevamente se hacía pasar por su hermana, un día no pudo soportar la visión de su hombre en la cama durmiendo con otra mujer desnuda. Le clavó la parte de atrás del martillo (esa para sacar clavos) en la cabeza a Janet. Sin embargo eso la dejó moribunda: tuvo que asfixiarla con una bufanda. La escondieron en un clóset y al otro día compraron un baúl en el cual la trasladaron hasta enterrarla con cemento en el jardín de una casa que habían arrendado.
Dentro de las múltiples declaraciones que dio Martha sobre este hecho, siempre llamó la atención aquella en la que dijo "irse a negro" y no recordar nada de lo que pasó, hasta que se vio sujetada de los hombros por Ray gritándole qué había hecho, cuando ya todo había pasado. También admitió que la invadió una especie de frenesí, que le quedó gustando...
Se llevaron todo su dinero de los bancos.
La cosa es que mandaban cartas a la familia a nombre de Janet, pero como lo hacían con máquina de escribir y ella no tenía, la familia sospechó y avisó a la policía: empezaba la persecución.

Rápidamente se mudaron a Michigan. Tras el acostumbrado intercambio de cartas, Ray ejecutaba su ya ensayado y repetido ritual de acercamiento y conquista con Delphine Downing, de 41 años, con una hija -Rainelle- de 2.
Ray, sería Charles Martin, un empresario exportador que ama a los niños.
Martha, nuevamente su hermana.

Días de pasión (y para Martha de celos) transcurrieron en casa de Downing, hasta que un día ella sorprende a Ray en el baño sin su peluquín y con su fea cicatriz en la calva.
Se sintió engañada y se enojó muchísimo. Martha le dio pastillas para dormir para tranquilizarla. La pequeña Rainelle al ver que su madre estaba "rara" empezó a llorar desconsoladamente.
Martha no pudo manejar la situación, trató de hacerla callar apretándole el cuello y con golpes.

Sabiendo que al despertar Delphine no dejaría pasar el maltrato a su hija, Martha le dijo a Ray que tenía que "hacer algo"...
La pequeña Rainelle estaba a pocos metros cuando Ray le disparó en la cabeza a su madre.
Nuevamente cavó un hoyo para el cadáver y lo tapó con cemento. Martha limpió la escena del crimen.

Durante dos días la niña lloraba y se rehusaba a comer. Esta vez Ray le dijo a Martha : "deshazte de ella", pese a que intentó convencerlo de que no podía hacerlo, finalmente Martha ahogó a Rainelle en una tina. Cavaron otra tumba, enterraron a la niña, pero en vez de huir, decidieron ir al cine.
Para cuando volvieron y mientras hacían las maletas, los policías habían llegado a la casa alertados por las sospechas de los vecinos.

Michigan no tiene pena de muerte, y los fiscales les habían prometido que no los extraditarían a Nueva York (que sí tenía) a cambio de que cooperaran. Exactamente eso hicieron, pero su caso se mediatizó a tal punto, que públicamente se pedía silla eléctrica para la pareja.

Los fiscales cedieron a la presión mediática y los extraditaron a Nueva York

Martha, la mujer obesa, solitaria, insegura, víctima de las burlas y el desprecio, abusada por su padre, de madre dominante y posesiva, coautora de la estafa y asesinato a mujeres solas que buscaban pareja como ella, era condenada a fines de 1949 a la silla eléctrica.

Mismo destino para Ray Martínez, el ex-espía, dañado en su lóbulo frontal, seductor, estafador, y asesino de mujeres viudas o solitarias.
Cabe decir que las mujeres que estafó rara vez lo denunciaron. Tal vez una mezcla entre vergüenza y complicidad con el hecho...casi como si fuera en parte culpa de ellas haber sido víctimas de Martínez.
Lamentablemente, este modo de pensar se extiende a muchas mujeres que son víctimas de parejas violentas a las cuales no denuncian ya sea por temor, vergüenza al "escándalo público", o por convencerse que a veces se "merecían" esos golpes.

Luego de un juicio lleno de morbo y cobertura mediática, y de un tiempo en la cárcel marcado por el amor-odio entre la pareja mientras esperaban las apelaciones, un 8 de Marzo (pronto es el aniversario) de 1951 son ejecutados en la silla eléctrica.

Martínez entró en pánico y tuvo que ser llevado por la fuerza a la silla.

Martha se sentó por su cuenta y siempre estuvo en calma.

Se juraron amor eterno hasta el último momento...para Martha, su historia siempre fue una historia de amor...

Por Favor, reAcciones


P.S.: La película (Lonely Hearts, "Amores asesinos") no es excelente, pero creo que vale la pena verla. Exceptuando a Travolta, las actuaciones son bastante bien logradas.

P.S.2: Pido disculpas, en especial a Viole, si es que lo que me demoré en publicar esta segunda parte no puede ser considerado "pronto" (como había prometido).

1 comentario:

KEKO! dijo...

un pseudo dato

creo haber escuchado que las mujeres victimas de maltratos fisico-sicologicos se demoran (en promedio) 7 años en denunciar a sus maltratadores ..